Guardar las llaves del coche en el congelador puede impedir que te lo roben

Guardar las llaves del coche en un congelador puede impedir que te lo roben. Y no, no es broma. The New York Times ha presentado una curiosa historia sobre robos de vehículos con sistemas de apertura ‘sin llave’, en los que no es necesario sacar la llave para abrir las puertas ni para arrancarlo.

“Desde hace unos días guardo las llaves de mi coche en el congelador. Me explico: en los últimos meses se han dado en mi barrio varios casos de coches que han sido misteriosamente abiertos, sin rotura de cristales ni cerraduras forzadas. Pero, al parecer, sólo han sido abiertos aquellos coches que utilizan llaves inalámbricas”, escribe Nick Bilton, autor del artículo y un reconocido blogger y periodista especializado en tecnología.

El propio Bilton relata cómo él mismo fue testigo de la misteriosa apertura de su coche por parte de una pareja de jóvenes: “Vi cómo una pareja se acercaba en bicicleta y se paraba junto a mi coche. Entonces la chica sacó una pequeña caja negra de su mochila, la acercó a mi coche, abrió la puerta y se montó en él”.

Después de indagar sobre qué podía ser aquella misteriosa caja negra —de la cual, ni el fabricante de su coche ni la policía tenían idea de qué era— Nick cree haber dado con la respuesta: “La pareja utilizó un aparato relativamente simple y barato denominado «amplificador de radio». Normalmente cuando te acercas a tu coche con la llave inalámbrica en el bolsillo [y tocas el tirador] el vehículo envía una señal buscando la llave inalámbrica. Si la llave responde la puerta se abre. Pero el alcance del sistema es limitado y el coche no busca la llave más allá de medio metro de distancia. La caja negra que tenía la chica captó la señal del vehículo y la amplificó, haciéndola llegar más lejos y permitiendo que el coche pudiese ‘hablar’ con la llave que estaba en mi casa, a unos 15 metros del coche”.

Al parecer, este tipo de cajas negras, que actúan como repetidores de señales de radio, se pueden comprar en Internet por unas pocas decenas de dólares. Este bloguero investigó sobre el tema y comprobó que si se aleja la llave del coche más allá de dos o tres pasos, el coche no se abre. Además, si uno se aleja unos quince o veinte metros del coche y se pulsa el botón de apertura del mando, entonces el coche se abre.

Por lo tanto, el coche busca la llave en un perímetro de no más de medio metro a su alrededor precisamente por seguridad. Pero en cambio, la señal que envía la llave inalámbrica tiene mucho más alcance, 20 metros o más, y desde esa distancia se puede abrir y cerrar el coche.

Respecto a la posibilidad de arrancar el coche, la llave tiene que estar dentro del vehículo. Sin embargo, una vez arrancado, el coche seguirá funcionando aunque no se tenga la llave para evitar que se pare si se acaba la pila del mando mientras circulas. El sistema empezará a pitar si no encuentra la llave y si se quita el contacto ya no será posible volverlo a arrancar. Pero para evitar que le roben de nuevo el coche, las llaves del coche de Nick duermen en el frigorífico que actúa como jaula de Faraday bloqueando las señales de radio.

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