Imaginando Final Fantasy XV

A cualquiera que se le preguntara hace unos meses por Final Fantasy XV probablemente lo pudiera llegar a ver como un sueño prácticamente irrealizable. Hoy conocemos más datos acerca de la decimoquinta entrega numerada de la franquicia, aunque todavía queda mucho camino por recorrer para conseguir ver el resultado final. Por ello, desde AlfaBetaJuega, vamos a tratar de adentrarnos en las mentes de los miembros responsables de Square-Enix, para imaginar qué nos deparará Final Fantasy XV.

Mucha controversia ha surgido en torno a este nuevo título. 8 años han pasado desde su anuncio: un cambio de nombre, problemas en su desarrollo, la impaciencia de los fans e incluso un cambio de director después, Final Fantasy XV empieza a arrojar algo de luz, como si llegara de uno de sus cristales de poder, de cara a su lanzamiento. Pero, ¿cómo será el juego? ¿Qué podremos encontrar más allá de toda la polémica suscitada a su alrededor? Eso es lo que vamos a tratar de averiguar.

El primer dato reseñable es que Final Fantasy XV parece seguir la línea de Final Fantasy XIII, y no nos referimos a su jugabilidad, de la que hablaremos más adelante. Uno de los pocos aspectos que están claros de esta decimoquinta entrega numerada es que se basará sobre la Fábula Nova Crystallis (la misma sobre la que se sustentan las aventuras de Lightning y compañía), por lo que no sería de extrañar que pudiéramos ver elementos reconocibles de esta trilogía. Tal vez no veamos a ningún fal’Cie, ni nada similar, pero podríamos encontrar algún guiño en forma de personaje o referencia. Cabe recordar que el título comenzó bajo el nombre “Final Fantasy Versus XIII” por lo que, a pesar de sus numerosos cambios en el planteamiento, no descartamos la posibilidad de encontrar algún tipo de relación entre ambas entregas. 

Lo que sí estará conectado, no solo con Final Fantasy XIII, sino con el resto de la franquicia, es la importancia nuevamente de los cristales. Los cristales de poder son un símbolo recurrente desde las primeras entregas de Final Fantasy, que se ha ido perdiendo poco a poco con el tiempo. En esta decimoquinta entrega podría ser la oportunidad perfecta de mezclar una clara innovación en su sistema y su nivel gráfico con los elementos primigenios que tantos éxitos otorgaron a esta saga. Suena un poco rocambolesco, pero el resultado sería sin duda espectacular. 

Pero antes de entrar en materia respecto a los cristales, vamos a introducir a los personajes que estarán disponibles, con lo poco que se conoce de ellos hasta el momento. Nuestro protagonista principal será Noctis Lucis Caelum, príncipe del Reino de Lucis y último de su dinastía. Con Noctis nos veremos involucrados en un conflicto con el estado Niflheim, ofreciendo resistencia ante la conquista de Lucis, junto a sus amigos (que también nos acompañarán a lo largo de la aventura), Gladiolus Amicitia, Prompto Argentum e Ignis Stupeo Scienti.

Pero, ¿dónde entra la importancia de los cristales en esta disputa de territorios? Pues en que el Reino de Lucis es el poseedor del último cristal de poder que aún contiene algo de energía. Con esta premisa, el motivo de la historia parece claro: Niflheim quiere robar el cristal para obtener su poder, mientras que desde Lucis, gobernados por Regis Lucis Caelum, padre de Noctis, tratan de defenderlo ante las acometidas de sus rivales, para evitar someterse a su tiranía.

Por lo tanto, para que la historia tenga sus complicaciones y objetivos, suponemos que el plan de Niflheim tendrá éxito, con lo que conseguirá robar el cristal y alejarlo del Reino de Lucis, provocando que nuestra aventura se base en recuperarlo, cuya tarea recaerá a hombros de Noctis y sus compañeros. Un buen punto de partida para esta búsqueda sería la muerte del padre de Noctis, algo que le impulsaría a solicitar venganza y luchar por su reino, el cual tendrá que gobernar una vez recuperado el cristal.

Uno de los grandes aspectos que más ha sorprendido de Final Fantasy XV es el extraño don que tendrá nuestro protagonista: Noctis obtiene la habilidad de ver "la luz" y por tanto, la capacidad de prever la muerte de alguien. Esto podría suponer que vio llegar la muerte de su padre y por ello preparaba una fuerte resistencia frente al robo de cristal, algo en lo que finalmente fracasaría. Otro de los datos que aportaría un gran atractivo sería el secuestro de la princesa del Reino de Lucis, es decir, la hermana de Noctis (siempre tiene que haber una princesa en apuros). Noctis podría haber visualizado la muerte de su hermana y por ello también se lanza en su búsqueda. Con esto tendríamos dos objetivos claramente definidos: recuperar el cristal de poder y devolver la paz a los Reinos y salvar a su hermana, que podría ser la chica que hemos visto en los tráilers. Con dicha habilidad, también podríamos conocer datos referentes en la historia, a través de las visiones de Noctis.

¿Cómo conseguir los objetivos citados si la fuente de poder más grande del mundo recae sobre manos enemigas? Aquí es donde entra la importancia de los cristales. Desde Square-Enix han destacado que dicho cristal es el único con fuente de poder, pero no han afirmado que sea el único existente. Parece una pista clara de que encontraremos más cristales a lo largo de nuestra aventura y que podremos devolverles su poder de algún modo, con lo que combatir el poder adquirido por Niflheim combinándolos todos. Algo similar pasaba ya en la primera entrega de Final Fantasy, de ahí que este título pudiera suponer un reencuentro con la verdadera esencia de la franquicia.

Más allá de lo que supondrá el motivo de la aventura, el transcurso de la misma tiene pinta de ser realmente espectacular. Imaginamos un mundo completamente abierto, algo que consiga hacernos olvidar ese dichoso efecto pasillo que sufríamos en gran parte de nuestro periplo en Final Fantasy XIII, al menos hasta llegar al Gran Paals. Eso, definitivamente, no debería volver a repetirse. Por lo tanto, en Final Fantasy XV contaríamos con localizaciones realmente extensas, que nos permitan realizar tareas de exploración a nuestro antojo, descubriendo grutas secretas por nuestra propia curiosidad, además de otros secretos ocultos, en lugar de que nos los muestren con luces de neón. 

Respecto a esta premisa, resulta esperanzadora la aparición del coche en el que hemos podido ver a nuestros protagonistas, lo que supondría que los vehículos son necesarios para avanzar con más rapidez, aunque también se pueden realizar esos recorridos a pie, que posiblemente puedan convertirse en paseos eternos en determinados momentos. Los viajes en coche supondrían un momento de relajación, donde asistiríamos a conversaciones entre nuestros personajes, que nos ayuden a entender mejor su historia y su objetivo, para empatizar con ellos sin perdernos en extensas escenas interminables.

Antes de lanzarlos con la mecánica del juego y su sistema de combate, algo que también ha sido duramente criticado, nos gustaría destacar la importancia de ver elementos reconocibles de otras entregas, para que la esencia de un buen Final Fantasy no se pierda en el limbo: chocobos, verduras ghysal, alguien llamado Cid, bégimos, adamantaimai… cualquiera de estos elementos sería bien recibido a buen seguro por los grandes fans de la franquicia y ayudarían a adentrarnos en un universo en el que, a pesar de todos los cambios, podamos sentirnos familiarizados.

Como decimos, uno de los aspectos más criticados de lo que se ha podido ver hasta el momento de Final Fantasy XV, ha sido su sistema de combate. El ataque por turnos, e incluso el panel de acciones, parecen haber desaparecido, dejando paso a un sistema de acción real. Tal vez no sea del todo un desacierto, depende desde el punto en el que se enfoque. De este modo tendremos que permanecer ojo avizor en todo momento para evitar que nuestros enemigos acaben con nosotros al menor despiste. Sin embargo, se puede mantener la esencia de los combates que hemos visto hasta el momento: ya en Lightning Returns: Final Fantasy XIII se pudo interactuar con nuestro personaje al tiempo que realizábamos combinaciones de ataques, algo similar podría suceder aquí, aunque de un modo más liberal, respecto a nuestros movimientos por el escenario de batalla y las acciones que realicemos.

Respecto a la utilización de los personajes, no sería mala idea implementar la posibilidad de ir intercambiándolos a medida que nos encontramos inmersos en la batalla, mientras que los que estén fuera de nuestro control, continuarán con la batalla por su propia cuenta. Esto nos aportaría la posibilidad de utilizar todas las habilidades características de cada uno de ellos en el momento que creamos preciso y conformar así nuestras estrategias, a través de las características que decidamos imponer a cada personaje a medida que vayan avanzando de nivel.



Todos estos aspectos, unidos a un impresionante nivel gráfico, tanto en el diseño de personajes como de escenarios, con un detallismo espectacular (por no hablar de una banda sonora bella a la vez que potente), nos ofrecerán una experiencia innovadora y única en la franquicia que puede convertirse en un giro de tuerca para una saga de lo más longeva, manteniendo su esencia, o un título que se aleje hasta el punto de convertirse en algo totalmente nuevo y desconocido. Desde AlfaBetaJuega, con nuestra versión imaginada de este título, apostamos por la primera opción.

¿Vosotros qué pensáis? ¿Cómo imagináis Final Fantasy XV?

Juan Montes

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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