Los peores personajes protagonistas de los videojuegos

Los peores personajes protagonistas de los videojuegos

Un videojuego necesita muchos ingredientes para ser recordado como una obra maestra o sencillamente para no caer en el olvido. Una buena historia, una ambientación sobrecogedora, un giro de guion inesperado o un protagonista carismático son algunas de las cosas que hacen falta para ser juegos intemporales y que permanezcan en la memoria colectiva por siempre jamás.

Desgraciadamente no todos lo consiguen y en ocasiones nos brindan títulos protagonizados por personajes poco memorables que acaban siendo olvidados o incluso por auténticos horrores que perjudican más que benefician al videojuego. Es por ello que hoy te acercamos una lista con algunos de los peores protagonistas que hemos tenido que sufrir a lo largo de la historia del mundillo.

Jake Muller (Resident Evil 6)

Muchos concuerdan en que la sexta entrega numerada de Resident Evil es lo peor que le ha pasado a la saga. Y es que en ella se introdujo una buena cantidad de nuevos personajes que, digámoslo claro, dejaban mucho que desear. Es el caso de Jake Muller, el hijo de Albert Wesker aparecido de la nada. Seamos sinceros, ¿cuántas veces has pensado en este personaje desde que terminaste el juego?

Aiden Pearce (Watch Dogs)

Lo peor que le puede pasar a un protagonista de videojuego es ser tan sumamente anodino que acabe siendo olvidado por todos. Eso es lo que le ha ocurrido a Aiden Pearce de Watch Dogs. Pocos podrían rememorar una cita célebre de este personaje sin recurrir a Wikipedia. Ubisoft lo ha tratado de corregir con un protagonista mucho más enrollado en la segunda entrega, como es el caso de Marcus Holloway.

Gex the Gecko (Gex)

En la década de los 90 si no tenías una mascota de videojuego no eras nada. Gex the Gecko hizo una intentona al igual que Banjo, Crash o Conker. Estos tres funcionaron, pero Gex no lo hizo. ¿Por qué? A nuestro juicio por ser un personaje excesivamente presumido y por creerse más listo de lo que realmente era. Era difícil empatizar con un protagonista tan egocéntrico y desagradable.

Dante (Devil May Cry reboot)

No sabemos en qué estaba pensando Capcom en el reboot de Devil May Cry, pero no era en nada bueno. El rediseño de Dante fue de lo peor que le ha pasado nunca a la industria, pues pasó de ser un personaje carismático y querido a un niñato malcriado que se enfadaba por cualquier cosa de una forma absurda. Estamos seguros de que este no será el diseño de Dante para futuras entregas…

Alex Mercer (Prototype)

He aquí otro caso de “aidenpearcitis” aguda. Alex Mercer, el protagonista de la primera entrega de Prototype lo tenía todo a su favor para ser un personaje interesante: una historia atractiva y unos poderes tan alucinantes que todos querríamos ser él. Sin embargo Prototype flaqueaba en muchas cosas y una de ellas era el carácter sosaina de Mercer, que pocas veces mediaba una palabra más alta que otra. Muy olvidable.

Bubsy

Antes hablábamos de Gex como parte del fenómeno de saturación de mascotas de videojuegos y Bubsy fue otro absurdo intento de definir a una marca. Este poco inspirado protagonista no era más que una burda copia de Sonic, por lo que la gente se dio cuenta y lo castigó con el peor de los castigos: el olvido. De hecho, hace casi dos décadas que no tenemos juego de Bubsy y es mejor que así sea.

Baby Mario (Yoshi’s Island)

Nintendo ha creado algunas de las cosas más increíbles y memorables de la industria del videojuego. Baby Mario no es el caso. Este personaje que aparecía en Yoshi’s Island no es más que Mario de pequeño y tiene una única finalidad: hacer que las cosas sean más difíciles para el jugador por tener menos habilidades a su disposición. Baby Mario, como Waluigi, no han sido las mejores ideas de la Gran N, pero se las perdonamos.

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