La historia de las consolas “made in China” en imágenes

Para bien o para mal, nuestros amigos chinos tienen toda una fama de ser “clonadores” expertos de varios sistemas habidos y por haber en el entretenimiento doméstico, e incluso en otras ramas de la electrónica. Muchos de sus productos han surgido de la necesidad de llenar un mercado que estaba huérfano gracias al embargo de consolas importadas que ahora parece que empieza a levantarse. Pero más allá de los engendros de bazar como la Wü o la PPS, China ha tenido algunas máquinas interesantes que conforman su propia historia en la industria de las consolas

Kotaku las reúne en un recorrido que comienza con The Little Tyrant, un sistema doméstico de la compañía Subor a imitación de la Famicom japonesa que era promocionado nada menos que por Jackie Chan, ahí es nada. Le siguieron varios clones de Super Nintendo y Mega Drive con los que los chinos pasaron entretenidos la década de los noventa, mientras los 32 y los 64 bits se dejaban caer por el resto del mundo. Hasta que en 2003 llegó la Nintendo iQue, una consola hecha en asociación con la gran N, basada en la Nintendo 64, pero producida y fabricada en China. Ese mismo año, AtGames lanza otro clon de Mega Drive para volver a cambiar de generación en 2007 con la Sport Vii, un electrodoméstico vendido como máquina de ejercicio debido a la prohibición de las consolas y que costaba la mitad que la Wii. Finalmente, 2012 ha visto el lanzamiento de la Eedoo CT-510, consola tras la que se encuentra la compañía Lenovo y que hace también las veces de dispositivo multimedia por el delirante precio de 600$.

Os dejamos a continuación la galería de estas producciones chinas. 

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