La historia de Red Dead Redemption 2 comienza a desvelarse

Cada vez que Rockstar Games abre la boca, el hype de la comunidad de jugadores se dispara hasta alcanzar la estratosfera. La compañía estadounidense, madre de la gigantesca y popular Grand Theft Auto, ha conseguido llevarse su porción de protagonismo esta misma semana con el nuevo tráiler de Red Dead Redemption 2. Su título estrella para este año, que se estrena el 26 de octubre de 2018 en PlayStation 4 y Xbox One, ha vuelto a dejar a todo el mundo boquiabierto con un vídeo en el que vuelve a deslumbrar por su calidad y por ciertos detalles que gritan «fan service» a los cuatro vientos.

Porque John Marston está de vuelta. El protagonista del primer videojuego tuvo su momento fugaz con un primer plano pensado para demostrar al mundo que, efectivamente, estará presente en esta segunda entrega que hará las veces de precuela. Otro detalle más a una lista envuelta en la neblina de la duda, en un mar de desconocimiento al que Rockstar poco a poco lanza mensajes dentro de botellas para saciar la sed de información de los usuarios.

Sin embargo, este último tráiler de RDR 2 ha servido no solo para ver más sobre el juego, sino también para conocer un poco más sobre su historia. Junto a él, la compañía ha liberado algo más de información sobre el argumento, la historia y la ambientación de este lanzamiento que tiene otoño copado y ha arrinconado a tantos otros al mes de septiembre (con el consecuente dolor para los compradores fieles). Algo que nos sirve para saber qué ocurre en el Salvaje Oeste de este videojuego y para saber cuál es el auténtico papel del protagonista de esta aventura, Arthur Morgan.

La acción, como ya se supo en su momento, nos traslada al año 1889. La última década del siglo XIX se acerca y, con ella, se avecina el fin de una era donde los vaqueros se movían a sus anchas por el Oeste. La imposición de nuevas leyes dicta que es la hora de acabar con todas las bandas de forájidos que hay, y las cosas se complican más todavía para nuestro protagonista y su grupo, la banda de Van der Linde, cuando se complica un atraco.

Esta panda de rufianes intenta realizar un robo en Blackwater que les sale bastante mal. Debido a esto, tienen que poner pies en polvorosa y escapar antes de que acaben con sus vidas. A partir de ahí, sus cabezas pasan a tener precio en todo el país, algo que no solo hace que los agentes federales les persigan, sino también que algunos de los cazadores de recompensas más reputados de toda la nación decidan acabar con ellos y llevarlos vivos o muertos a las autoridades para cobrarse una jugosa recompensa.

Con esta situación tan peliaguda, los jugadores no solo tendremos que sobrevivir en el Salvaje Oeste en la piel de Morgan, tendremos que hacer lo posible para no ser capturados. Habrá que explorar todo tipo de parajes, robar para subsistir y para protegerse y, por supuesto, pelear con puños o con plomo para acabar con cualquier posible amenaza. Todo mientras, además, la banda comienza a seccionarse por un choque de ideales.

Una de las columnas del argumento del nuevo Red Dead Redemption 2 es precisamente el choque entre los integrantes y la creación de bandos dentro de la banda de Van der Linde, lo que llevaría a un desastre, y la necesidad del jugador y del protagonista de tomar una decisión: ser fieles a quien lo acogió en su grupo o seguir sus propios principios.

Una ruptura que traerá muchos problemas en una situación que ya es problemática de por sí. Mientras el mundo trata de domar al oeste más salvaje y hacer que los pistoleros pasen a ser un cuento para no dormir, mientras las fuerzas de la ley quieren acabar contigo, tendrás que enfrentarte también a tus propios compañeros y forjar alianzas. Ahora solo nos queda ver cuál será el papel de todos esos personajes entre los que se encuentra el viejo John Marston.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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