La Navidad en los videojuegos

¡Jo, jo, jo, Feliz Navidad! ¿Habéis sido buenos este año? Más os vale, porque Santa Claus, o San Nicolás, o Papá Noel, como cada cual quiera llamarle tiene una lista con los que se han portado bien y otra con los que se han portado mal. Si estáis en la primera, todo correcto; seguramente este barbudo gordito y afable os haya dejado algún regalo la noche del pasado 24 de diciembre. Pero si estáis en la segunda… amigos, no queréis hacer enfadar a Papá Noel. Puede que este año os hayáis librado, pero el próximo podría haceros jugar a alguno de los videojuegos que hay acerca de su figura, y de verdad, eso no os va a traer precisamente paz y felicidad.

La verdad es que buena parte de los juegos que han hecho de la Navidad su temática han sido bastante discretos por ser suaves. Los que hay que directamente parecen surgidos del pozo más profundo del averno, aunque también es verdad que hay algunos casos bastante más honrosos. Vamos a subirnos en un metafórico trineo de renos y a hacer un recorrido por algunos de estos juegos, la mayoría de los cuales nos dejarán tan helados como si estuviésemos en el Polo Norte.



Santa Claus Saves The Earth

Es la víspera de Navidad, y Santa se prepara para salir a repartir regalos a los niños y niñas de buena voluntad a lo largo y ancho del planeta. Regalos listos, gorro listo, renos listos… parece que todo está a punto. Pero mientras el señor Claus se prepara para cumplir su jornada laboral anual, la envidiosa bruja Nilam lo observa a través de su caldero mágico. ¿Qué es eso de repartir regalos entre los más pequeños? Ni hablar del peluquín. Nilam lanza un hechizo y Santa Claus se ve de repente atrapado en las Tierras Mágicas. ¡Y los niños esperando su regalo! El propio Santa tendrá que ayudarse a sí mismo encontrando la salida de este mundo para regresar a tiempo, cumplir su papel y salvar las Navidades.

No ganará ningún premio al mejor guión este juego de PlayStation de épico título – y un poco exagerado, hay que decir, porque lo que es salvar la Tierra… – pero es que en los demás aspectos tampoco. Santa Claus Saves The Earth es un juego de plataformas genérico con un apartado visual más que discreto y una banda sonora que recuerda cualquier cosa menos a la Navidad. Ninguna tonada que recuerde o suene como un villancico, nada de campanillas ni otros instrumentos que inspiren “navideñosidad”… En su lugar, unas tonadas desangeladas y unos efectos de sonido de todo a cien que nos invitarán a quitar el volumen más pronto que tarde.

Para ser un juego de plataformas de manual basado en una figura eminentemente navideña, lo cierto es que Santa Claus Saves The Earth transcurre en algunos escenarios que no evocan demasiado espíritu navideño. Es cierto que veremos bastante nieve, pero aquí prácticamente termina la relación. Cuando nos veamos inmersos en una especie de sótano con paredes blancas y de ladrillo visto podríamos cambiar al personaje por un Mister Potato, por ejemplo, y no pasaría nada de nada. En cuanto a los enemigos, su inteligencia artificial brilla por su ausencia, y presenciamos momentos tan sonrojantes como ver que no les importa arrojarse de cabeza a un foso lleno de pinchos solo porque está en su camino. O porque son conscientes de en qué juego están, nunca lo sabremos. En realidad la mecánica clásica de plataformeo no está mal y puede ser lo único que salva a este juego. Quizá si se hubiese lanzado diez años antes hubiera cuajado mejor, pero podría ser peor y lo vamos a ver enseguida.



The Santa Clause 3: The Escape Clause

Pero vamos a ver, ¿qué ha hecho el pobre Papá Noel para que Tim Allen lo encarne en la trilogía de películas Vaya Santa Claus? Es posible que la primera pueda tener su gracia hasta cierto punto, sin volverse locos tampoco, pero ¿tres películas? El juego que vamos a nombrar ahora corresponde a la tercera de ellas: Vaya Santa Claus 3: Por una Navidad sin frío. Tal como anuncia el título, Jack Frost la lía parda en Navidad y corresponde a Santa Claus deshacer el entuerto. Y nos corresponde a nosotros asumir la labor en su correspondiente videojuego para Game Boy Advance.

Llegados a este punto, lo reconozco: servidor no ha visto Vaya Santa Claus 3, y honestamente, tampoco hay muchas ganas. Pero no parece muy probable que la película consista en dos horas de ver a Tim Allen dando saltos por plataformas recogiendo vasos de leche y galletas antes de alcanzar la salida de cada nivel, ya sea en la forma de Santa Claus o en su identidad civil de Scott Calvin conforme el cartucho vaya siguiendo un tanto libremente el argumento de la película.

The Santa Clause 3 carece del leve encanto que sí tiene, a su modo, Santa Claus Saves The Earth. Nuestro barbudo héroe sigue sin encontrar la horma de su zapato más allá del platafomeo genérico y desustanciado al que nos someten en este juego. Un aburrimiento supino del que dudamos que haga justicia a la película en que se basa, y eso que la película tampoco parece poner el listón muy alto. Pero Santa aún se va a dejar caer por otro juego más.



Daze Before Christmas

Parecería que poner al rechoncho hombre de rojo a protagonizar un videojuego no puede dar de sí más allá que para generar juegos de plataformas hechos a plantilla por lo visto hasta ahora, pero hay uno anterior a ellos que se desmarca un poco de esta línea. Y no es que estemos hablando de un juegazo, pero al menos es bastante más decente que los dos exponentes antes nombrados. Hablamos de Daze Before Christmas, cartucho para Super Nintendo y Mega Drive que data de 1994 y que viene firmado por Sunsoft, creadores entre otros de Aero The Acrobat. Y en ciertas cosas le tiene un cierto aire al juego del murciélago.

Lo primero que oiremos del juego no será precisamente para albergar muchas esperanzas y sí para echar a correr como si no hubiera un mañana y sin mirar atrás jamás. Una horrenda voz digitalizada que parece venida del otro mundo suelta un “Ho! Ho! Ho! Merry Christmas!” que casi suena más a algún ser de ultratumba con ganas de devorarnos el alma que al afable Santa Claus. Algo de eso hay, porque el argumento de este juego nos cuenta que el vejete de los regalos anuales ha sido víctima de un hechizo que ha hecho desaparecer tanto los regalos como sus elfos ayudantes. Más que eso, también ha hecho que se materialice Anti-Claus, su demoníaco gemelo malvado. De modo que nuestra misión será recuperar a los regalos, elfos y renos desaparecidos en 24 niveles llenos de, una vez más, plataformas, y representados por un calendario de adviento que marca los días restantes hasta la Navidad.

Daze Before Christmas ya es otra cosa por dos motivos principales. El primero, que está hecho con el oficio de una desarrolladora como Sunsoft que sabe qué palo está tocando. Y el segundo, que a diferencia de los otros dos anteriores es hijo de su tiempo. Es vuestro típico juego de 16 bits en la época en que estas consolas dominaban los salones con estos juegos coloristas de mecánica sencilla. No es que Daze Before Christmas sea un imprescindible pero tampoco es un horror. Quizá haya esperanza para la Navidad después de todo.



The Grinch


El personaje de Santa Claus es el preferido para protagonizar este tipo de juegos navideños, y aún aparece en algún que otro más, aunque siguen siendo juegos de plataformas muy similares a los reseñados. En busca de un leve cambio de aires vamos a ponernos en el lugar opuesto, el de alguien que odia la Navidad. Vamos a encarnar al viejo Grinch, el ogro verde que quiere arruinar esta festividad en el cuento infantil Cómo el Grinch Robó la Navidad escrito por el Dr. Seuss y que a cambio fue interpretado en el cine por Jim Carrey. Y precisamente a raíz de esta película llegó su paso a los videojuegos.

A pesar de su estética cartoon, The Grinch está basado en la película del mismo nombre y se publicó en el año 2000 para PlayStation, Dreamcast, PC y Game Boy Color. En él tomamos el papel del personaje homónimo en su afán de aguar la fiesta a los habitantes de Whoville, y de hecho podemos llevar a cabo varias barrabasadas como corresponde a este peludo gamberrete. Sin embargo, y pese a que dejamos las plataformas genéricas en dos dimensiones, con The Grinch entramos en los terrenos de los arcades genéricos en tres dimensiones.

The Grinch no es visualmente muy destacable. No es como para querer arrancarse los ojos, pero tampoco es un juego que apasione por su aspecto. La música, por otro lado, ya es otro cantar, valga la expresión. La banda sonora orquestal de The Grinch no está nada mal y le da un toque interesante que, de todos modos, no le evita caer en un terreno gris y tirando a mediocre. No es espectacular, pero es sólido, que al menos ya es algo.



We Wish You A Merry Christmas

No, no nos vamos a poner a cantar villancicos de golpe y porrazo. Es que hay un juego para Wii que se titula así, igual que la famosa canción navideña. We Wish You a Merry Christmas es un compendio de minijuegos de temática de esta festividad que, con WiiMote en ristre, nos llevará a realizar actividades como decorar un árbol de navidad, preparar chocolate caliente, jugar a bolos usando a elfos o hacer que un reno vuele a saltos por los aires mientras recoge regalos.

Se trata de 13 minijuegos para toda la familia que nos trasladarán a la Navidad en cualquier momento del año para empaparnos bien de este espíritu. Ahora bien, este disco de Wii es un juego que puede hacer gracia la primera vez, pero que difícilmente el jugador medio se lo pondrá una segunda. Pero se agradece el querer ofrecer una varidad de minijuegos y además planteando algunos de manera bastante original. De todas formas, We Wish You A Merry Christmas se queda en una buena intención, la de felicitarnos las fiestas y poco más.



Rocket Santa

Sin embargo, uno de estos minijuegos mencionados anteriormente, el del reno volador, nos ha recordado un juego gratuito para navegadores y dispositivos Android que queremos mencionar por lo genial de su argumento. Atentos: es la Nochebuena del año 2019 y la humanidad libra una guerra contra una raza alienígena en la superficie lunar. Allí es donde están nuestros mejores hombres, los héroes del planeta Tierra, que pasarán una Navidad lejos de su familia y, lo que es peor, sin regalos. Papá Noel lo ve claro: “¡Nuestros chicos se merecen unos regalos!”. La solución: encasquetarse una mochila propulsora y un casco y dispararse con un cañón hasta el satélite. ¡Todo sea por dar regalos a quien se lo merece!

Rocket Santa es un sencillo juego en el que tendremos que hacer justo eso, disparar a Papá Noel con un cañón hacia la estratosfera y, una vez en el aire, maniobrar con el ratón para recoger las monedas y objetos que habrá diseminados en el camino. Con el dinero podremos comprar mejoras, mientra que los distintos bidones de fuel y señales de impulso servirán para, una vez agotada la inercia del cañonazo, impulsarnos con la mochila mientras quede combustible. Cuando éste se agote, la fuerza de la gravedad hará lo suyo y Santa se precipitará hacia el duro suelo. Alcanzadas determinadas marcas en el recorrido recibiremos una bonificación de dinero que nos servirá para ir adquiriendo mejores piezas de equipo en pos de poder llegar a la luna.

Rocket Santa es un juego que sus creadores, Berzerk Studio, declaran haber hecho de manera muy rápida. Es simple como él solo, pero tiene un sentido del humor que hace que volvamos una y otra vez aunque se para ver como Santa Claus se parte la crisma una y otra vez en sus intentos de ponerse en órbita. Y lo acompaña la que seguramente es la banda sonora más épica que hemos escuchado en un juego navideño. Lo podéis jugar desde este enlace. No os llevará mucho tiempo completarlo, pero un buen ratito os puede dar perfectamente.



Estampas navideñas en otros videojuegos

Pese a contar con juegos dedicados, la Navidad ha estado presente también en otros títulos. Y gracias al cielo, porque como hemos visto la mayoría de los juegos específicamente navideños no son nada del otro mundo, más bien al contrario. Pero algunos juegos, y varios de ellos clásicos de todas las épocas, han sabido incluir elementos de esta festividad y mostrarnos, muchas veces en esas determinadas fechas, un lado que desconocíamos de ellos.

Por ejemplo, los obedientes Lemmings contaron con varios packs de niveles con el título Christmas Lemmings cuya principal particularidad era que estos diminutos seres de pelo verdoso se calzaban un gorrito de Papá Noel sobre su testa. Un tributo parecido hay en action RPG para PSP Gurumin, donde la protagonista disponía en su armario de un traje de Santa Claus que solo podía usar si la fecha de la consola marcaba uno de los días entre el 25 y el 31 de diciembre. Algo similar ocurría en Christmans NiGHTS, la expansión de NiGHTS Into Dreams que, llegado el día 1 de diciembre en el reloj interno de Saturn, cubría los escenarios de nieve y sustituía algunos elementos por cajas de regalos o daba a los Nightopians indumentaria de elfos de Santa Claus.

Un caso bien curioso es el que acontece en Los Sims, el simulador de vida de Maxis para PC, y el que, en su expansión Más Vivos Que Nunca, si disponemos de una chimenea y un árbol de Navidad, y dejamos cerca un plato de galletas, el mismísimo Papá Noel se dejará caer en nuestra casa sobre las 3 AM, siempre y cuando todos sus habitantes se encuentren durmiendo como buenos chicos y chicas. Fiel a la tradición, Santa Claus se comerá las galletas y dejará regalos bajo el árbol que pueden abrirse al día siguiente para aumentar diversión y nada más. Aunque el cabeza de familia sí recibirá un regalo de verdad. Lo mismo sucede en Los Sims 2 y su disco de accesorios de Navidad, donde de nuevo aparecerá si tenemos un árbol de Navidad y preparamos galletas, pero esta vez no esperará a que durmamos pudiendo interactuar con él. De hecho, si nos comemos todas las galletas sin darle ninguna nos dejará como regalo el trozo de carbón destinado a los niños malos. Pero si le guardamos su ración obtendremos un pequeño obsequio antes de que se vaya con su característico “Jo, jo, jo”.



Así es la Navidad en los videojuegos. Como veis suele venir cargada de plataformas, y normalmente no son juegos especialmente inspirados. Pero Papá Noel puede con eso y con lo que le echen. Además, no lo vemos en un juego de rol o en un FPS. Con juegos navideños o sin ellos, os deseamos unas felices fiestas y un próspero año 2014.
 

Juan Elías Fernández

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