Los Ríos de Alice, el videojuego de Vetusta Morla y Delirium Studios

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Con su primer disco Un día en el mundo (2008) Vetusta Morla insuflaron nuevas energías al pop rock español saltando desde los locales de ensayo y las pequeñas salas madrileñas a un público mayoritario tras años de tocar y crecer. Con su segundo álbum Mapas (2011) dejaron de ser una promesa para convertirse en una realidad de peso. Y antes de lanzarse a por un tercer trabajo han abordado un proyecto arriesgado, alternativo y con mucho arte: Los Ríos de Alice. Un videojuego creado por un equipo de gente ejemplar y con muchas similitudes con la banda madrileña, Delirium Studios, ya que son una de las puntas de lanza de las nuevas generaciones de creadores de videojuegos en nuestro país.

En AlfaBetaJuega pensamos que la historia de Los Ríos de Alice merecía ser contada. Su génesis y desarrollo son un ejemplo de audacia para conseguir un videojuego único por estilo, características y los grandes artistas que se han reunido en torno a él. Por eso nos reunimos con Juanma Latorre, guitarrista de Vetusta Morla, que por su carácter jugón ha sido la pieza que junto con Arturo Monedero (socio fundador y game designer de Delirium Studios) comenzaron a poner a andar a Alice. 

Pasen y lean:

Tomás McNulty (AlfaBetaJuega): ¿Cómo fue el contacto con Delirium Studios y Arturo Monedero?

Juanma Latorre (Vetusta Morla): Arturo nos mandó un mail a ciegas, a pecho descubierto, no nos conocíamos de nada. Se lanzó a la aventura. Nos contó quienes eran ellos, Delirium, los juegos que habían hecho, y que tenían una idea para hacer un título basado en nuestra música y en nuestras letras. Nosotros alucinamos, nos pareció muy curioso. 

Invitamos a Arturo a que viniera y la sorpresa fue que tenía el proyecto completamente claro en su cabeza y además bastante avanzado. Nos trajo bocetos de los fondos y los personajes, nos presentó un proyecto muy pensado. Nos pareció una idea fantástica por miles de razones, pero sobretodo nos entró por los ojos la ilustración que ellos habían planteado para este mundo en el que se desarrolla el videojuego.

Otra de las cosas que nos gustó es que no planteó un videojuego en el que salía el grupo. Era un universo en el que nosotros no aparecíamos, que no tiene nada que ver con nuestra realidad y el rock, es un mundo imaginario construido con referencias a nuestras canciones. No es un juego dirigido a un súper fan, puede disfrutarlo cualquier persona nos conozca o no. Simplemente el que sepa de nuestra música tendrá más ventaja a la hora de resolver los acertijos y hará más conexiones con las referencias.

ABJ: Quizá sea un poco lo que hemos visto varias veces con el cine y la música. Por ejemplo Pink Floyd hicieron The Wall, un disco que con una historia y personajes ficticios generó una película, ¿no?

VM: Exacto. Sólo que en este caso la historia la ha generado otro artista. Porque para mí la gente de Delirium son verdaderos artistas. En la polémica sobre si los videojuegos son puro entretenimiento pienso que en ellos hay mucho de arte y cultura: hay música, artes plásticas, literatura… Y cosas más sutiles. En nuestro caso hablamos de una aventura gráfica, con tramas, puzles, acertijos y mecánicas. Como las aventuras gráficas que nos encantaban de pequeños. Para crearlo hay que ser una especie de novelista digital.

ABJ: En España, Delirium es una gran esperanza/realidad para la industria del videojuego. Para la industria de la música Vetusta Morla ha sido un soplo de aire fresco naciendo de forma independiente y llegando a un gran público. ¿Habéis encontrado similitudes entre vosotros, gente joven que se abre camino?

VM: Sí, la verdad. Hemos encontrado en Delirium compañeros a la hora de afrontar los problemas y hacer las cosas, en el modo de crear ellos videojuegos y nosotros música. Ellos y nosotros somos personas que nos hemos salido de los cauces habituales de la industria, porque en esos caminos no encontrábamos la forma de desarrollar nuestro trabajo. Ellos nos han contado con las barreras que se han encontrado, modos de entender el negocio o el arte que se les ponían enfrente y no les convencían, que les han obligado a meterse por vías secundarias y carreteras alternativas. En todo eso nos sentimos muy identificados con ellos.

ABJ: Una vez Delirium os presenta el proyecto para el videojuego, ¿qué es lo que os piden, qué necesitaban de vosotros?

VM: Arturo fue mucho más comedido de lo que ha terminado siendo. Lo cual es una constante en el “Mundo Vetusta”, cuando encontramos un proyecto interesante nos acabamos liando y terminamos haciéndolo mastodóntico. Él sólo nos pidió permiso para usar nuestra imaginería de música y letras, nuestro nombre en cierto modo, y la canción Los Ríos de Alice. Eso era lo único en un primer momento. Pero te metes en el proyecto, ves lo bonito que es lo que están haciendo y les dijimos “oye, aquí lo realmente guapo sería crear una banda sonora específica para esto”. Y Arturo dijo “sí, pero yo no me he atrevido a pediros eso”. Así que nos pusimos manos a la obra. Nos iban mandando pantallas, algunas jugables, y de ser un par de canciones (una de ellas para los créditos) confirmamos la buena impresión que habíamos tenido al ver los primeros artes. Así que se nos ocurrió que jugar a Los Ríos de Alice fuese una inmersión en ese mundo ayudada por la banda sonora, nos pusimos a componer y creamos un montón de música.

ABJ: ¿Hasta qué punto cuando lo habéis jugado los miembros de Vetusta Morla os ha creado un reto?

VM: A mí bastante. Yo me lo pasé al final. Algunas cosas sabía como iban, porque estábamos constantemente en contacto con Arturo y algunas soluciones las sacábamos. Pero había cosas que no nos había contado que nos lo pusieron muy difícil. Recuerdo un puzle concreto de arreglar unos cables para conectar un ventilador verdaderamente complicado, estuve dos días enteros con él.

Un poco tenemos miedo de que pueda parecer complicado, pero fue una decisión muy consciente de Delirium que hemos apoyado totalmente. No es un videojuego muy acorde a los tiempos que corren y menos para el soporte que son los dispositivos móviles. Entiendo que mucha gente pueda querer inmediatez y rapidez. Pero nos gusta mucho que sea así.

ABJ: Igual es un poco reflejo de nuestra generación, que nos tuvimos que pelear por cada moneda de 25 pelas, entrando en los bares a buscar las máquinas donde nos encontrábamos con juegos de una dificultad inmensa. ¿Vivisteis esto verdad?

VM: Nosotros íbamos a las salas recreativas del pueblo donde vivíamos, Tres Cantos (Madrid). Hace años era una ciudad dormitorio con casi nada, pero sí teníamos un salón recreativo, donde se juntaba la gente de COU con sus cigarros, porque entonces se podía fumar dentro de los locales, así que todos las máquinas tenían las huellas del tabaco. Y ahí jugábamos a Street Fighter II, a Gauntlet, Ghosts´n Goblins, Cadillacs and Dinosaurs… Era relativamente grande para lo que era el pueblo.

ABJ: ¿Recuerdas tu primera consola u ordenador?

VM: Sí, una del año la pera que trajo un día mi padre, una Atari. La bajé hace un tiempo del trastero y para mi disgusto funciona perfectamente pero los mandos no. Lo malo es que entre Atari y lo que vino después hubo un espacio de muchos años, se ve que mi padre nos veía muy viciaos.

ABJ: ¿A qué aventuras gráficas jugaste entonces que puedan tener alguna relación ahora con “Los Ríos de Alice”?

VM: Hay un juego mítico de aquella época que en cierta forma está conectado con lo que hemos hecho, que es el Loom. Era un mago que hacía conjuros con secuencias de notas, me gustaba muchísimo, por el modo en que integraba la música pienso que tiene que ver con Los Ríos de Alice, que tiene algunos puzles musicales.

En nuestro juego el tablero, que es precioso, tiene una importancia como mínimo igual que las fichas. Alice es la ficha principal y luego hay muchos personajes accesorios, pero no son como podría ser en Monkey Island o Maniac Mansion en que los personajes tienen mucha fuerza. Aquí son un acertijo más, un obstáculo más en el camino de Alice.

ABJ: En lo musical, ¿en qué está trabajando ahora Vetusta Morla?

VM: Acabamos de empezar a grabar el tercer álbum, que saldrá para la primavera del año que viene, y los conciertos llegarán también en 2014 presentando el nuevo disco. Ahora lo inmediato son Los Ríos de Alice, porque nuestra música originó el videojuego, y el videojuego ha originado nueva música, que una vez escuchada nos parece que merecería ser escuchada también aparte. 

El 5 de noviembre tendréis disponible Los Ríos de Alice en Google Play, App Store y para la consola Ouya.

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