Las mejores pantallas de carga que nos han dejado los videojuegos

Las mejores pantallas de carga que nos han dejado los videojuegos

Esperar es la peor parte de cada videojuego. Atravesamos una puerta, iniciamos una partida, morimos o nos teletransportamos a otra parte del mapa y aparece ante nosotros una tediosa y aburrida pantalla de carga que nos hace esperar durante varios segundos (dependiendo del juego y de la plataforma en la que estemos) a que todo esté listo y cargado para que podamos volver a la acción. Mientras tanto, toca esperar y aburrirse.

En el pasado ya te hablamos de las pantallas de carga más insufribles, pero hoy queremos ver la otra cara de la moneda. Y es que lo que verás en la lista que te dejamos a continuación es una selección de videojuegos que sí supieron aprovechar los tiempos de carga y ofrecernos un entretenimiento durante ese tiempo, aunque fuera muy simple. Aquí tienes nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias.

Assassin’s Creed

Los jugadores de consola sabrán que los tiempos de carga de Assassin’s Creed no eran precisamente cortos. Es por ello que agradecemos a Ubisoft que introdujera esta novedosa espera. En ella éramos libres de corretear con Desmond o el asesino que estuviéramos controlando por los adentros del Animus. Nada podíamos hacer, pero mejor que estar mirando una pantalla negra, desde luego es.

Rayman Legends

Más tarde fueron muchos los que adoptaron modelos similares a Assassin’s Creed. Un buen ejemplo de ello es Rayman Legends, que durante esos segundos de espera nos permitía controlar al personajillo creado por Michel Ancel y movernos como si fuéramos una sombra por un nivel en dos dimensiones. Nuevamente estamos ante un detalle a agradecer, pues lo preferimos a mirar fijamente una pantalla estática.

Resident Evil

Los tiempos de carga del Resident Evil original duraban apenas un par de segundos, pero eran muy numerosos. En su momento fueron algo revolucionario y nos sigue pareciendo algo maravilloso. Nos referimos a esas puertas que aparecían ante nosotros y se abrían antes de permitirnos pasar a la siguiente sala. Una forma creativa de hacer que la espera tenga sentido y que no sea tan pesado traspasar cuatro puertas seguidas.

Bayonetta

El frenético y divertidísimo videojuego de Platinum Games, Bayonetta, fue el que dio la vuelta de tuerca definitiva a la pantalla de carga que inició Assassin’s Creed. Aquí no solo podíamos corretear libre e infinitamente, sino que la compañía japonesa nos permitía practicar combos y posibles ataques que más tarde íbamos a utilizar en combate. Practicar mientras el juego carga es una idea sencillamente sublime.

FIFA

Algo similar ocurrió con la saga FIFA hace unos años. Electronic Arts Sports introdujo la ya clásica zona de entrenamiento uno contra uno (delantero contra portero) en los tiempos de carga previos a los partidos. Allí podíamos disparar a portería y probar regates. En las últimas entregas se sustituyó el uno contra uno por minijuegos de entrenamiento, un entretenimiento igual o todavía más efectivo que el anterior.

Skyrim

Muchas han sido las compañías que no se han conformado con dejarnos una imagen estática y acompañar sus cargas con textos informativos y consejos para el juego. The Elder Scrolls V: Skyrim lo hizo, pero además de esto introdujo una segunda tontería que era muy divertida. Nos referimos a poder dar vueltas sobre sí mismos y hacer zoom sobre los ítems y personajes que acompañaban a esos textos.

Crash Tag Team Racing

Cerramos el listado con el más extraño de todos. Para la mayoría de fans del marsupial, Crash Tag Team Racing se quedó muy lejos del legendario Crash Team Racing original, pero la pantalla de carga era insuperable. Crash estaba inmóvil en mitad de la pantalla, pero si pulsábamos botones emitía sonidos de eructos y flatulencias. Para lo que muchos era una guarrería, para otros era un divertimento la mar de entretenido.

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