Los peores videojuegos de mundo abierto de la historia

Los peores videojuegos de mundo abierto de la historia

La anterior generación de consolas se hizo fuerte en el género de los shooters en primera persona y cada poco número de meses aparecía una nueva propuesta de ese estilo entre nosotros. La octava generación, sin embargo, ha apostado por los mundos abiertos o sandbox. Los ha habido para todos los gustos y de muchísima calidad, pero hoy queremos hablarte de aquellos que no dieron la talla.

Efectivamente, lo que hoy te presentamos son los peores videojuegos de mundo abierto de la historia. Y lo son por diferentes motivos: rendimiento, escasa diversión, duración ridícula, escenario sin utilidad y muchas más cosas. Aquí tienes nuestras propuestas, pero ¿cuáles son para ti los peores sandbox que has tenido el placer de jugar durante tu vida jugona?

Saints Row: Gat Out of Hell

La locura de la saga Saint Row se trasladaba a Gat Out of Hell con una propuesta en la que la ciudad ha sido invadida por todo tipo de demonios con los que debemos acabar. Al principio parecía que iba a ser un DLC, pero finalmente se convirtió en una expansión independiente con sabor a juego individual que, lamentablemente, poco se diferenciaba de su antecesor y tan solo duraba unas cuatro horas.

Assassin’s Creed Unity

Muchos coinciden en señalar que Assassin’s Creed Unity es el peor videojuego de la saga de Ubisoft. Una historia poco inspirada, unos personajes planos y un título repleto de bugs y caídas en la tasa de frames por segundo lastraron una propuesta que podría haber dado mucho de sí. Con Syndicate mejoró la cosa, pero esperamos que el tiempo de descanso le siente bien a una serie con muchos signos de agotamiento.

Deadly Premonition

En alguna que otra ocasión hemos puesto, en contra del pensamiento general, a Deadly Premonition como buen ejemplo, pero hoy toca hacer lo contrario. Y es que como sandbox se trata de un juego terrible. Es cierto que los personajes del pueblo tienen sus rutinas y demás, pero esos paseos en coche de una punta a otra que podían durar cinco minutos o más eran realmente infumables.

Mafia 2

Igual que en el caso anterior, nadie va a poner en duda la calidad narrativa de la aventura de Vito Scaletta y su diversión jugable, pero el título estaba ambientado en un mundo abierto que no era necesario. Lo único que podíamos hacer era entrar en alguna tienda de ropa, pero casi no había ni misiones secundarias. Uno de los mundos abiertos más meramente estéticos que hemos visto jamás.

Prototype

Prototype era divertido, de eso no cabe duda. Sin embargo, el videojuego de Radical Games pecaba de una jugabilidad arcaica y tosca y de un apartado gráfico indigno de su época. El entretenimiento que proporcionaba transformarse en cualquier NPC quedaba lastrado por sus paupérrimos gráficos y por una historia que, aunque tenía cierto interés, se sostenía en unas misiones extremadamente repetitivas.

Wheelman

Es de agradecer que un estudio extranjero tuviera interés en recrear una ciudad española en su videojuego. Hablamos de Wheelman, que se ambientaba en una Barcelona, digamos, poco inspirada. El juego nos invitaba a movernos casi siempre en coche, pero lo cierto es que su trama tenía poco interés y sus misiones no resultaban especialmente divertidas. Nada muy negativo, pero un título del montón malo.

Torrente 3

Y si hablamos de sandbox ambientados en España tiene que salir a la fuerza Torrente 3. ¿La película te pareció mala? Pues ni te acerques a este juego. Movimientos increíblemente torpes, historia sin garra ni diversión y un apartado gráfico de esos que tiran para atrás: texturas muy pobres incluso para el momento de su lanzamiento y popping a mansalva eran sus principales atributos.

Watch Dogs

No negaremos que Watch Dogs tenía una premisa muy interesante. Ser hackers en una gran ciudad y poder hacer lo que nos plazca. El salvaje downgrade que sufrió el juego de Ubisoft lastró mucho las opiniones del público, pero lo cierto es que el título hacía aguas en otros apartados. La conducción de vehículos, el protagonista sin carisma y una historia que daba mucho menos de lo que esperábamos de ella.

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