Los peores DLC de la historia

Los peores DLC de la historia

La industria del videojuego no deja de avanzar y, como consecuencia, cada vez tenemos ante nosotros nuevas tendencias que se van consolidando en el sector, para bien o para mal. Muchos jugadores se han quejado durante los últimos años por una de ellas: los DLCs o contenidos adicionales de pago. Y es que cuando alguien paga por un videojuego no quiere seguir haciéndolo después para tener acceso a todo.

Es por ello que hoy queremos acercarte una pequeña lista en la que hemos recopilado los que son, a nuestro juicio, los peores DLC de toda la historia. Los motivos son muy variados: caros, mal hechos, innecesarios o absurdamente recortados de la historia principal. Estas son nuestras propuestas pero, como siempre, esperamos tu contribución. ¿Qué DLCs te han parecido a ti los más sangrantes?

Assassin’s Creed 2

El primer gran chasco que me llevé con el tema de los DLCs fue, sin duda alguna, con Assassin’s Creed 2. Y es que con la aventura bien avanzada llegaba un aviso de los personajes del presente que advertían que dos secuencias estaban corruptas, por lo que habría un salto temporal. Traducción: o pasas por caja o te pierdes dos importantes capítulos de la historia, La batalla de Forli y La hoguera de las vanidades.

Destiny

Destiny ha tenido cuatro expansiones con bastante contenido que te pueden gustar más o menos. En este sentido, aunque nos gustó bastante El Rey de los Poseídos hay que destacar que su precio era de 40 euros y que, además, requería tener los dos DLCs anteriores para poder ser jugado. Una jugada bastante criticada a Bungie por su abusivo precio y la obligatoriedad de comprarlo todo o nada.

Fallout 4

El pase de temporada de Fallout 4 subió de precio de los 30 hasta los 50 euros porque, según Bethesda, iba a hacer gala de un enorme contenido. Al final todo se tradujo en tres DLCs cosméticos, uno extremadamente corto y dos bastante extensos: el decepcionante Nuka-World y Far Harbor, que en su lanzamiento en PlayStation 4 era prácticamente injugable.

The Elder Scrolls IV: Oblivion

Doble ración de Bethesda. Y es que en su exitoso Oblivion, antecesor del todavía más exitoso Skyrim, se pusieron a la venta armaduras para nuestro caballo por ¡tres euros! Lo peor de todo es que las armaduras no tenían ningún tipo de función, sino que eran una cuestión estética. ¿De verdad alguien querría pagar tres euros por el hecho de que su montura fuera más elegante?

Evolve

Desde su mismísimo lanzamiento Evolve levantó una polémica e indignación pocas veces vista hasta ese momento. Y es que el día del estreno estaban a disposición del usuario nada más y nada menos que 44 DLCs que incluían skins y otros elementos estéticos, además de un pase de temporada que incluiría en el futuro más personajes y cuyo precio era de 25 euros.

Street Fighter IV

Aunque en Street Fighter V el estropicio fue solucionado y se nos permitió conseguir las cosas a base de esfuerzo en el juego, la cuarta entrega numerada de la saga nos hacía pasar por caja cada vez que queríamos adquirir una nueva apariencia, traje o skin para algún personaje. Para más inri, la edición Ultra del título ya lo incluía todo, por lo que si los compraste en su momento tiraste el dinero a la basura.

Sonic: Lost World

He aquí la máxima muestra muestra de descaro en cuanto a DLCs se refiere. Sonic: Lost World tenía un evidente problema en el diseño de niveles que hacía que los jugadores perdieran vidas absurdamente. ¿La solución? Poner a disposición de los usuarios, antes incluso del lanzamiento del juego, un pack de 25 vidas para Sonic: Lost World que podíamos adquirir con dinero real.

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