La Cámara de los Comunes de Canadá, inquieta ante la falta de medidas para evitar ataques de zombis

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Dice el dicho, injusto por otro lado, que “cuando el mal viene de Almansa, a todos alcanza”. Vaya por delante nuestro respeto y devoción a esa gran localidad albaceteña, pero si lo sacamos a colación es porque en Canadá han decidido hacer suyo este refrán cambiando la urbe manchega por Estados Unidos y optar por la prevención de cualquier amenaza que pudiera originarse en el país de las barras y estrellas. En concreto, la amenaza de una invasión zombi.

En la Cámara de los Comunes de Canadá se vivió recientemente un episodio de los que no se ven todos los días. Nos cuenta la edición digital del diario 20 Minutos que el político Pat Martin, durante su turno de intervención, se quiso quitar una preocupación que le reconcomía por dentro, posiblemente porque el otro día estaría viendo el Show de Steve Wilkos y se llevaría un susto, y lanzó esta pregunta al ministro de exteriores John Baird: ¿Está el país de la hoja de arce preparado para hacer frente a un estallido zombi?

Ojo, que a pesar de las risas y chanzas de sus colegas, la cuestión tiene su miga y viene con fundamento. El departamento de seguridad pública de Québec dará la próxima semana un simposio precisamente sobre este tema en el cual se simulará un ataque zombi para realizar un ejercicio de prevención y seguridad. Esta vez es solo una simulación, pero ¿y si a los muertos les da por levantarse de las tumbas?

“No necesito decirle, señor presidente, que los zombis no entienden de fronteras y que una invasión de no muertos podría convertirse en una pandemia en todo el continente si no es contenida”, continúa Martin. ¿Qué hacemos entonces, señor Baird? ¿No vieron la alerta – más falsa que un euro de madera, pero alerta – en una cadena de televisión americana la pasada semana? ¿Es que no ven que este hombre tiene toda la razón del mundo? ¡¿Es que nadie piensa en los niños?! El ministro Baird, con buen humor, ha tranquilizado a la Cámara y al pueblo canadiense: “Señor presidente, aseguro a todos los canadienses que estoy totalmente dedicado [haciendo un juego de palabras con “dead” (muerto) y “dedicated”] a asegurarme de que esto no ocurra. Canadá nunca será un refugio seguro para los zombis”. Dios le oiga, señor Baird. Dios le oiga.

Os dejamos el vídeo del momento, mientras entonamos el "O, Canada!" a pleno pulmón con la esperanza de que nos protejan de lo peor. 

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