Jefes de videojuegos que no puedes derrotar por mucho que lo intentes

Atención, este artículo contiene SPOILERS de varios juegos.

Los jefes de videojuegos son algo de lo más habitual en el ocio electrónico, pues son la forma que los desarrolladores tienen de proponer a los jugadores desafíos superiores a enfrentarse a enemigos básicos. Es por ello que los bosses suelen ser algunos de los momentos más destacados de cada título que hace gala de ellos y hoy, precisamente por todo eso, queremos hablarte sobre jefes de videojuegos, pero sobre algunos muy concretos.

Y es que lo que encontrarás en la lista que te hemos preparado en el día de hoy es una selección de jefes de videojuegos que no puedes derrotar por mucho que lo intentes o, en algunos casos, solo pueden ser derrotados usando una técnica muy concreta y específica. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas personales y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias a través de la caja de comentarios.

Hela (Hellblade: Senua’s Sacrifice)

El jefe final de Hellblade: Senua’s Sacrifice no es un jefe en realidad. Y es que todo está en la mente de la protagonista y, por lo tanto, al final acaba entendiendo que no puede derrotar a la enfermedad mental que afecta a su mente. Es por ello que el único modo de “derrotar” a Hela es dejarnos vencer por sus lacayos. Podemos estar luchando todo el tiempo que queramos, que mientras sigamos con vida no se habrá acabado la batalla.

Jack Baker (Resident Evil 7)

A lo largo de Resident Evil 7 tenemos multitud de enfrentamientos con Jack Baker, el padre de la familia que nos persigue durante toda la aventura. El primer enfrentamiento se produce en el garaje de la mansión y tenemos que usar todos los recursos a nuestro alrededor para acabar con él, pero lo cierto es que solo será una “muerte” temporal, pues deberemos batallar con él un total de dos veces más. Siempre vuelve a por más.

Reina de las sombras (ICO)

La Reina de ICO era un jefe de lo más particular, pues hacía lo imposible para que no consiguiéramos atacarla con nuestra espada, la única forma de dañarla. Para ello ejecutaba unas olas de sombras que expulsaban nuestra espada lo más lejos posible. Lo que teníamos que hacer era escondernos detrás de los pilares y esperar al momento oportuno para poder atacarla con la espada y acabar con ella.

The Sorrow (Metal Gear Solid 3: Snake Eater)

La tercera entrega numerada de Metal Gear Solid tiene algunos de los jefes más espectaculares de toda la franquicia de Hideo Kojima y uno de ellos es The Sorrow. En esta “batalla” se aparecerán ante nosotros todos los enemigos a los que hayamos matado durante el juego, pero lo cierto es que no existe oportunidad de acabar con el boss en sí. Es el único jefe de todo el juego que en realidad Big Boss no puede derrotar de ningún modo.

Psycho Mantis (Metal Gear Solid)

Si eres aficionado a la saga Metal Gear sabrás que Psycho Mantis sí que era un jefe derrotable. De hecho si no acababas con él no podías avanzar en la aventura. La cosa es que mientras no ejecutáramos una acción muy concreta no podíamos hacerle daño. La acción era cambiar el mando de puerto para que Psycho Mantis dejara de “leernos la mente” y dejara de prever nuestros movimientos. Una idea de lo más enrevesada.

Colosos (Shadow of the Colossus)

Los colosos de la obra maestra del Team ICO, Shadow of the Colossus, sí se podían derrotar y ese era precisamente el meollo del videojuego. Sin embargo no podíamos dañarles a espadazos o tirándoles flechas. La única forma de hacerlo era localizando su pequeñísimo punto débil y atacando con todo lo que tuviéramos a ese lugar en particular. Una mecánica fantástica que se ha imitado hasta el infinito desde entonces.

 

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