Los niveles más complicados de los videojuegos

Los niveles más complicados de los videojuegos

Hace algunos días te presentábamos una lista con los títulos más odiados por los jugadores, antes incluso de su lanzamiento. Una selección que contaba con juegos que acabaron pasando de largo, así como otros que acabaron corrigiendo en gran manera esta primera impresión. No obstante, como recogen desde WatchMojo, también hay un gran número de juegos que, desgraciadamente, acabaron siendo odiados por un nivel en concreto, que presentaba un planteamiento de lo más confuso y lioso.

Sobre todo, porque si hay algo que destaca en muchos juegos, es que presentan uno o varios niveles laberínticos que, en ocasiones debido a los puzles que encierran, pueden acabar estropeando la experiencia que pueda suponer un título maravilloso.

Una lista que incluye juegos como Super Smash Bros. y su interminable laberinto a modo de nivel final, en el que debíamos vencer a toda clase de personajes y que, debido a su complejidad, incluso presentaba distintos puntos de guardado. O Silph Co., en Pokémon Rojo y Azul, que como en otras entregas de la saga, contaba con una serie de plataformas de teletransporte que desplazaban a nuestro personaje hasta distintos puntos y que obligaban al jugador a tener muy buena memoria.

Por otra parte, destacan los niveles “Limbo” y “Subterranean Hideout” de Doom y Star Wars: Dark Forces respectivamente, por el mismo motivo, presentar un laberinto de lo más complicado y lioso que, en el caso de Star Wars: Dark Forces, nos llevaba a comenzar desde el principio si en algún momento nos equivocábamos de ruta.

Algo similar a lo que ocurría con el castillo del Mundo 8 en Super Mario Bros. 3, donde había que seguir un camino concreto que, en ocasiones, requería de activar algunos interruptores que mostraban dos puertas distintas, y averiguar cuál de ellas era la correcta si no queríamos tener que empezar desde cero.

No obstante, hay varios títulos que destacan precisamente por un nivel en concreto, y no precisamente para bien. Nos referimos al oscuro recorrido de “The Gutter” en Dark Souls 2, que en cualquier momento podía poner a nuestro personaje contra las cuerdas por contar con enemigos perfectamente escondidos en las sombras, a la Fortaleza Atlante de Tomb Raider Gold, y al Templo del Agua de The Legend of Zelda: Ocarina of Time; estos dos últimos, por el hecho de que había que seguir un orden concreto para resolver una serie de rompecabezas en unos escenarios que no destacaban precisamente por ser demasiado pequeños.

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