Por qué Little Dragons Café es una grandísima opción para regalar a un niño

Ideal para niños, pero también para adultos y para disfrutar en familia.

Little Dragons Café es un juego ideal para niños

Little Dragons Café es uno de esos juegos para PS4 y para Nintendo Switch que destaca por la cantidad de cosas que permite hacer en su colorido mundo. Es precisamente esta presentación llena de toques cromáticos una de las razones por las que Little Dragons Café es una entrega ideal para regalar a un niño. Pero cuidado, esto no quiere decir que el juego no pueda disfrutarse en edad adulta o en familia, de hecho, ¡vaya si se puede! Little Dragons Café gustará a grandes y pequeños que sientan una afinidad por las aventuras de corte sencillo que ofrezcan una gran profundidad en tareas como la elaboración de deliciosos platos y una historia realmente hilarante y divertida.

Little Dragons Café: un juego lleno de valores

Si hay algo que me ha gustado de mi experiencia con Little Dragons Café son los valores que fomenta a través de su mecánica y de sus personajes. Podríamos decir que este juego cumple con la función de educar mientras uno se divierte, por lo que cualquier niño que juegue a Little Dragons Café se beneficiará de una experiencia llena de contenido que le enseñará a ser más responsable, más educado y más autónomo. Además, el juego ofrece una visión muy positiva de la sociedad y de las posibilidades de cada individuo que ocupa su lugar en el mundo, por lo que los adultos también se beneficiarán de una óptica menos oscura de la realidad, enseñando que confiar en los demás no siempre ha de ser malo.

La cafetería será el lugar en que demuestres todas las habilidades adquiridas

La gestión de recursos y las diferentes tareas de organización de la cafetería muestra a los niños que ser responsable es muy importante, y que siempre se ha de terminar cualquier tarea que se inicie con la mejor de las sonrisas. También es positiva la actitud del juego frente a los “retos más pesados”, animando al jugador a que los complete, bonificándolo con escenas o recursos especiales. A pesar de que la exploración puede resultar un tanto repetitiva pasadas unas horas con el juego, esto puede ayudar a que los niños aprendan a buscar ingredientes de la forma más eficiente, haciendo más dinámico el ritmo de juego.

Las mecánicas son bastante sencillas y, por norma general, están muy bien explicadas en Little Dragons Café, creando normas y tareas de fácil cumplimiento que los más chicos disfrutarán al máximo. Los adultos pueden aprovechar el tono relajado y distendido del juego para relajarse y concentrarse en la profundidad de cada una de las recetas de cocina. Quizás es esta dificultad en ciertas recetas (rítmica) la que puede costar un poco más a los más jóvenes, pero esto también ayudará a desarrollar su coordinación motora y sus reflejos con un poco de ayuda. No importa hacerlo mal, lo importante es intentarlo y hacerlo cada vez mejor.

Otro punto muy destacable de Little Dragons Café es su interactividad. La búsqueda de ingredientes a través de la exploración por los coloridos parajes del juego permite que los más pequeños reconozcan que para recoger un fruto o una verdura es necesario cuidar de la naturaleza, “sembrar” y abonar sus tierras y dejar pasar un tiempo prudencial para que todo se regenere. Es decir, se fomenta la paciencia, la observación y la idea de que no todo es directo e inmediato. Esta es una lección muy valiosa a día de hoy, pues vivimos en un mundo moderno en el que hacer, comprar u obtener cualquier cosa solo es cuestión de segundos. Los adultos también pueden aprovechar esta enseñanza para liberarse del estrés de un día de trabajo largo y sacrificado.

Finalmente, otra idea relevante que inculcará Little Dragons Café a pequeños y mayores es la importancia del respeto, la educación y del cariño. Esto puede verse tanto en la relación de los protagonistas entre sí, con Pappy o con el resto de personajes que visitan la cafetería de su madre, como en la adoración y esmero que debe ponerse en la cría de dragón. Sin duda alguna, olvidarse de nuestro dragón no solo nos costará un disgusto al ver mermada su salud, sino que sin su completo desarrollo no podremos finalizar la aventura. Es muy loable que Little Dragons Café incluya una mascota con la que podemos interactuar y explorar el mundo, pues nos abre la puerta a tomarle cariño y a darse cuenta de que necesita nuestros cuidados y apoyo para crecer sano y fuerte.

Criar a tu dragón te dará una tarea de responsabilidad que cumplir

En compañía, mejor para todos

Aunque Little Dragons Café es un juego que se puede disfrutar perfectamente por uno mismo, la verdad es que se disfruta muchísimo más si más personas se implican en sus mecánicas, sobre todo a los más pequeños. De esta forma podremos ayudarles a navegar un mundo lo suficientemente complejo para ellos como para plantearles un reto. Ni que decir tiene que la superación de este reto pasa por adquirir destrezas como la observación, la paciencia, la coordinación, la gestión de recursos, la elección de ingredientes o la organización metódica a la hora de relacionarse con uno mismo y con los demás.

Cabe resaltar que Little Dragons Café es un juego mucho más completo de lo que muchos esperan, y aunque es ideal por muchas razones para los más pequeños de la casa, también es una aventura que puede ser disfrutada por adultos sin ningún tipo de problema. Little Dragons Café ya está disponible para PS4 y Nintendo Switch a un precio de 44,90 euros. Vamos, un regalo de Navidad o Reyes realmente increíble para cualquier miembro de la familia que puedes comprar usando los botones que verás más abajo.

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Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.

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