Los finales más insultantes de los videojuegos

Los finales más insultantes de los videojuegos

Para valorar un videojuego correctamente hay que tener en cuenta el conjunto y comentar cada uno de sus apartados. Sin embargo, un buen final es tan importante que cuando no tenemos uno a la altura el regusto que se nos queda es tan amargado que puede llegar a empañar toda la experiencia. Eso es precisamente de lo que queremos hablarte hoy a través de nuestro nuevo artículo en forma de lista.

Y es que lo que encontrarás a continuación es una selección de videojuegos que tenían, precisamente, un final de lo más insultante, al menos a nuestro juicio. No podemos hablar por todos, pero es algo bastante extendido que estos títulos no contaban con un final a la altura del resto del conjunto. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias en los comentarios.

Dragon Age: Inquisition

El final del videojuego de BioWare nos pareció en su momento de gran nivel… si hubiera habido una secuela que lo continuara. El problema fue que la compañía canadiense optó por cerrar la historia del Inquisidor en un DLC de pago que debías comprar adicionalmente al juego. Una bonita forma de destrozar un final y de hacer que muchos fans del título se quedaran sin conocerlo personalmente.

Mass Effect 3

Este ya es todo un clásico. Siempre habrá quien esté conforme con el final de la trilogía original de Mass Effect (entre los que me incluyo), pero la opinión general es que fue una decepción en toda regla. Tras pasarnos muchísimas horas tomando decisiones por toda la galaxia y a través de tres juegos, el final se reduce a tomar uno, otro o un último camino. Nada de lo que hayas hecho anteriormente influye en la conclusión.

Borderlands

Hemos pasado decenas de horas disparando a todo lo que se mueve en el inhóspito planeta de Pandora para encontrar lo necesario para abrir la Bóveda, una antigua cámara que solo se abre cada 200 años. Cuando llegamos al lugar y acabamos con el monstruoso jefe final nos topamos de bruces con la realidad: la cámara ha sido sellada otros 200 años. ¿Qué demonios? Todo lo que hemos hecho, para nada…

Asura’s Wrath

Los episodios 17 y 18 de Asura’s Wrath nos ofrecían una monstruosa batalla final y una conclusión, digamos, inexistente. ¿El motivo? Como tantos otros querían hacernos una “explicación final” a través de un DLC de pago. Resumiendo: si querías ver el verdadero final del juego tenías que desembolsar otros siete euros. El DLC no solo cerraba la historia, sino que hacía lo propio con el destino de algunos personajes.

Far Cry 3

El juegazo de Ubisoft destacaba en muchas cosas, pero el apartado argumental no era una de ellas. Y es que tras deshacerse de Vaas como quien no quiere la cosa, el juego terminaba con una decisión binaria. Si queríamos quedarnos con Citra debíamos asesinar a nuestros amigos, algo que carecía de sentido. El final bueno consistía en rescatarlos, lo que encajaba más con lo que se nos había contado hasta ese momento.

Sniper: Ghost Warrior

Estaba claro que un videojuego de francotiradores no iba a destacar por su historia, pero lo que nos encontramos en Sniper: Ghost Warrior no entraba en las quinielas de nadie. Y es que tras haber matado a centenares de enemigos llegábamos al cuartel general donde estaba nuestro último objetivo. Cuando aprietas el gatillo para acabar con su vida saltan los título de crédito y ni se nos permite saber qué ocurre al final.

Assassin’s Creed Revelations

La saga por antonomasia de los últimos años para Ubisoft se ha caracterizado por dejar finales muy abiertos para el siguiente episodio, pero la palma se la llevaba Revelations. En este juego se cerraba la historia de Ezio Auditore de una manera notable, pero en lo relativo a Desmond era un insulto en toda regla. Su trama no avanzaba lo más mínimo, no se no explicaba nada de lo de Lucy y el final… ese final. No ocurría nada.

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