Los mayores bulos de la historia del videojuego

Los mayores bulos de la historia del videojuego

Ay, ese momento de salir al público a vender tu nueva propuesta. Presentaciones de productos las hay en todos los sectores, aunque pocas se viven de la misma forma como las de los videojuegos. En estas grandes conferencias hay sitio para sorpresas, para anuncios esperados y para mucho hype, pero también hay hueco para contar algunas pequeñas «mentirijillas» que se acaban destapando.

Todos recordamos alguna. Casos como el de Watch Dogs y su polémico downgrade o aquella célebre frase que muchos recuerdan sobre No Man's Sky han quedado para el recuerdo. Sin embargo, hoy vamos a subir el listón un poco más, vamos a recopilar los mayores bulos de la historia del videojuego.

Desde desastres totales hasta falsas promesas que provocaron incluso alguna denuncia. Esta industria es bastante joven, pero ya alberga en su haber algunas de las mayores polémicas causadas por querer vender algo de forma falsa. A continuación os dejamos con algunos de los más sonados.

 

Ouya es el futuro del videojuego

Parecía que el proyecto de Ouya era bastante prometedor. Una consola que los usuarios podrían modificar a su gusto para ir renovando su hardware cuando fuera necesario en lugar de tener que comprar modelos nuevos. Un buen catálogo de juegos con el que nutrirla y mantener siempre algo con lo que entretenerse y un resultado que fue todo un «bluf» en mayúsculas. Ouya no lograba nada de lo que conseguía y acabó siendo una gran decepción.

 

Metal Gear Solid V conectará toda la trama de Big Boss

Independientemente de los problemas que se reunieran en el desarrollo de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain y lo mal que acabaran Hideo Kojima y Konami, es imposible negar que esto fue una mentira. Los responsables de esta entrega aseguraron que terminaría de enlazar los acontecimientos para explicar ese papel de villano de Big Boss, y la realidad es que nos topamos con algo que no explicaba apenas nada. Llegamos buscando esa conexión entre Peace Walker y el primer Metal Gear y nos quedamos con el molde.

 

Battlefield 1943 de regalo

Cuando se anunció Battlefield 3, EA afirmó que los primeros compradores del juego en PlayStation 3 recibirían de regalo una copia para jugar a Battlefield 1943. Entusiasmados, todos aquellos que corrieron a hacerse con él en el momento de su lanzamiento recibieron un jarrazo de agua fría al ver que no había regalo. Electronic Arts tuvo que salir al paso para decir que, finalmente, lo que se regalaría sería un DLC con mapas antiguos. Bien jugado.

 

Wii U permitirá jugar con dos GamePad al mismo tiempo

En el momento de presentar la nueva consola de Nintendo, Reggie Fils-Aime lo dejó muy claro: «El hardware de Wii U soportará dos GamePads por separado». Puede que lo hiciera, pero de ahí a ver algún juego que aprovechara esta opción queda un trecho que jamás se recorrió. Nunca vimos ese supuesto soporte y nunca vimos ningún título que sacara provecho de ello. Otro clavo más para el ataíd de una consola que pasó con más pena que gloria.

 

PlayStation 3 y los 120 fotogramas por segundo

Año 2005, en plena Tokyo International Digital Conference, Ken Kutaragi explicaba que, dado el hardware que poseía la nueva PlayStation 3 y las grandes posibilidades de aquel procesador tan famoso, Cell, esperaba que la consola llegara a alcanzar los 120 frames por segundo (fotogramas por segundo) en juegos de esa generación que estaba por comenzar. Ni que decir tiene que el resultado acabó mucho más lejos de lo que se decía.

 

Godus y Curiosity: What's Inside the Cube?

Gran propuesta la de Peter Molyneux y gran desastre el resultado que se consiguió. Curiosity era un juego que hacía a todo el mundo competir en una carrera por ser el primero en quitar todas las capas de un cubo virtual para averiguar qué había en su interior. Al ganador se le prometieron grandes recompensas económicas e incluso ser el dios que impartiría orden en Godus, otro proyecto paralelo. ¿Qué pasó?, que Godus acabó en nada y todas las promesas se rompieron una a una.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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