La verdad de los jugadores que no juegan a videojuegos populares

La verdad de los jugadores que no juegan a videojuegos populares

Uno de los placeres de jugar a videojuegos es el emocionarse como un niño cuando llega un lanzamiento esperado, una secuela de este título que te cautivó y que te robó semanas de vida, en definitiva, cuando hay un juego que estás deseando tener en las manos y cuentas los días que faltan para que salga a la venta. Y luego, claro, está el clásico cenizo que no piensa precisamente igual. Solo que sus razones a lo mejor te empiezan a sonar a gastadas. Como las de este cómic.

¿No te convence ya aquello de que tal franquicia está quemada, como si nadie pudiera hacer un juego con ella que valiese la pena revolucionándolo de arriba a abajo? ¿O que las compañías solo lo hacen si pueden sacarte el dinero con contenidos adicionales? Sí, puede que a veces acierten, pero incluso ellos tienen su pequeño secreto, uno que nos cuenta Julia Lepetit en esta nueva tira suya publicada en Dorkly. Si conoces a alguien así, ya sabes por lo que ha pasado…



-¡No puedo esperar al nuevo Dishonored!
-Ugh, Dishonored 2…
-¿Qué tiene de malo?



-Que está muy quemado. No entiendo el hype. La gente empezará a emocionarse hasta el punto en que el juego ya no pueda cumplir sus expectativas. Además, es un juego AAA. Todo el mundo se queja de ellos hasta que lanzan un bonito remake y se les va la cabeza.



-Y luego están los packs de reserva. ¡Un montón de objetos estúpidos que la gente nunca usará pero por los que la compañía cobrará una cantidad demencial de dinero cuando salga el juego!



-Eres un aguafiestas, ¿sabes? ¿Por qué simplemente no puedes alegrarte de ello?
-Solo estoy siendo honesto.



-No me volverán a hacer daño.

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