Horribles jefes finales que sus videojuegos no merecían

Terminar un videojuego de acción no siempre es tan fácil como pudiera parecer. Y es que tras habernos ofrecido horas y horas de diversión disparando, golpeando y acabando con todo tipo de enemigos hay que saber concluir la aventura con un reto a la altura del conjunto de la obra. Suena más fácil que lo que en realidad es hacerlo y hoy te traemos unos cuantos ejemplos de videojuegos que no acabaron de dar con la tecla.

Lo que encontrarás en la lista que te hemos dejado a continuación es una selección de grandes videojuegos que tenían un horrible jefe final que no estaba a la altura del resto del título. No empañaban la experiencia, pero tampoco nos brindaban el final soñado que tanto habíamos estado esperando. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias en la caja de comentarios.

Brumak Lambent (Gears of War 2)

Para muchos la segunda entrega de la saga Gears of War es la mejor que la franquicia ha ofrecido hasta el día de hoy. Precisamente por ello fue decepcionante que el final no estuviera a la altura. El jefe del primer Gears fue complicado, de modo que Epic apostó por uno tremendamente sencillo en Gears of War 2. Tan solo debíamos disparar un rato a un Brumak Lambent y luego huir de él. Un final fácil para un juego fantástico.

Joker (Batman: Arkham Asylum)

Otros tantos todavía consideran que Arkham Asylum es el mejor Batman que ha cuajado Rocksteadty, y eso que hay una competencia feroz. Todo en él es perfecto y está engrasado como un reloj. Sin embargo, la batalla final es de todo menos lo que esperábamos. Luchar contra el Joker debía ser desafiante y emocionante, pero nos topamos con un Joker hipervitaminado que se convertía en una especia de culturista muy, pero que muy desagradable.

Navarro (Uncharted: El tesoro de Drake)

El primer Uncharted dio comienzo a la épica historia de Nathan Drake, que ya ha concluido. Nos presentaba a Elena y Sully y también se topaba con su eterno problema: los villanos. Román no estaba a la altura, pero lo peor de todo es que el jefe final acababa siendo su secuaz, Navarro, que era todavía peor. El personaje era malo, pero la batalla final no tenía ningún tipo de chispa y era lo más genérico que te puedas echar a la cara.

Malus (Shadow of the Colossus)

Tras quince espectaculares batallas contra colosos (algunas mejores que otras), esperábamos que Malus, el decimosexto coloso, fuese algo memorable. En tamaño sí lo era, pero se trataba de un jefe muy injusto, mucho más que cualquier otro que hubiéramos combatido antes. Debíamos esquivar sus poderosísimos ataques y teníamos que escalarlo con saltos muy mal planteados, que nos obligarían a repetir algunas secciones varias veces.

Mente de la colmena (Dead Space)

Dead Space es probablemente uno de los mejores videojuegos de terror de la pasada generación de consolas a pesar de su jefe final. Todo el planteamiento de la obra de Visceral Games era tremendo, pero al llegar al final nos encontrábamos con un jefe poco inspirado. Era muy grande, sí, pero poco más aparte de ello. Cuando nos cogía el juego demandaba unos disparos ridículamente precisos para poder acabar con él.

Segador humano (Mass Effect 2)

Mass Effect 2 es un videojuego brillante en todos los sentidos. Su misión final, la Misión Suicida, es de lo más épico que se haya visto en el ocio electrónico, pero incluso esa parte tiene su aspecto negativo. Y es que el jefe final era un segador humano que no solo era desagradable en cuanto a aspecto, sino que jugablemente era un despropósito. Tan solo debíamos cubrirnos tras un parapeto y dispararle con todo lo que tuviéramos en el momento indicado.

Jefes (Sombras de Mordor)

La batalla final del genial Sombras de Mordor era de lo más particular. En una primera fase debíamos enfrentarnos a varios orcos con la ayuda de nuestros aliados. Reconocemos que esa parte no estaba mal. El despropósito llegaba después. En la segunda fase debíamos combatir a un esbirro de Sauron empleando el sigilo (¡el sigilo!) y en una tercera fase simplemente teníamos que accionar correctamente unos Quick Time Events para superar con éxito la aventura.

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