La “policía anti-pechos” se dedica a trolear en Twitch a las streamers ligeras de ropa

La “policía anti-pechos” se dedica a trolear en Twitch a las streamers ligeras de ropa

La proliferación de las «cam girls«, o de las streamers femeninas que hacen uso de sus atributos como reclamo para el público, ha llevado a Twitch a establecer un nuevo código de conducta en los términos de uso de su servicio. En otras palabras, pide que se tapen un poco más ante casos como el de Kaceytron, la autodenominada «streamer tetona».

Pero como algunos usuarios no las tienen todas consigo sobre que estas nuevas medidas de conducta sean tomadas a rajatabla, se ha formado una especie de policía «anti-pechos» que vigila canal por canal prestos a denunciar comportamientos de quienes no piensen en los niños.

Se lo encontró, por ejemplo, la streamer She Snaps, quien charlaba sobre salud mental con sus fans y tuvo un breve careo con uno de los comentaristas. Viendo que todo estaba en órden, éste se excusó y se despidió tras admitir que estaba «comprobando todos los streamings de chicas y denunciando los que no se adhieren a los términos de servicio».

No es la primera vez que She Snaps ve esto. «Hacen comentarios sobre mi ángulo de cámara y dicen 'menos mal que no está demasiado alto, porque tendría que denunciarte'», dice la streamer a KotakuDjarii, otra de las chicas streamers de Twitch, también se ha topado con estos «vigilantes de Twitch«, como se hacen llamar, y justamente cuando estaba practicando bodypaint y maquillaje de personajes de videojuego. Esto no trasgrede las reglas de Twitch, pero no impide que tenga a unos 50 espectadores afeándole su actividad.

«Muchas veces solo quieren hacer ver que su opinión importa o que son mejores que tú por informarme de que estoy haciendo algo que va contra los términos de servicio (el bodypaint en general), lo cual no es así. Pero en su mente, el bodypaint es una aberración y Twitch tiene que estar de acuerdo con ellos a la fuerza».

Y ya que antes mencionábamos a Kaceytron, también ella, cómo no, ha tenido su más y sus menos con esta patrulla, aunque cree que son «una minoría muy ruidosa«. Sin embargo, afirma que «los nuevos términos de servicio han puesto un microscopio sobre las mujeres». ¿Se están pasando estos vigilantes, o ciertamente había que controlar más los contenidos?.

 

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