Las cosas más aburridas que los videojuegos nos obligan a hacer

Las cosas más aburridas que los videojuegos nos obligan a hacer

La palabra videojuego implica diversión. No cabe duda de que todos los que jugamos a obras de ocio electrónico lo hacemos porque nos divertimos con ellas. Sin embargo, en algunas ocasiones los videojuegos nos “obligan” a realizar ciertas acciones que pueden acabar resultando muy, pero que muy tediosas. Precisamente de ello es de lo que queremos hablarte en nuestro nuevo artículo en formato lista que tienes tras este texto.

Y es que lo que encontrarás a continuación es una selección de acciones y mecánicas clásicas de los videojuegos que en ocasiones se vuelven extremadamente aburridas. De hecho algunas de ellas son tan tediosas y desesperantes que no entendemos por qué las compañías desarrolladoras siguen incluyéndolas videojuego tras videojuego. Estas son nuestras propuestas, pero te invitamos a que nos digas las tuyas propias en los comentarios.

Farmear materiales

No hay nada más molesto en un videojuego que querer avanzar en la historia principal y darnos cuenta de que no podemos hacerlo porque nos faltan materiales. Lo hemos visto en Fallout 4, que nos obligaba a realizar ciertas construcciones para poder completa las misiones de historia. Sin embargo son muchos los juegos que nos obligan a conseguir determinados materiales para completar una misión secundaria o tareas del juego.

Repetir la misma zona

Hay un punto crítico en la zona y ya hemos muerto unas cuantas veces en él. Es en ese momento cuando empezamos a cabrearnos, pues el juego nos obliga a empezar desde muy atrás y a repetir toda la zona al completo. En este sentido la saga Dark Souls se lleva la palma por goleada y puede ser un auténtico quebradero de cabeza para aquellos usuarios que no estén acostumbrados a la fórmula de juego de From Software.

Quick Time Events

Todo en su justa medida funciona correctamente. El problema viene cuando se abusa de una misma mecánica. Y es que hay videojuegos de acción que resuelven todos (pero absolutamente todos) sus combates con Quick Time Events (pulsar el botón indicado en el momento preciso). Para realizar un movimiento espectacular puede ser efectivo, pero si lo tenemos que hacer cada minuto se acaba volviendo sumamente tedioso.

Coleccionables

Qué pereza da abrir el mapa de un videojuego de mundo abierto y darnos cuenta de que hay literalmente cientos de coleccionables esperándonos en cada esquina. Cuando estos tienen una finalidad (como los de Horizon: Zero Dawn que dan información sobre el mundo del juego) son hasta entretenidos de buscar, pero cuando consisten solo en acumular ítems sin ninguna utilidad se vuelven un auténtico peñazo.

Conducir largas distancias

Los mundos abiertos tienen grandes ventajas, pero también deben tener cuidado con los puntos negativos. Por ejemplo, obligarnos a conducir una enorme distancia para poder llegar de una misión a otra puede ser divertido las primeras veces, pero al final se convierte en un trámite muy aburrido. Eso es lo que le ha ocurrido recientemente a Mass Effect: Andromeda con la conducción planetaria a bordo del vehículo Nomad.

Logros por muertes

Muchos usuarios son cazadores de logros o trofeos (dependiendo de en qué plataforma jueguen), de modo que se ven obligados a exprimir al máximo cada título. Algunos lo ponen fácil y otros difícil, pero otros nos hacen perder una cantidad de horas absurda. Un buen ejemplo son los logros por muertes, como el Gears of War original que nos obligaba a matar a 10.000 enemigos en partidas online. Una auténtica locura.

Misiones de escolta

Sí, hemos hablado de ellas en muchas ocasiones, pero siguen existiendo y no sabemos por qué. A nadie le divierte hacer una misión en la que nuestro único objetivo es defender a un NPC con una inteligencia artificial deficiente y que pierde vida de un modo absurdamente alarmante. Repetir este tipo de misiones por culpa del NPC y no porque tú no hayas estado acertado nunca entrará en nuestra cabeza.

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