Las peores ideas de la industria del videojuego

Las peores ideas de la industria del videojuego

La industria del videojuego ya cuenta con una historia de más de cuarenta años en la que ha ocurrido prácticamente de todo. Algunas cosas han revolucionado el sector del ocio electrónico y lo han hecho crecer en la dirección correcta. Sin embargo, otras tantas han hecho que el mundo del videojuego sufra un retroceso o, sencillamente, han supuesto un traspiés para las esperanzas de los consumidores.

Hoy precisamente queremos traerte algunas de las peores ideas que ha dado a luz la industria del videojuego en los últimos tiempos. Se trata de horrendas decisiones comerciales que lastran toda una generación, inventos adelantados a su tiempo que fracasan estrepitosamente o incluso decisiones de una sola compañía que cambian por completo el futuro de la industria. Aquí tienes nuestras propuestas.

La ruptura entre Nintendo y Sony

Antes de que Sony se lanzara a la aventura con su primera PlayStation estuvo a punto de ocurrir algo que lo hubiera cambiado todo. Nintendo y Sony colaboraban en una consola llamada Nintendo Play Station que iba a permitir jugar a juegos de SNES e introducir CDs. Sin embargo, de repente la Gran N dio un golpe de timón, abandonó a Sony y se unió a Phillips en una decisión que marcó el devenir de la industria, pues Sony comenzó un viaje en solitario que dura hasta nuestros días.

El viraje de Konami

Más recientemente hemos tenido la desgracia de ver cómo una enorme compañía como Konami ha perdido el reconocimiento que tuvo durante décadas. Se han estado centrando en el terreno móvil para territorio japonés, han enterrado grandes sagas como Silent Hill y, para más inri, han despedido a Hideo Kojima y han seguido con la franquicia Metal Gear de una forma cuestionable. Veremos en qué acaba.

La Nintendo Virtual Boy

Estamos probablemente ante el peor invento de la historia de Nintendo. Y es que mucho antes de la llegada de los dispositivos de realidad virtual actuales la Gran N lo intentó con Virtual Boy. Aunque era portátil su volumen lo hacía inviable. Otros usuarios experimentaron problemas en el cuello por el peso del aparato y, finalmente, incluso algunos inconvenientes oculares se hacían patentes tras unos minutos de juego.

El precio de PlayStation 3

El comienzo de la pasada generación de consolas fue todo un desastre para Sony. Ante la sorpresa de toda la audiencia, Kaz Hirai anunciaba en la conferencia de la compañía en el E3 de 2006 que PlayStation 3 tendría un precio de lanzamiento de 599 dólares, algo que indignó incluso a responsables de grandes empresas. Al final de la generación las ventas con respecto a Xbox 360 estaban más o menos igualadas, pero el traspié inicial supuso un duro golpe para Sony.

La presentación de Xbox One

Algo similar le ocurrió a Microsoft con su Xbox One en el momento de su presentación. El pack inicial de la consola costaría 499 dólares con Kinect incluido y sin opción de eliminarlo de la ecuación. A ello había que añadir las polémicas medidas de Don Mattrick, como la conexión permanente obligatoria o el bloqueo de la segunda mano. PlayStation 4 se lanzó a 399 dólares y, todavía ahora, la enorme diferencia en venta de las consolas se debe al mal inicio de Microsoft, que solo empezó a recuperarse tras la salida de Mattrick y la consolidación de Phil Spencer al mando de la compañía.

La consolidación de los DLC

Una de las tendencias más detestadas por los usuarios de los videojuegos actuales es la consolidación de los DLC o contenidos adicionales de pago. Ahora es de lo más habitual pagar por un juego incompleto que irá añadiendo más contenido de pago conforme pase el tiempo, ya sea complementos para la modalidad online o nuevas historias individuales. Algunas compañías han empezado a hacer frente a esta tendencia.

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