Los romances más incomprensibles de los videojuegos

Los romances más incomprensibles de los videojuegos

El mundo de los videojuegos no deja de avanzar en la dirección correcta implementando cada vez temáticas más maduras a sus historias. Es precisamente por ello que en los últimos tiempos (y en realidad durante los últimos treinta años) hemos tenido historias de amor en el ocio electrónico. Algunas con más acierto que otras y unas cuantas totalmente desacertadas, al menos en nuestra más humilde opinión.

Así las cosas, hoy hemos decidido acercarte una selección de romances de videojuegos que, a nuestro juicio, eran poco menos que incomprensibles teniendo en cuenta las circunstancias que les rodeaban. Estas son simplemente nuestras propuestas, de modo que si deseas añadir alguna que otra o matizar alguna de las nuestras tienes a tu disposición la caja de comentarios para hacerlo.

Geralt y Triss (The Witcher)

No cabe duda que la aventura romántica de Geralt de Rivia y Triss Merigold en The Witcher 1 y 2 fue uno de los mejores aspectos de cada juego, pero una vez el brujo recobraba su memoria no tenía sentido proseguir con ese romance en la tercera y última entrega. Los lectores de los libros sabrán que la opción “correcta” es decantarse por Yeneffer y que Triss, lo sentimos, no tiene cabida en esta historia de amor.

Ethan y Madison (Heavy Rain)

Podemos entender que Ethan Mars y Madison Paige sintieran atracción el uno por el otro y que ambos necesitaran aliviar tensiones ante todo lo que estaba ocurriendo, pero, venga, Ethan, tu hijo está desaparecido, debes encontrarlo y ¿te pones a hacer lo que no debes? Quizá cuando todo hubiera concluido hubiera sido un momento bastante más adecuado para iniciar la relación carnal con Madison.

Meryl y Johnny (Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots)

La saga Metal Gear destaca por muchas cosas, pero no por sus romances. En la cuarta entrega numerada Meryl (en cuyo pasado hubo amago de atracción por Solid Snake) protagonizaba una de las escenas románticas más absurdas al declarársele Johnny Akiba en medio de un peligroso tiroteo que podría haber acabado con la vida de ambos. Al igual que Ethan y Madison, podrían haber elegido un mejor momento.

Joker y SID (Mass Effect 3)

La inteligencia artificial que Cerberus incorporó a la Normandía en Mass Effect 2, SID (EDI en inglés), tuvo cuerpo en la tercera entrega. Joker, que siempre había sido reticente a su presencia, cambió rápidamente de parecer. Podemos entender la atracción física del piloto de la nave, pero SID no tenía ningún motivo de peso para sentirse atraída por Joker, pues al fin y al cabo solo era una inteligencia artificial.

Pacman y Ms. Pacman (Pacman)

Aquí llegamos al colmo de lo absurdo. Pacman ha sido uno de los grandes fenómenos de la industria del videojuego y alguien sintió la (inexplicable) necesidad de crear una pareja romántica para el popular comecocos. Hablamos de Ms. Pacman, que protagonizó un clónico videojuego en el que prácticamente la única diferencia eran algunos cambios en la apariencia del personaje que controlábamos.

Mario y Peach (Super Mario)

La historia de Mario y Peach lleva tres décadas siendo exactamente igual y sin avanzar ni un ápice. La princesa Peach sigue siendo secuestrada por Bowser y el fontanero italiano sigue teniendo la misión de rescatar a la huidiza princesa de los castillos. Sin embargo, su amor nunca parece materializarse por mucho que pasen los años y lo de Mario y Peach parece haberse convertido en algo platónico.

Lee y Carley (The Walking Dead)

SPOILERS. El troleo que nos hizo Telltale Games en este videojuego no tiene nombre. Lee Everett era nuestro protagonista y ya en el primer episodio debía decidir si salvar a Carley, una mujer con la que había conectado, o a Doug. La decisión era fácil. No obstante, en el tercer episodio, fueran cuales fueran nuestras decisiones, una enajenada Lilly disparaba en la cabeza a Carley y destrozaba un romance que apuntaba maneras.

Cerrar