Life is Strange tiene un oscuro secreto del que quizá no te diste cuenta

Atención, este artículo contiene SPOILERS de Life is Strange.

Hace tan solo unos días que ha salido a la venta el primer episodio de Life is Strange: Before the Storm, la precuela del juego de Dontnod de 2015 que nos cuenta la historia de cómo se hicieron amigas Chloe Price y Rachel Amber. Sin embargo el videojuego original sigue teniendo la suficiente chicha como para ser tema de conversación dos años después de su lanzamiento. Hoy queremos hablarte de uno de sus secretos.

No creas que se trata de una curiosidad o un inocente easter egg, pues lo que hoy tenemos que contarte cambiará tu percepción sobre la obra maestra de Dontnod Entertainment si nunca te habías percatado. Todo gira en torno a la figura de Warren, un aparentemente simpático joven que, indudablemente, parece enamorado de Max Caulfield, aunque la mayoría de usuarios prefieren que Max tenga otros intereses.

La cosa es que si seguimos las pistas que se nos deja a lo largo de la aventura nos daremos cuenta de que Jefferson o Nathan Prescott no son los únicos monstruos que aparecen en este juego. Y es que Warren es otro de ellos. Suena duro pero es así. Una de las cosas de las que podemos percatarnos es de que Warren se esconde detrás de las esquinas para espiar a Max cuando acaba de despertarse a las siete de la mañana. Cuando la joven mira en su dirección este se esconde rápidamente.

A lo largo de todo el juego se nos sigue dando pistas una y otra vez sobre el carácter de Warren. Aunque se puede tomar a modo de broma Brooke le dice a Max en el episodio 2 que Warren la sigue con un GPS, pero lo cierto es que él siempre está pidiendo a nuestra protagonista salir, aunque se niegue en rotundo casi todas las veces. De hecho, si le dices de ir al cine dejará plantada a Brooke sin pensárselo, lo que nos hace temer que no tiene demasiado respeto por las mujeres.

La primera vez que hablamos con él en el juego tenemos una charla sobre sexo. Si Max le contesta que es muy sensible él responderá con un impactante “ser sensible generalmente significa que no tendré sexo contigo”. Por si fuera poco, cuando Kate está a punto de saltar de la azotea, Warren también aprovecha para acercarse a Alyssa, que está impactada y atemorizada por lo que está a punto de suceder en la Academia Blackwell.

Para terminar hay que decir otro par de cosas de lo más repugnantes. Warren (como bien puede comprobar la propia Max) tiene en su taquilla de la piscina una foto de Max, algo que sorprende a la protagonista, pues no hay motivo para que la tenga. Finalmente, es el propio Warren el que reconoce que ha visto bastantes veces el vídeo sexual de Kate Marsh. No le cuesta reconocerlo y creemos saber por qué.

Han pasado más de dos años desde que Life is Strange llegó a nuestras vidas y no muchos se habían percatado de todas estas evidencias que nos llevan a pensar que Warren es un presunto acosador. El título de Dontnod es una obra compleja y repleta de detalles de este estilo (aunque no de este calibre), de modo que si te ha gustado el artículo háznoslo saber en la caja de comentarios y lo tendremos en cuenta para futuros textos.

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