Los mejores objetos coleccionables de videojuegos

Seguir la historia de un videojuego está bien, pero a veces dejarse llevar por todo lo que incluye y por los secretos que esconde es mucho mejor. Los coleccionables escondidos invitan al jugador a perderse durante horas y horas, prolongando de forma considerable la vida útil de un título, aunque a veces traen consigo algo poco o nada satisfactorio.

Hay casos malos y casos buenos, y hoy vamos a centrarnos en los buenos, y de ellos, en los que están por encima del resto. Vamos a presentaros a los que son, para nosotros, los mejores coleccionables de los videojuegos. Objetos repartidos por aquí y por allá en distintos títulos que a veces lo cambiaban todo, pero que siempre tenían el atractivo suficiente para invitarte a seguir buscando y explorando.

A continuación os dejamos la lista y, como siempre, os invitamos a compartir con nosotros aquellos que os gustaran especialmente cuando os pusisteis a buscarlos.

 

Armas legendarias – Aliens: Colonial Marines

Estas armas escondidas por los diferentes niveles de Aliens: Colonial Marines tenían algo muy especial: estaban extraídas de todas las películas proyectadas en el cine sobre Alien. Podías coger el famoso lanzallamas de Frost y achicharrar a cualquier xenomorfo que se te pusiera por delante, o incluso la pistola inteligente de Vasquez para vaciar toda su munición. Una pena que el juego no llegara a estar a la altura.

 

Fragmentos del Animus – Assassin's Creed

Los fragmentos de Animus, además de estar bien escondidos, eran un coleccionable bastante satisfactorio. En primer lugar, cada uno te permitía conocer más sobre Desmond Miles y toda su historia; pero además, estaban pensados para darte pistas sobre el siguiente fragmento a encontrar. A diferencia de en otros juegos, aquí al menos había cierta ayuda para avanzar en lugar de dejarte solo ante el peligro.

 

Equipo daédrico – Skyrim

Las piezas daédricas de Skyrim aportaban el mejor equipamiento de todo el juego. Un casco, unas botas, brazales, grebas y armadura de pecho hacían el set Daédrico completo que, además de hacerte parecer un dragón, te otorgaba el mayor ratio de defensa posible. Las armas daédricas, por su parte, eran de las más poderosas. Encontrarlo todo requería tiempo, pero la recompensa valía la pena.

 

Cabezón de Vault-Tec – Fallout 3

Lo más interesante de estas figuritas es que, además de ser un coleccionable escondido que te animaba a explorar cualquier parte de terreno, cumplían una función ornamental y de mejora. Podías llenar toda una estantería con ellos, pero además, mejorar las estadísticas de tu personaje al encontrarlos. Doble victoria para el jugador más valiente y explorador.

 

Cráneos – Halo 3

Los Cráneos de Halo 3 son, en efecto, cráneos humanos escondidos por los diferentes niveles del juego. Su peculiaridad y rareza no radica en lo intrincado de encontrarlos, sino en los efectos que causan. Cada uno cambia las reglas de la partida para convertirla en algo muy diferente. Por ejemplo, podías ver como salía confeti de los enemigos al volarles la cabeza, hacer que desapareciera tu HUD o incluso que los enemigos fueran mucho más fuertes.

 

Secretos de Enigma – Batman: Arkham Asylum

Si se hace llamar Enigma es por algo. Este loco amante de los acertijos dejaba un enorme reguero de pistas por todo el Asilo de Arkham que te incitaban a perder horas y horas explorando para resolverlas todos y superar sus desafíos. Puede que la recompensa no fuera de lo más satisfactorio, pero todo el proceso de exploración e investigación era, simplemente, brillante. Sacaba el lado más detectivesco de Batman y, por ende, del jugador.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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