Las cosas más desesperantes de los videojuegos

Si estamos aquí es porque nos encantan los videojuegos. Son nuestro hobby preferido porque nos permiten divertirnos en esos momentos en los que estamos de bajón, nos permiten compartir experiencias con amigos (ya sea física o virtualmente) e incluso vivir historias que ni el cine ni los libros serían capaces de ofrecernos. Sin embargo, no podemos ignorar que en algunas ocasiones consiguen sacarnos de nuestras casillas.

De ello precisamente es de lo que queremos hablarte en el día de hoy, pues lo que encontrarás en la lista que te dejamos a continuación no es más que una selección de cosas molestas y desesperantes que todos hemos tenido que padecer jugando a videojuegos, sin excepción. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias a través de la caja de comentarios.

Muros invisibles

Existen pocas cosas más molestas en los videojuegos que estar explorando en un título de mundo abierto y que de repente nos salte un aviso diciéndonos que hemos llegado al límite del mapa y que no podemos seguir caminando en esa dirección. Lo mismo ocurre en los videojuegos de corte más lineal en el que nos dejan espacios por los que nuestro personaje podría pasar pero que, por algún motivo, nos lo impiden y nos frustran.

Encuentros aleatorios

La peor parte de cualquier RPG de corte clásico son los encuentros aleatorios. Tenemos suficiente con enfrentarnos a enemigos que aparecen en las misiones principales, en las secundarias e incluso cuando queremos farmear, pero que no dejen de aparecernos combates aleatorios que no podemos saltarnos y que debemos cumplir mientras estamos de camino a otro objetivo es algo verdaderamente molesto. Muy, muy molesto.

Objetivos poco claros

A algunos jugadores les encanta que se les dé libertad y que no se indique exactamente lo que se debe hacer, pues les recuerda a los juegos más clásicos. Sin embargo, nos hemos acostumbrado a que nos digan qué pasos seguir, de modo que cuando un juego nos da esa libertad y no nos dice cómo cumplir el objetivo que tenemos en marcha podemos perder la paciencia. Algunos aguantan mucho, pero otros se desquician tan solo unos segundos después de haberse quedado atascados.

Cinemáticas

Algunos juegan simplemente para pasar el rato mientras que otros quieren sumergirse en las historias. Es por ello que las cinemáticas suelen ser un punto conflictivo para todos los jugadores. Algunos quieren saltárselas para ir directamente a la acción y algunos juegos no lo permiten. Otros quieren pausarlas porque les están llamando por teléfono y tampoco pueden. ¿Tan difícil es dar al jugador libertad para hacer lo que quiera con las cinemáticas de los videojuegos?

Cámara incómoda

La mayoría de videojuegos actuales son de acción y nos invitan a meternos de lleno en todo tipo de combates. Es por ello por lo que tener una buena cámara es indispensable para que los enfrentamientos se ejecuten como es debido. De lo contrario podemos encontrarnos con un buen sistema de combate que quede empañado por una cámara que no nos permite ver dónde están los enemigos o hacia dónde debemos saltar en cada momento.

Caídas de frames/lag

Cuando jugamos a un videojuego tan solo pedimos que vaya correctamente para poder disfrutar de todo lo que esa obra es capaz de ofrecer. Si es un título online no habrá nada peor que toparnos con el problema del lag, que nos imposibilita jugar al máximo nivel. Si estamos en una campaña ideal cruzaremos los dedos para que ese juego no tenga problemas de framerate, pues existen pocas cosas más desagradables y molestas.

Extensos tiempos de carga

Probablemente el peor y más desesperante problema de los videojuegos son sus tiempos de carga. Tener que sufrir un tiempo de carga muy elevado cuando realizamos, por ejemplo, un viaje rápido es molesto, pero más todavía lo es cuando hay un tiempo de carga cada pocos minutos. El ritmo de juego decae y nos acabamos aburriendo de tener que esperar tanto rato. Ese tipo de juegos suelen ser muy grandes, pero al final el número de horas que le hemos dedicado es más gracias a las cargas que al juego en sí.

Cerrar