Los enemigos más molestos de los videojuegos

Los enemigos más molestos de los videojuegos

El ocio electrónico está evolucionando a tal velocidad que cada vez son más las aventuras maduras que se ponen a disposición del usuario. Como consecuencia de esta maduración del medio, los videojuegos disponen de un número creciente de terroríficos enemigos que ponen a prueba nuestra paciencia en múltiples ocasiones.

Hoy, precisamente queremos hablarte de esos molestos enemigos. Aquí tienes nuestras propuestas y, como siempre, esperamos tus aportaciones en los comentarios.

Mímico (Dark Souls)

Uno de los enemigos más puñeteros de todos los tiempos. Cualquier jugador novel de Dark Souls que no sepa nada sobre su mundo habrá sido sorprendido por estos cofres asesinos. Lo peor de todo es que incluso sabiendo lo que puede ocurrir al abrir un cofre, los mímicos son criaturas muy poderosas y que pueden acabar con nosotros.

Hunter (Resident Evil)

¿Quién no ha jugado al Resident Evil original y ha sentido pavor por cruzarse con un Hunter a la vuelta de la esquina en la mansión Spencer? Y es que estos molestos enemigos son capaces de dejarnos tiritando del dolor con solo un golpe. Más vale tener cuidado con ellos.

Mirelurk (Fallout 4)

Los que antaño fueran conocidos como hombres pinza regresaron a Fallout 4 bajo el nombre de mirelurks. Su gruesa coraza imposibilita dañarles en exceso a no ser que apuntemos a la cara. Pero lo peor de estos enemigos es la agresiva forma que tienen de abalanzarse sobre nosotros. Tocará correr.

Chasqueador (The Last of Us)

En 2013 Naughty Dog sorprendía con un juego para la historia, The Last of Us. Pero aparte de su argumento y el exquisito trato de sus personajes, el título contaba con unos terroríficos enemigos: los chasqueadores. Si te pillaban y no llevabas una daga encima ya te podías ir despidiendo.

Bruja sepulcral (The Witcher 3)

El bestiario de The Witcher 3: Wild Hunt es uno de los más extensos de los últimos años, por lo que hay criaturas odiosas para elegir. Sin embargo, las brujas sepulcrales atesoran toda la mala leche posible. Te lanzan barro que te ciega y desaparecen y vuelven a aparecer a su antojo. Toda una pesadilla.

Cauro (Skyrim)

Pese a haber un gran porcentaje de fauna indefensa, en Skyrim podíamos tener la mala fortuna de cruzarnos con un cauro. Más allá de su extensa barra de vida, los cauros disparan veneno que no solo nos daña en el momento del impacto, sino que reduce nuestra salud paulatinamente durante un tiempo.

Big Sister (BioShock 2)

Si ya los temibles Big Daddies eran un quebradero de cabeza en el BioShock original, la fórmula se expandió en la segunda entrega para dar vida a la Big Sister. Poderosa como un Big Daddy y rápida como un demonio. Más vale que tengas munición de sobra si te cruzas con ella o ya puedes ir rezando.

Brumak (Gears of War)

Las razas alienígenas presentes en la saga Gears of War también siempre han gozado de una gran variedad de bicharracos molestos. Pero pocos lo son tanto como los Brumak, esas enormérrimas criaturas que necesitan como cinco cargadores del Lancer en la cara para ser derribados.

Enfermeras (Silent Hill)

Llegamos a uno de los enemigos no solo más molestos, sino más terroríficos de todos los tiempos. Presentes desde su primera entrega, las enfermeras de Silent Hill son el terror hechos personaje. Afortunadamente tampoco son excesivamente poderosas, por lo que podemos acabar con ellas con nuestra querida barra de metal.

Xenomorfo (Alien Isolation)

Si un enemigo ha sembrado el pánico entre los jugadores en los últimos años ese es el xenomorfo de Alien: Isolation. Nuestras armas no pueden acabar con él, de modo que agacharnos cuando detectamos su presencia es lo mejor que podemos hacer. Cuando nos pilla nos hace pegar un bote desde el sofá y eso lo convierte en un personaje realmente molesto.

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