Lego: Un repaso a la construcción de un legado de videojuegos

Lego: Un repaso a la construcción de un legado de videojuegos

Normalmente, cuando nos decidimos a repasar una clásica franquicia de videojuegos, hemos de remontarnos hasta la década de los noventa, durante la cual surgieron los grandes clásicos de esta industria, los cuales a su vez dieron origen a títulos que podemos disfrutar hoy en día. Sin embargo, en esta ocasión hemos de viajar en el tiempo hasta 1932.

Y es que, en dicho año, un carpintero oriundo de Dinamarca decidió fundar una fábrica de juguetes que permitían ser ensamblados con múltiples posibilidades, y que hasta mitad de siglo estaban fabricados en madera. En 1959, la empresa adoptó el plástico como principal material, pero no fue hasta 1970 que alcanzó su cúspide de fama, y comenzó a ser considerada una de las mayores fabricantes de juguetes del mundo. “Lo grande empieza pequeño”, y no podía ser diferente con Lego.

Tal fue la fama alcanzada por esta compañía internacional que, en 1997, lanzó su primer videojuego de licencia oficial: Lego Island, un título en primera persona en el que podíamos recorrer una isla y customizarla a nuestro gusto con bloques de esta marca. Lejos de quedarse en un solo huevo de oro que puso esta gallina, los videojuegos oficiales de Lego se sucedieron con los años, incluyendo más títulos de customización, varios basados en su franquicia Bionicle, un completo constructor profesional para PC, o incluso un sandbox que intenta competir con el todopoderosos Minecraft, llamado Lego Worlds. Esto supone de por sí 20 años de historia en los videojuegos por parte de una de las fabricantes de juguetes que mayor presencia han tenido en esta rama del entretenimiento. Sin embargo, no se trata de aquello que le ha dado la fama a la marca entre los jugadores.

Y es que, en esa rica historia de videojuegos propios, concretamente en el año 2001, Lego llegó a un acuerdo con Warner Bros. para lanzar un videojuego basado en Harry Potter. En Lego Harry Potter: Creator podíamos construir casi cualquier objeto, personaje o localización de la saga del joven mago creada por J.K. Rowling, lo que dio pie a nuevos títulos Creator según se estrenaban nuevas películas de la serie, que iba alcanzando nueva fama. Y a pesar de todo, no se había descubierto aún la primera veta de esta mina de oro en forma de bloques de construcción.

De esta manera, en 2005, Lego consiguió una nueva licencia que adaptar, nada menos que Star Wars, la que podemos considerar como la saga de ciencia ficción (por no decir cinematográfica) más famosa de la historia. Sin embargo, en lugar de crear un videojuego destinado a la construcción, Lego decidió afrontar una propuesta argumental, poniéndonos en la piel de los diferentes personajes de las precuelas mientras recorríamos sus escenarios y cumplíamos objetivos en un entorno de acción y plataformas. Sobra decir que fue un aunténtico éxito, en parte gracias al humor con el que se redibujaron estas historias. Un año después se adaptaron las películas de la trilogía original en este formato, y acto seguido se lanzó una recopilación completamente reinventada con la saga completa. Y los daneses se volvían más y más ambiciosos, de manera que buscaron nueva franquicias que adoptar y adaptar.

Indiana Jones fue la siguiente “víctima”, y el comienzo de una tendencia en la cual Lego desarrollaba copias exactas de las películas que adoptaba, pero sin diálogos y dándole a cada escena su toque personal y humorístico. Una comedia destinada  a toda la familia, pero que sólo comprendían completamente los adultos que hubieran tenido la oportunidad de ver las películas en su contexto original. Y esa ha sido una de las grandes bazas de estos videojuegos, y es que su componente multijugador permite que sean disfrutados por toda la familia.

Antes de buscar otras franquicias que adaptar, Lego decidió darle su merecido lavado de cara a la saga del joven mago, de lo que surgieron dos títulos diferentes, en los que repasábamos lo ocurrido durante los siete años de estancia de Harry Potter en Hogwarts, con una profundidad y diversión de planteamiento que pocos han conseguido lograr. Después, da la impresión de que los responsables de la compañía se dieron cuenta de su potencial, y hasta hoy no han dejado piedra sin remover, adaptando franquicias de la talla de Los Piratas del Caribe, El Señor de los Anillos (El Hobbit incluido), el universo de Batman, en múltiples juegos a cual más exitoso, o aprovechando el tirón cinematográfico de Los Vengadores, con personajes de Marvel. O, por si fuera poco, Jurassic Park, además de adaptar su propia película, Lego: The Movie, que se estrenó con un asombroso éxito en 2014, en lo que supone una lista del quién es quién de la cinematografía moderna. Esto es, Lego no ha dejado títere con cabeza en lo que respecta a acercar las mayores franquicias cinematográficas de la fantasía a un público familiar, lo cual nos lleva hasta hoy.

Y es que hoy, día 28 de junio, tiene lugar el lanzamiento de Lego Star Wars: El Despertar de la Fuerza, que, lejos de ser el final de esta plétora de videojuegos, sólo es el principio de un nuevo futuro que no tenemos idea alguno de cómo acabará. Por lo que a nosotros respecta, Lego no tiene límite a lo que puede hacer más allá de los derechos a los que puede echar el guante para después convertirlos en un divertido juego que imita el formato de todos los demás que ha lanzado, pero que sorprendentemente aún no se ha agotado ni aburre. ¿Qué saga debería adaptar Lego a continuación?

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