Las cosas más molestas capaces de arruinar un videojuego

Las cosas más molestas capaces de arruinar un videojuego

Todos sabemos reconocer lo que necesita un videojuego para ser exitoso y para calar entre los aficionados. Básicamente consiste en rozar la perfección tanto a nivel de historia, como de gameplay y también dominar todo lo demás (música, gráficos, etc.). Sin embargo, incluso el mejor de los videojuegos puede verse empañado por algunas de las grandes tendencias de la industria del ocio electrónico que dominan a día de hoy.

En nuestro nuevo artículo precisamente queremos hablarte de algunas de las cosas más molestas que podemos encontrar en los videojuegos actualmente y que, de hecho, son capaces de arruinar un buen título. Sin más dilación te dejamos con algunas de nuestras propuestas y te invitamos a que nos comentes tus impresiones y algunas más que se te ocurran a través de la caja de comentarios. Como siempre, estaremos encantados de leerte.

Visiones especiales

Assassin’s Creed popularizó esta tendencia con su famosa Vista de Águila, que ha ido creciendo conforme ha ido avanzando la saga. Antes nos servía para detectar enemigos, pero ahora también nos permite fijarlos, ver sus patrullas y tenerlos localizados incluso cuando la desactivamos. Otros juegos como la nueva saga Tomb Raider o Hitman han seguido sus pasos y lo cierto es que facilita muchísimo (demasiado) las cosas.

Microtransacciones

Las microtransacciones o pagos integrados no son un problema si solo nos ofrecen elementos cosméticos, como es el caso de Overwatch. Se convierte en todo un inconveniente cuando nos da ventajas sobre el resto de jugadores. Star Wars: Battlefront cometió el error de permitir comprar armas y Payday 2 hizo exactamente lo mismo, incluso permitiéndonos aumentar nuestra experiencia con dinero de la vida real.

Autoapuntado

La saga Grand Theft Auto se ha solido caracterizar por un sistema de autoapuntado que facilita las cosas. No hay problema, si no te gusta lo puedes desactivar. La cosa es que si das el salto a GTA Online te toparás con un 99% de jugadores que sí lo tienen activado, por lo que estarás en clara desventaja. Como este existen otros muchos ejemplos, de modo que pensamos que los multijugador deberían potenciar la habilidad más que la fortuna.

Publicidad encubierta

A nadie que ha pagado sesenta euros por un juego le gusta que le recuerden que lo tiene incompleto y que necesita volver a pasar por caja si quiere todo el contenido. Hay juegos (especialmente los de lucha) que nos recuerdan a cada momento que visitamos la pantalla de elección de personaje que hay muchos de ellos que no tenemos desbloqueados y a los que solo podremos acceder si nos hacemos con los correspondientes DLCs.

Acceso anticipado

No cabe duda de que poder comprobar cómo va el desarrollo de un juego que te interesa estando dentro de él es todo un avance para la industria. Sin embargo, los Accesos anticipados o los Early Access nos hacen pagar lo mismo por un juego incompleto y nos tienen meses a la espera de mejoras que hagan que el título sea todo lo que debiera ser. Sí, la industria nos está acostumbrando a pagar por juegos que no están terminados.

Desarrolladores que no quieren tomar riesgos

Esta generación está siendo conocida por ser la reina de las remasterizaciones. Pero no es el único modo en que las desarrolladoras no toman riesgos: las continuas secuelas de grandes sagas son la norma, mientras que cada nuevo intento ha sido machacado por la crítica y los fans (véase The Order, Ryse o Quantum Break). Al final hay que agradecer a aquellas compañías que se atreven a intentar algo nuevo, aunque no acabe saliendo bien.

Formato episódico

Telltale ha instaurado el formato episódico y otros lo han tomado como válido. Disfrutamos los juegos como si de una serie se tratase (no habría problema si la espera entre capítulos fuera de una semana, pero en ocasiones es de varios meses), lo que nos obliga a estar pendientes de ese título durante casi un año. Si en algún momento deja de ser exitoso la desarrolladora puede cancelarlo y dejarnos con la historia a medias.

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