La música y el mundo de los videojuegos: juntos y muy revueltos

La música y el mundo de los videojuegos: juntos y muy revueltos

Dijo un grande de este arte, Oscar Araujo (Castlevania), que la mejor banda sonora es la que no se nota cuando estás jugando. Me acuerdo de aquella conferencia, en Gamepolis de este año, cuando le escuchaba hablar de su experiencia como compositor. “Yo era un negado para los estudios… Y entonces se cruzó en mi vida un piano”. Qué gran día fue ese.

La música no es un elemento trivial a la hora de elaborar un videojuego o, al menos, no debería serlo. No seremos nosotros quienes nieguen la afirmación del señor Araujo: como bien dice su definición, la banda sonora debe servir de ambientación y, para ello, debe fundirse con el escenario, con el fondo. Ser sutil, pero a la vez recurrente.

Ya os lo adelantamos ayer. El artículo de hoy, lejos de ser el típico “top mejores canciones de videojuegos”, nos gustaría que fuera una especie de foro de debate. Vamos a dejaros unas cuantas canciones de diferentes videojuegos que considero que cumplen con la función que comentábamos antes. Es posible que no coincidáis con nosotros, que creáis que faltan o sobran muchas, pero aquí entra la gracia de esto: estas son nuestra propuestas, ¡pero también quieremos escuchar las vuestras! De esta manera, igual podemos conseguir entre todos hacer una curiosa lista de canciones de videojuegos sin que necesariamente tengan que ser las típicas.

¿Preparados? Pues allá vamos con las nuestras. Lo dicho, si alguno de vosotros tiene alguna canción que aportar, los comentarios y las redes sociales están a vuestra disposición.

  • Lonely Pebble – Valiant Hearts

Valiant Hearts, una aventura gráfica ambientada en la Primera Guerra Mundial. Esta canción es Lonely Pebble (Guijarros solitarios) y cuyo compositor es Daniel Teper. El piano es la base de toda esta banda sonora, pero a nosotros esta canción nos provoca escalofríos. No es difícil imaginarte a los personajes mirando al infinito, mientras las bombas caen a su alrededor, mientras todo su mundo se desmorona. Esta canción fue la culpable de que nos enamoráramos de las bandas sonoras, y por eso queríamos ponerla en primer lugar. Pienso que nos sirve, además, de guía para que entendáis cuál es el enfoque de este artículo.

  • Main Theme – To the Moon

To the Moon. Realizado por Kan «Reives» Gao, responsable a su vez de la banda sonora. ¿Qué vamos a contaros de To the Moon, A la Luna? Esta canción es su tema principal, que nos acompañará durante todo el juego, mientras indagamos en la vida de Johnny para cumplir el que será su último deseo antes de morir: ir a la Luna. De nuevo, el piano es el principal encargado de conmovernos con esta entrañable historia de amor.

  • Silver for Monsters – The Witcher 3

Silver for Monster. Plata para los monstruos, monstruos y seres a los que los jugadores se tendrán que enfrentar encarnados en Geralt de Rivia. El bueno de Geralt. El Lobo Blanco, según la Lengua Antigua. La OST de The Witcher 3 es obra de Marcin Przybylowicz, Mikolai Stroinski y Percival. Fuerza, combate salvaje, pasión, sangre, carne quemada… Un espejismo de las aventuras de Geralt de Rivia se proyecta en nuestras cabezas cuando escuchamos esta canción donde el protagonismo no recae en ningún instrumento, sino en la voz. Esa voz mística, casi espiritual, étnica, que consigue que sintamos la magia quemando nuestras venas.

  • Off to Sleep – Child of Light

La niña dorada. Fly on golden girl (continúa volando, niña dorada), dice esta preciosa canción de Child of Light compuesta por Coeur de Pirate. Si bien continuamente estamos tirando piedras a Ubisoft, creemos que con este título deberíamos darles un respiro. Puede que no sea la obra magna de la historia de los videojuegos, pero para nuestro gusto, consigue lo que promete: hacernos formar parte de un cuento.

  • Solace – BioShock Infinite

Solace de Scott Joplin, para BioShock Infinite. La melodía de un piano que nos llega a través del sonido de gramola que nos evoca a esta Columbia clasista, racista, xenófoba, puritana. Esta canción no es ni de lejos tan conocida como Will the Circle be Unbroken, pero ¿a quién le importa? Para nosotros, Solace consigue representar el contexto de la ciudad flotante a la perfección. Es, si nos paramos a pensarlo, una maravillosa manera de traernos un estilo musical de una época a la que no pertenecimos.

Tanto esta canción, como las dos que os dejamos a continuación (Beyond the sea, de Bobby Darin, para BioShock 1 y I dont want to set the World on Fire, de The Ink Spots, para Fallout 3) nos parecen una maravillosa elección de ambientación. La primera nos lleva al art decó, a esos años 20 y a esa Rapture bajo las aguas. La vida, el lujo, las fiestas y el glamour desenfrenado que encontramos más allá del mar. Beyond the Sea es la mentalidad de Rapture, es el sueño de Andrew Ryan hecho canción. Somewhere beyond the sea, somewhere waiting for me… my lover stands on golden sands (Más allá del mar, en algún lugar esperándome… está mi amor sobre la arena dorada). 

  • Beyond the Sea – BioShock

A su vez, I don’t want to set the World on Fire inspira la decadencia y la amargura del Yermo. Fallout 3 es eso, es un recuerdo constante de los estragos de la guerra, la desolación de la derrota y la falta de esperanzas por sobrevivir.
No nos gustaría acabar la selección de canciones sin mencionaros dos últimas.

  • I don't want to set the World on Fire – Fallout 3

¿No sentís el aire radiactivo del Yermo golpeándoos en la cara? 

  • The Guardian – Darksiders 2

The Guardian, de Darksiders 2. Esta canción, compuesta por Jesper Kyd, es la que escuchas nada más tomar el control del juego, y a mi juicio, creo que es una buena forma de decir “eh, ¿sientes la epicidad?”. Es una pena que Darksiders 3 nunca llegara a confirmarse.

Y por último, y no por ello menos importante, os dejamos la que es mi última propuesta. Ya, ya lo sabemos. Es probable que os la hayamos robado a muchos pero… la vimos primero.

  • The Opened Way – Shadow of the Colossus

¿Tenemos que justificar por qué esta maravilla de canción forma parte de mi lista? Nunca me olvidaré de mi partida en Shadow of the Colossus. Cada vez que encontrábamos (no sin cierto esfuerzo y acompañada de muchos paseos y vueltas en círculos por todo el mapa) la zona en la que teníamos que enfrentar al siguiente coloso, la pregunta que se nos pasaba por la cabeza siempre era la misma: ¿qué demonios tocará ahora? Cada combate va acompañado de esta canción. Una melodía que consigue que hasta hacerte unos espaguetis sea épico. Es obra de Kō Ōtani y, lejos de mantenerse en el fondo y en el ambiente, diríamos que es la excepción que justifica la regla: es una banda sonora que estará muy presente durante nuestro viaje.

Pero hasta aquí, nuestras propuestas. ¿Tenéis alguna canción más en mente? Pues ya sabéis lo que tenéis que hacer.

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