Los enemigos más inútiles de los videojuegos

La de horas que habremos podido pasar intentando superar a un enemigo que nos tenía entre la espada y la pared, o reintentando ese nivel en el que nos mataban una y otra vez por culpa de ese bicho colocado con tan mala leche. Estos elementos/personajes están ahí para eso, para ponernos las cosas difíciles.

Sin ellos no habría reto, el desafío sería mucho más llevadero y se limitaría a otros componentes; pero también sin ellos nos perderíamos momentos de lo más hilarante. Y es que, si bien los hay bastante duros, otros son todo lo contrario, algo que a veces roza lo insignificante.

Buscando y buscando entre una buena lista de juegos, hemos podido encontrarnos con lo mejor de lo mejor, o más bien, lo peor de lo peor. Os traemos los enemigos más inútiles de los videojuegos. Esos que a veces te dan hasta pena por lo poca cosa que son, porque podrían estar totalmente tranquilos en otro lugar y no ahí, esperando a que acabes con ellos.

 

Zubat – Pokémon

Llegar al Mt. Moon en Pokémon Rojo y Azul era conocer a Zubat. Este Pokémon con forma de murciélago es completamente inofensivo si vas medianamente preparado. De hecho, con un par de golpes puede caer con una facilidad pasmosa. Eso sí, como empiece a usar su movimiento Supersónico, puede que lo pases bastante mal.

 

Limo – Dragon Quest

Con una expresión bobalicona y la capacidad de duplicarse, los Limos son el enemigo más icónico de la saga Dragon Quest, como también los más inútiles. Su capacidad ofensiva es tan baja como la vitalidad y la defensa que poseen. Nada que un buen espadazo no pueda remediar en cuestión de segundos.

 

ChuChu – The Legend of Zelda

Los ChuChus son un enemigo muy recurrente dentro de la saga The Legend of Zelda. Gelatinosos y de diferentes colores, su forma básica (verde o azul según el juego) es prácticamente inofensiva. Puede que te hagan algo de daño, pero a veces da la sensación de que lo hacen incluso sin querer. Si les das un mandoblazo con Link solucionas muy rápidamente el asunto.

 

Goomba – Super Mario Bros.

Andar, andar y andar hasta caer por un precipicio. Los Goombas no hacen nada más que eso y, por tanto, son la amenaza más insignificante que puedas encontrarte dentro de la rama Super Mario Bros. De hecho, son el primer enemigo que te encuentras si juegas a la primera entrega, una decisión hecha para mostrar una amenaza que, en realidad, es absurdamente fácil de superar.

 

Cangrejo del barro – The Elder Scrolls: Skyrim

Los cangrejos de barro aparecen en más de un juego de The Elder Scrolls, pero en todos hacen lo mismo: nada. Bueno, sí, atacan; pero el daño que hacen es, más que un peligro, un incordio. En Skyrim, basta un buen grito para cargarte a un puñado de ellos. Una pena que la experiencia que te den sea tan alta como la amenaza que representan. Eso sí, cuidado con sus hermanos mayores.

 

Negative Man – Earthbound

Negative Man es tan inútil que roza el patetismo. Este personaje no te hace nada, solo se lamenta de lo mal que le va en la vida y lo injusto que es todo (y tiene razón, porque mientras se queja tú le pegas). Combatir contra él es algo que da incluso lástima, porque no hace nada por frenarte, solo se queda ahí, sollozando de forma lastimera.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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