Los sistemas de control parental de antaño solían ser un poco extraños

Vivimos en una época en la que los controles parentales de las consolas se configuran directamente a través de las máquinas a base de claves y contraseñas para evitar que los más pequeños de la casa jueguen a títulos inadecuados para su edad o bien limitar las horas de juego diarias que invierten.

Pero gracias a Kotaku hemos descubierto que a principios de los 90, con el nacimiento de la NES, los sistemas eran un poco más arcaicos. Los padres necesitaban algún artilugio para evitar que sus hijos contradijeran la Nintendonitis, una palabra que se usaba para definir a los jóvenes que jugaban de manera descontrolada con la consola de Nintendo y que generaba a sus progenitores muchos quebraderos de cabeza.

Así nació ‘Homeworkf First’ (Deberes Primero), una especie de candado con un sistema de cierre que solo se abría si ponías una contraseña de manera correcta y que se colocaba delante de la ranura para introducir los famosos cartuchos. 

La descripción del producto en su campaña de marketing era la siguiente:


‘Para prevenir la Nintendonitis – irritabilidad y comportamiento obsesivo – Safe Care Products Inc. ha puesto a la venta ‘Homeworkf First’, un candado para la consola de Nintendo que bloquea la entrada del compartimento de los cartuchos. Tom Lowe, presidente de Safe Care, inventó este artilugio después de que el hijo de 14 años de unos amigos permaneciera toda la noche despierto jugando con su Nintendo en vez de dedicar ese tiempo a estudiar para sus exámenes finales. ‘Homework First’ ha recibido el respaldo de pediatras y del Consejo de Televisión Infantil y Medios de Comunicación. Nintendo se ha negado a colaborar con Lowe, pero Safe Care ya ha vendido más de 25.000 unidades a través de las tiendas y por teléfono.’

¿Qué opináis de este curioso invento?

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