Las formas más estúpidas de morir en los videojuegos

Las formas más estúpidas de morir en los videojuegos

Ser atacado por una fiera bestia, acribillado a balazos o sorprendido con una granada a destiempo. Hay muchas formas de morir en los videojuegos, pero algunas de ellas dejan de ser épicas o incluso necesarias y se convierten en auténticas estupideces. Y es que, reconócelo, todos hemos muerto alguna vez en un videojuego de una forma tan absurda y ridícula que preferiríamos que nos tragara la tierra antes que confesarlo.

Es por ello que hoy te acercamos algunas de las formas más estúpidas de morir en los videojuegos. La selección que encontrarás a continuación es de algunos títulos en particular, pero lo cierto es que muchas de estas muertes son aplicables a otras obras de características similares. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos cuentes cuál ha sido la muerte más estúpida que has padecido en un videojuego.

Muerte por picotazo

Una de las sagas por antonomasia del universo Nintendo, The Legend of Zelda, ha tenido muchos tipos de enemigos, pero incluso los más inofensivos pueden acabar jugándote una mala pasada. Si por un casual se te ocurre golpear a un cuco es posible que, acto seguido, te veas rodeado de decenas de ellos picoteándote hasta la muerte. Más te vale que no haya nadie a tu lado viéndote caer en combate ante unos pollos de corral…

Mira antes de cruzar

Desde bien pequeños nos han enseñado a esperar a que los semáforos se pusieran en verde y a mirar antes de cruzar, pero en los videojuegos nos lo tomamos por el pito del sereno. Y no deberíamos. ¿Cuántas veces te ha ocurrido que jugando a GTA V u otro juego de mundo abierto has acabado muriendo porque un coche que venía más rápido de la cuenta te ha atropellado? Reconócelo, pues a nosotros también nos ha pasado.

Recargando que es gerundio

Esto te puede ocurrir en cualquier shooter en primera persona. Tienes al objetivo en tu mira, una nueva baja se va a sumar a tu capítulo de muertes en la partida y… no te queda munición en el cargador y tienes que recargar. Justo en ese momento el enemigo se da cuenta de tu presencia y te acaba matando mientras tú sigues recargando. No solo es una muerte estúpida, sino una de las más dolorosas y frustrantes.

¡Piña va!

Quedarte sin munición en el momento decisivo, sin embargo, no es lo peor que te puede pasar jugando a un shooter en primera persona. Y es que cuántas veces a lo largo de nuestra vida nos ha pasado que hemos estado retrasando el lanzamiento de una granada para que estallara nada más tocar el suelo y al final nos ha acaba explotando en las manos. Ya no llevamos la cuenta, pero seguro que alguna vez más nos vuelve a pasar.

Fat roll

Estás jugando a Dark Souls y acabas de conseguir una armadura preciosa y estupenda para enfrentarte a tu próximo boss. Te la equipas pero no te fijas en cómo andas de peso. Entonces llegas al jefe en cuestión y compruebas que el fat roll se ha apoderado de ti y que te está costando horrores esquivar al boss. Como es lógico acabas muerto y con una lección aprendida: comprueba el peso de tu equipo con frecuencia.

Cuidado con el primer paso

No es nada extraño que en los videojuegos hayamos muerto muchas veces cayendo al vacío o siendo empujados por precipicios, pero lo que no nos gusta tanto es morir por una caída ridícula. En este apartado la palma se la lleva The Witcher 3: Wild Hunt, donde Geralt de Rivia podía perder toda la barra de salud por caer de tres metros de altura. Vale que el brujo ya no está tan joven, pero esa caída la aguanto hasta yo…

Salto de ‘fail’

Si eres fan de Assassin’s Creed imaginamos que habrás escalado cientos de atalayas a lo largo de tu vida jugona. Desde arriba podemos desbloquear parte del mapa y, lo mejor de todo, realizar un espectacular salto de fe que nos lleve hasta el típico fardo de paja que hay a pie de calle. Si la detección del juego no es adecuada es muy probable que tu Asesino salte en la dirección errónea y se acabe dando el porrazo de su vida.

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