Los mejores Beat Em Up de la historia

Había una época en la que las cosas se resolvían de otra manera: a puñetazos. Bueno, o quien dice puñetazos dice patadas, llaves y saltos imposibles. Y en aquellos tiempos un género predominaba sobre todos los demás (con permiso, quizás, de las plataformas), los beat em up.

Para entender bien este fenómeno de videojuego, hay que remontarse atrás en el tiempo. Concretamente hasta mediados de los años ochenta. Una época en la que Stallone, Schwarzenegger y Chuck Norris habían creado escuela en el mundo del cine. Y a la vez sus alumnos más aventajados como el gigantón Dolph Lungren, el belga Van Damme o el propio Steven Seagal se hacían a golpes un lugar en la gran pantalla.

Todo esto, sumado a la época dorada que vivían los salones recreativos, propició que este género sencillo y sumamente adictivo triunfara hasta los mediados noventa, cuando la llegada de las tres dimensiones, los polígonos y las corporaciones al sector hicieron que este tipo de juegos entraran en ocaso. Al igual que los propios héroes del celuloide en los que la mayoría de programadores se habían fijado.

Pero antes de que Lara Croft, Angelina Jolie, PlayStation o el juego online revolucionaran la forma de entender los videojuegos y el ocio en general, el legado de los beat em up había tenido tiempo suficiente como para calarnos hondo, sobre todo a aquellos jugadores que por aquel entonces éramos niños. Por eso mismo vamos a volver atrás en el tiempo y recordar este género. Poneos vuestras cazadoras  de cuero, zapatillas de deporte tamaño extra y vigilad a vuestras novias, porque regresan los ochenta.

Double Dragon

Vio la luz en 1987 y se convirtió en todo un fenómeno. Y no es para menos. Fue el primer arcade de este tipo en sentar las bases jugables y, además, alcanzó un éxito considerable. No solo logró que nos gastáramos una fortuna pateando traseros, sino también estrenar su propia película de imagen real (patética, eso sí) y un sinfín de secuelas, algunas mejores que otras. Así que Double Dragon es, sí o sí, uno de los grandes mitos de los videojuegos.

Renegade

Pero aunque Double Dragon desató el fenómeno de los beat em up, hubo otros anteriores. Por ejemplo, el gran Renegade. Un juegazo que poco o nada tenía que envidiar al clásico de Technos y sin el que muy posiblemente este no existiría. Renegade tenía una jugabilidad muy innovadora, y además una estética retro (incluso para la época) muy atractiva. Por supuesto, aparecieron versiones muy destacables del programa, como una tardía que vio la luz para Master System.

Final Fight

Pese a ser menos innovador que los anteriores títulos de la lista, Final Fight es un clásico con mayúsculas, también versionado hasta la saciedad (impagable aquel Final Fight One de Game Boy Advance o la versión de Mega CD). En este caso el juego destacaba por su cuidadísimos gráficos, el carisma de sus protagonistas y unos villanos que parecían recién sacados de un videoclip de Guns and Roses o Motley Crue.

Golden Axe

En esta época, en la frontera entre los ochenta y los noventa, la fantasía épica aún estaba de moda. Hablamos de unos años en los que la influencia de Conan, He-Man y demás héroes en taparrabo había llegado incluso a Japón. Por eso no es de extrañar que muchos arcades que fácilmente podríamos considerar beat em ups surgieran con esta temática. ¿Quién no recuerda el mítico Golden Axe, sus secuelas, Rastan y demás? (Por si os interesa el tema, aquí tenéis el reportaje al respecto que hicimos hace no mucho).

Cadillac & Dinosaurs

Y hablando de bestias, cómo olvidar otro grande de los salones recreativos: Cadillac & Dinosaurs. Basado en el cómic americano de mismo nombre, este juego desarrollado por Capcom seguía la línea de Final Fight, pero con una mayor variedad de escenarios, niveles en coche (o parte de ellos) y dinosaurios, claro. Una receta irresistible que hizo que en su momento nos dejáremos un auténtico dineral en sus entrañas.

The Punisher

Y si el anterior juego era realmente bueno, no lo era menos (o casi) esta recreativa protagonizada por el genial Punisher y otro tipo duro de la Marvel, Nick Furia. El juego seguía la línea marcada por todos los anteriores, pero sumaba el carisma de los protagonistas y algunos momentos (como el viaje en autobús) realmente memorables. La fantástica versión que salió para MegaDrive (única en ver la luz en su momento) hoy vale casi más que un cuadro de Picasso de segunda mano.

The Simpsons

Tan popular era este género en su momento, que ni siquiera Los Simpsons querían perderse su paso por los salones recreativos. Lo hicieron con un juego curiosamente mitificado (tampoco era para tanto) en el que podíamos manejar a todos los miembros de la familia. Resultaba simpático, sí, pero también repetitivo y a años luz de otros grandes pesos pesados.

TMNT Turtles in Time

Y si Los Simpsons por aquel entonces eran ya populares, no lo eran menos Las Tortugas Ninja. Estos héroes anfibios no solo peleaban en el cine, los dibujos animados o los cómics, sino que también tenían tiempo para protagonizar distintos videojuegos. Uno de los más recordados, este Turtles in Time, que además tuvo una increíble adaptación para Súper Nintendo.

Knights of the Round

Más fantasía épica, en este caso importada de la Bretaña francesa y sus mitos celtas. Los mismísimos Arturo, Lancelot y Perceval eran enviados a salvar Inglaterra por el mago Merlín. Sus buenos gráficos y cuidados personajes lo hicieron destacar, incluso por encima de su antecesor espiritual, el también clásico Magic Sword.

Dungeons & Dragons

Otra saga a tener en cuenta, sobre todo para los amantes de la vertiente más fantástica de los beat em ups. Los dos títulos que Capcom desarrolló para recreativa son a día de hoy muy recordados por los fans, tanto Tower of Doom como Shadow over Mystara tenían calidad suficiente como para estar incluidos dentro de esta lista. Especialmente divertidos para jugar con amigos.

Alien vs. Predator

En 1994 Capcom seguía en plena forma. Y si no, solo hace falta recordar este Alien vs. Predator, un juego tal vez algo menos valorado por los más nostálgicos y mitómanos (tal vez por su tardía aparición) pero igualmente destacable. Era un lanzamiento con una jugabilidad brillante y unos gráficos capaces de dejar a cualquiera con la boca abierta.

Streets of Rage

Y no podíamos cerrar esta lista sin recordar una de las sagas más queridas de la historia de MegaDrive: Streets of Rage. Ya la primera parte fue una alternativa seria y de calidad al Final Fight de Capcom, con tres personajes que parecían sacados de una peli de Van Damme y los típicos niveles barriobajeros de rigor. Pero fueron sus dos secuelas las que al final completaran una de los trilogías más memorables de los noventa.

Hasta aquí nuestro repaso a este añorado y querido género. Pero somos conscientes de que además de los muchos títulos que hemos tratado, existieron más, tanto en arcades como en consola. ¿Con cuáles os quedáis vosotros?

Enrique Luque, redactor de AlfaBetaJuega

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