Imaginando Assassin’s Creed: Unity

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Ubisoft ha tomado la costumbre de estrenar un juego de la saga Assassin’s Creed cada año en otoño (finales de octubre o principios de noviembre), y parece que este año no va a faltar a su cita. Pero como aún faltan muchos meses para su llegada y no podemos esperar a ver con qué nos sorprende Ubisoft en el próximo E3 2014, en AlfaBetaJuega nos hemos puesto a imaginar lo que queremos ver en Assassin’s Creed: Unity. ¿Nos acompañáis en nuestra propio animus robado a Abstengo Industries?

Antes de divagar, vamos a repasar lo que sí sabemos de la historia. La franquicia de los asesinos se basa en juegos donde priman la acción y aventura combinados astutamente con el sigilo. La clave de su éxito es saber combinar una temática de ciencia ficción con nuestra historia más remarcada. AC Unity está siendo desarrollado por Ubisoft Montreal, y será la séptima entrega de la saga. Estará ambientado en la Revolución Francesa y su protagonista será un nuevo asesino llamado Arno (no confundir con el de Shrek). Se prevé su salida para este otoño en las plataformas Xbox One, PlayStation 4 y PC.

Assassin's Creed: Unity fue anunciado a través de un tráiler el pasado 21 de marzo, y junto a este título se prevé la salida de otro título conocido como Assassin’s Creed Comet; éste juego saldría para PlayStation 3 y Xbox 360 y se ambientaría en la época dorada del Imperio Romano (de él ya hablaremos otro día). Otros detalles revelados son un nuevo movimiento de parkour que permitirá caminar rápidamente por la pared. En relación a esto, Ubisoft se ha tomado muy en serio el juego, hasta el punto de que ha contratado a un experto en parkour, Jesse La Flair para capturar todos sus movimientos. En la imagen podéis verle en acción mientras está con el traje especial de captura de movimientos, lo que presupone que Ubisoft buscará sorprendernos con unos movimientos más rápidos, fluidos, seguros y eficientes. También se rumorea un modo cooperativo para 4 personas.

Y hasta aquí, o poco más, es lo que se sabe del juego, lo que da mucha cancha a dejar fluir nuestra imaginación y averiguar por dónde avanzará la nueva aventura protagonizada por Arno. Para empezar, lo lógico sería que contasen al principio cómo surgió la Revolución Francesa (1789), qué la originó y en qué medida se vio implicado nuestro protagonista. Así pues, ¿en qué forma puede influir Arno en la Revolución que rediseñó la Historia? De muchas formas. Lo primero, es muy raro que retraten a la Monarquía de cerca, sino que lo más plausible es retratar a la rebelión desde sus orígenes, es decir, explicar cómo las gotas fueron acumulándose hasta desbordar el vaso de la paciencia del pueblo.

Por todo ello, Arno debería codearse con lo más bajo de la sociedad francesa, y ayudarles a ver que el Antiguo Régimen debería dar paso a una sociedad más abierta, liberal e ilustrada. El pueblo deja de confiar en los reyes como los seres enviados por dios para gobernar, ya que se empieza a notar desde años anteriores que Luis XVI (marido de María Antonieta) era un inútil y no sabía gobernar. El nuevo asesino también debería codearse con la incipiente Burguesía, la cual pide reformas y el sitio que se merecen por su esfuerzo y no por herencia, como la Nobleza. De esta forma, Arno podría vivir también de primera mano la miseria de los campesinos, ahogados por la crisis económica, la subida de los alimentos básicos y por una Nobleza e Iglesia que no perdonan sus diezmos y pagos. Debido a esto, es muy posible que actuemos como Robin Hood, y robemos alimentos a la cebada Nobleza para alimentar al endémico pueblo.

Si no atenemos a otros juegos, resultaría muy plausible imaginar que Arno es guiado por los asesinos para tocar las piezas clave de forma que la situación desencadene en el estallido de las revoluciones sociales y la Toma de la Batilla el 14 de julio de 1789. ¿Cuánto tuvo que ver Arno en esta festividad francesa? En unos meses lo sabremos. Otra opción viable es que el protagonista mueva los hilos de la Toma, mientras que él ayuda a liberar a los prisioneros allí retenidos, enemigos públicos de la Monarquía.



Pero creemos que la Toma de la Bastilla debería ser sólo el inicio, la chispa que prende la mecha de la Revolución y que arranca el juego. Por ello, intuimos que es muy posible que manejemos al asesino divulgando la buena nueva por el resto del país, y que pasemos por la espada a todo aquel noble que no acepte que su buena y lujosa vida se ha acabado. Tal y como parece en el primer tráiler, la guillotina será algo fundamental, la forma más espectacular de ejecutar a los que se opongan a la Revolución. Así que a falta de una guillotina portátil, nos gustaría que Arno ayudase a construir diferentes guillotinas en todos los territorios que visite, para seguir así con la Revolución.

Esta época de cambios tras la Revolución conlleva en la Separación de Poderes y darle protagonismo al pueblo (si cae en selectividad este tema el año que viene, más de uno sacará sobresaliente en el examen de Historia). Luis XVI huye de París, pero a medio camino de su huída es atrapado, lo que conlleva en su juicio y ejecución en la Plaza de la Revolución. ¿Quién mejor que Arno para poner fin a su huida y, por ende, a su vida?

Pero la Revolución no trajo la paz ni entre los revolucionarios, puesto que el Reinado de Terror de Robespierre desencadenó en una vorágine de asesinatos, sobre todo, entre sus rivales políticos. Después de esto, llegaría Napoleón Bonaparte. Así pues, ¿quién mejor que nuestro protagonista para ayudarle en su subida al poder y apoyarle en la conquista de media Europa de paso? También os recordamos que el ejército francés tuvo muchas batallas navales con los ingleses, y cómo manejar un barco ya lo hemos aprendido en las dos últimas entregas, vendría genial ese conocimiento ya adquirido. Así que creemos que tendrán un papel importante, pero no tan esencial como en Assassin’s Creed IV: Black Flag.


Estamos convencidos de que la Revolución Francesa sólo consistirá en los primeros pasos del juego, donde nos centraremos en ayudar a Napoleón a conquistar Europa, debido a que su idea de una Europa unida nos cautivará. Entraremos en guerra contra Inglaterra, España y Rusia. Veremos cómo España y Rusia se sublevan y al contemplar cómo la imagen idealizada que tenemos de Napoleón se cristaliza en una imagen distorsionada de un personaje obsesionado con el poder y con pasar a la Historia, seremos determinantes en su caída y destierro. No hay que olvidar que Napoleón ha sido mencionado ya alguna vez a lo largo de la saga.

Todas las entregas de Assassin’s Creed avanzan años y décadas durante su desarrollo, así que si Ubisoft quiere lucirse y realizar un juego con ambientación, historia, épica y emoción inigualables, lo lógico es que decidan empezarlo antes de la Revolución Francesa, plasmar los motivos que la desencadenaron y seguir con Napoleón, y contar su auge y caída. De esta forma, el juego será espectacular y emotivo, y que no sólo veremos caer el Antiguo Régimen, sino también veremos el Imperio Francés de Napoleón en todo su esplendor. Además, las batallas navales contra Inglaterra, la guerra de guerrillas contra los españoles y (en menor medida) el frío de Rusia pueden garantizar no sólo mantenernos en tensión, sino equilibrar el juego en sus diferentes facetas.

Finalmente, a Ubisoft sólo le pedimos que cuide la historia, que nos regale un protagonista con el carisma de Ezio Auditore, que no descuide la jugabilidad (los nuevos movimientos de parkour prometen ser alucinantes) y que la recreación de la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas ganen viveza y crudeza respecto a las vividas en la Revolución Americana. ¿Estáis de acuerdo? ¿Qué os gustaría ver en esta nueva entrega? ¡Os escuchamos en los comentarios!

Eduardo Quintana

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