Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2: ¡Ya la hemos visto!

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2: ¡Ya la hemos visto!

Toda saga debe llegar a su fin, y Los Juegos del Hambre no iba a ser una excepción. La franquicia cinematográfica que adapta la exitosa trilogía de libros de Suzanne Collins ha tenido una de las mejores acogidas que ha obtenido este tipo de películas en muchos años, recaudando más de 1.200 millones de dólares en taquillas de todo el mundo y creando un fiel fanbase. Pero, como decimos, todo lo bueno se ha de acabar, y ese duro papel es para Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2, que concluye con las aventuras y desventuras de Katniss Everdeen y sus intentos de liberar a los Distritos del yugo del Capitolio, y que se estrena el próximo 27 de noviembre.

Esto tiene como consecuencia que todo lo que hemos visto a lo largo de Los Juegos del Hambre recaiga ahora en estos 135 minutos. Esto es, cualquier cabo suelto y trama deberá ser solucionada aquí para que el espectador quede satisfecho, especialmente aquel que compara la adaptación con su homónimo literario. Y la capacidad de acabar con un legado puede ser un privilegio, pero también una pesada carga para una película tan esperada, que en ocasiones da la sensación de necesitar dar fin a demasiadas cosas al mismo tiempo.

Sin embargo, es más sencillo dejarse llevar por sus dos tramas principales: la lucha contra el Capitolio y el triángulo amoroso entre Katniss, Peeta, y Gale, que intentar llevar la cuenta de cuántas subtramas se van cerrando según nos acercamos al final, lo que a la larga hace más satisfactoria esta cinta. En cuanto a ambas tramas, por un lado cumple muy bien su papel como película de acción a la hora de mostrarnos la parte del conflicto del entre los rebeldes y el poder opresor, con Katniss como el Sinsajo, la fuerza moral de la revolución, y todo el circo mediático que ello conlleva. Por otro lado, se encuentra la trama romántica, que llega a parecer inapropiada en tales circunstancias, sobre todo teniendo en cuenta que en ocasiones da la impresión de que la principal preocupación de la protagonista es decidir con qué chico se quedará, en lugar de liberar el pueblo de Panem de las garras del Presidente Snow.

Está claro, por otra parte, que Francis Lawrence ha hecho un trabajo de cohesión excelente desde que tomó el mando como director de la saga tras la primera entrega, pues desde En Llamas, se puede experimentar en cuerpo y alma que estamos ante la misma historia, incluso podría dar la sensación de que no ha pasado un año entre cada una de las películas, lo cual se agradece como espectadores y como fans. A esto se añade la fidelidad conseguida con respecto a la obra de Suzanne Collins gracias a haber dividido el tercer libro en dos partes cinematográficas, sin que ello disminuya el mérito de Danny Strong a la hora de realizar la adaptación, que obviamente ha de dejar tramos de lectura en el tintero.

En cuanto al reparto, sin duda destaca el joven Josh Hutcherson, retomando el papel que dejó en la primera parte de Sinsajo como un Peeta trastornado por la tortura del Capitolio, además del siempre genial Donald Sutherland como el Presidente Snow, ese villano al que todos amamos odiar. Sin embargo, Jennifer Lawrence, si bien es la absoluta protagonista, no parece verse resaltada como actriz en este mundo de guerras y diatribas amorosas, exceptuando momentos extremos de la trama en los que queda claro la clase de talento que lleva a sus espaldas.

En conclusión, sin duda estamos ante un muy digno final cinematográfico para Los Juegos del Hambre, tanto para aquellos que busquen en esta película el final de una saga que nos ha entretenido durante cinco años como para los fans originales de los libros escritos por Suzanne Collins, que quieran ver cómo se ha trasladado al cine el desenlace de la Chica en Llamas o el Sinsajo, Katniss Everdeen.

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