Las batallas contra jefes más injustas de los videojuegos

Las batallas contra jefes más injustas de los videojuegos

Los jefes han formado parte de la industria del videojuego desde sus más tiernos comienzos. Se trata de una mecánica que ha ido evolucionando con el paso de los años pero que se ha mantenido intacta hasta nuestros días. Los videojuegos de From Software son los máximos exponentes en este sentido a día de hoy, pero son muchos los títulos que siguen apostando por enfrentarnos a estos enemigos superiores en dificultad.

Hoy, de hecho, queremos hablarte de unos jefes de videojuegos bastante especiales. Y es que son bosses exageradamente injustos. Lo son porque incorporaban una mecánica verdaderamente molesta, porque rompían con las convenciones que el videojuego había establecido hasta ese momento o porque sencillamente eran invencibles. A continuación te mostramos unos cuantos ejemplos y te invitamos a que nos comentes los que se te ocurran a ti.

RAAM (Gears of War)

Este villano es muy querido por los fans de la saga, pero indudablemente la batalla contra él en el primer Gears of War era un auténtico infierno. Debíamos dispararle en pequeñas ráfagas, pues si no un kryll caería sobre nosotros y acabaría con nuestra vida instantáneamente. Por si fuera poco, RAAM se mueve en nuestra dirección obligándonos a salir de la cobertura y Dom no para de caer en combate.

Nadine Ross (Uncharted 4: El desenlace del ladrón)

Las escenas de pelea de Nathan Drake contra Nadine Ross en Uncharted 4 no son en realidad un jefe, sino secuencias cinemáticas scriptadas en las que simplemente debemos aguantar sus embestidas. No hay forma de vencer a la líder de la compañía de mercenarios Shoreline y nuestra misión consiste en ver cómo a Nate le hinchan la cara a base de puñetazos. Más que injusto es frustrante no poder hacer nada al respecto.

Demonio de Aries (Dark Souls)

La saga Dark Souls se caracteriza por ofrecer batallas contra jefes desafiantes pero muy justas. O al menos en casi todos los casos. La del Demonio de Aries en el primer Souls es una de ellas. Cuando cruzamos la niebla nos llevamos un garrotazo y no lo contamos. En nuestro segundo enfrentamiento nos daremos cuenta de que el espacio de la pelea es ridículamente pequeño, él tiene un rango de ataque muy grande y encima cuenta con perros de presa que nos distraen de la batalla principal.

Mike Tyson (Mike Tyson’s Punch-Out!!)

El legendario boxeador Mike Tyson daba nombre a este mítico videojuego de los ochenta, lo que, por otra parte, no era razón para frustrar de ese modo a los jugadores. Es cierto que en el momento del lanzamiento Tyson nunca había sido batido en la vida real, pero eso no se puede hacer en un videojuego. Necesitas hacerlo todo perfecto, pues un puñetazo bien dirigido de Tyson puede dejarte en la lona y hacer que repitas todo.

Psycho Mantis (Metal Gear Solid)

Estamos hablando de una de las batallas más memorables de todos los tiempos, pero no por ello deja de ser injusta. Si la pelea contra Psycho Mantis se ha hecho tan famosa es por la forma en la que Hideo Kojima decidió romper la cuarta pared. Para que Mantis dejara de “leerte el pensamiento” debías cambiar el mando de puerto. Cuando lo sabes la batalla es fácil, pero en su momento fue increíblemente frustrante y difícil.

Lecho del caos (Dark Souls)

Nuevamente Dark Souls se merece una presencia en esta lista. A lo largo de todo el juego se nos enseña que no hay nada que nuestra habilidad no pueda superar y que en realidad podemos superar cada jefe a la primera. No es el caso de Lecho del caos. Para derrotarlo tenemos que romper dos anclajes. Cada uno que rompamos hará que se desprenda un trozo del suelo de forma aleatoria y sin seguir patrón alguno, de modo que podemos morir sin tener ninguna culpa de ello.

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