Los monstruos más terroríficos de los videojuegos

Los monstruos más terroríficos de los videojuegos

El terror está viviendo un buen momento en el mundo de los videojuegos. Aunque el género se ha encasillado en los títulos pasilleros que tratan de asustarnos con sonidos estridentes y apariciones repentinas, lo cierto es que un buen número de obras en los últimos años han conseguido ponernos los pelos de punta por su intrincada historia, su espeluznante ambientación y, por supuesto, por sus terroríficos monstruos.

En este sentido, hoy hemos querido recopilar algunos de los enemigos más espantosos que hemos tenido el “placer” de cruzarnos en los últimos años y que son capaces de hacernos temblar con solo escuchar uno de sus movimientos, lo que suele anunciar que están a la vuelta de la esquina. Aquí encontrarás clásicos del terror, pero también otros más desconocidos o incluso algún enemigo de juegos que no son de miedo. ¿Cuáles añadirías tú?

Pyramid Head (Silent Hill)

Un clásico entre los clásicos. Pyramid Head ha hecho que todo jugador pegara un bote del susto la primera vez que lo vio. No es para menos: la terrible ambientación de Silent Hill 2 sumada a la pirámide de su cabeza y el increíble espadón son verdaderamente pavorosos. Menos mal que andaba lento…

Necromorfos (Dead Space)

Estos no eran nada lentos. En nuestro viaje por la Ishimura en Dead Space pudimos vernos las caras con unos cuantos y su aspecto era… aterrador. Lo más tenebrosos de estos monstruos es que su debilidad son las extremidades, en lugar del clásico disparo a la cabeza que siempre nos soluciona la papeleta.

Fantasmas (Project Zero / Fatal Frame)

A todo buen amante del terror le dan miedo los fantasmas, pero los de la saga Project Zero (o Fatal Frame) son todavía más sobrecogedores. Y es que el hecho de que nuestra única arma sea una cámara fotográfica con la que debemos “dispararles” aumenta considerablemente la sensación de indefensión.

Alien (Alien Isolation)

El alien de Alien Isolation es uno de los monstruos más despiadados que hemos encontrado en los últimos años. Y es que no perdona: si te pilla estás muerto. Es por ello que cada leve sonido que escuchamos nos hace permanecer alerta por si acaso vemos que nos cae encima esta espantosa criatura.

Berserker (Gears of War)

Gears of War no es una saga de terror ni nunca lo ha pretendido, pero no se puede negar que algunas de sus bestias son terroríficas. El primer encuentro con un berserker no es plato de buen gusto para nadie, sobre todo cuando le da por embestirnos con ese macabr aspecto que se gasta.

Alma Wade (F.E.A.R.)

Los niños pequeños tienen algo diferente que los hace especialmente espeluznantes en los videojuegos de pavor. Es el caso de Alma Wade, máximo exponente de este tipo de enemigo y protagonista absoluta de la saga F.E.A.R. Cada vez que notemos su presencia nos pondremos a temblar sin poder hacer nada por evitarlo.

Big Daddy (BioShock)

BioShock tampoco es necesariamente un juego de terror, aunque sus enemigos sí tienen todo el aspecto. Los splicers dan miedito, vale, pero con solo oír las pisadas de un Big Daddy, sus potentes sonidos y la voz aguda de la Little Sister que lo acompaña son motivos para echar a correr.

Nemesis (Resident Evil 3)

Otro de los más terroríficos de toda la historia es, sin duda, Nemesis, el monstruo que da título a la tercera entrega de la saga Resident Evil. ¿Quién no recuerda esas terribles persecuciones a toda velocidad? Y es que Nemesis fue de los primeros enemigos en correr casi tanto como el personaje controlable por el jugador.

Wendigo (Until Dawn)

Until Dawn sorprendió a propios y a extraños el pasado año con una ambientación de cine juvenil muy conseguida y unos monstruos a la altura. Los wendigos deben formar parte de esta lista. Cuando debemos permanecer quietos para que no nos detecten y los tenemos enfrente el sudor chorreará por nuestra frente como no lo había hecho nunca.

Robots (SOMA)

Siguiendo la estela de BioShock, SOMA presentaba una ambientación submarina muy similar. Y los enemigos también lo eran, a decir verdad. En este caso son unas inteligencias artificiales que se han adueñado de cuerpos y que nos dañan con ruidos supersónicos y con solo mirarnos. De estos sí que hay que huir como alma que lleva el diablo.

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