“Juliet tenía las tetas cada vez más y más grandes hasta que tuvimos que decir: '¿podemos reducírselas un poquito?'”

Si vas a sacar un juego con una premisa tan perturbada como que una colegiala con una motosierra se enfrenta al apocalipsis zombi con la cabeza de su novio colgada de su falda, tienes que tener un algo (llámalo problema) en el cereeebro.

James Gunn, el guionista principal de Lollipop Chainsaw, ha concedido una desternillante entrevista a The Indoor Kids en la que habla de los problemas que han tenido los equipos japonés y americano para coordinarse en el desarrollo del juego.

Atención que va: "hubo muchísimas discusiones con el equipo japonés sobre lo zorra que tenía que ser Juliet, porque los japoneses querían que tuviese pinta de zorra total, pero que luego fuese totalmente inocente, y yo les decía '¡tiene dieciocho años y novio, ya han hecho cosas!'".

Y no se queda aquí: “me di cuenta de que mientras estábamos creando el juego, las tetas de Juliet se hacían cada vez más y más grandes, hasta que llegaron a un punto en el que tuvimos que decir '¿podemos reducir un poquito las tetas?' A mí me gustan más así, pero hubo un momento en el que eran ridículamente enormes.”

Además concluye, que los japoneses le recortaban los diálogos y destrozaban los chistes al acelerarlo todo por las diferencias de idioma, hasta que tuvo que ir el equipo americano a poner orden.

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