Los superpoderes secretos de los héroes de los videojuegos

Por mucho realismo que se intente dar a algunos juegos, intentando emular al detalle determinados hechos de la realidad (como las guerras en el caso de algunos títulos bélicos), está claro que los videojuegos han de ser entendidos como un producto de ficción que no tiene que identificarse con la vida misma, pudiendo experimentar situaciones absurdas o, simplemente, imposibles.

Y un buen ejemplo de esas situaciones imposibles son aquellas en las que intervienen determinadas habilidades de algunos personajes para poder salir airosos. Diferentes superpoderes o exigencias de guion de los desarrolladores sin los cuales el héroe de turno no sería el mismo. Aquí os mostramos algunos ejemplos de estos “poderes” inexplicables:

Ningún tipo de necesidad fisiológica

Parece obvio, pero es evidente que la inmensa mayoría de los personajes no nos muestran todos los detalles de su vida, siendo algunos tan básicos como dormir, comer o ir al baño (en este último caso podemos llegar a agradecerlo). ¿Cómo es posible?

Pensad, por ejemplo, en el Dovahkiin de Skyrim. Es verdad que puede comer, beber y descansar; lo cual mejora algunas capacidades, pero no es estrictamente necesario para que nuestro personaje siga repartiendo cera entre los dragones y lanzando gritos. ¿Lo hace? No. Sus poderes están presentes, pero este poder secundario, el de no comer ni descansar, ni se menciona. ¡Y probablemente sea el más difícil de tener!

Ropas y peinados indestructibles

El mejor ejemplo de esto lo encontramos, sobre todo, en los guapetes de turno como Nathan Drake. Poco importa el número de explosiones, tiroteos, avalanchas, accidentes de tren o enfrentamientos contra monstruos que tenga; este aventurero nunca se ensucia la ropa más de lo debido y su peinado se mantiene como recién salido de la peluquería. ¿Cuál es su secreto? ¿Qué tipo de gomina utilizará?

Ralentización del tiempo

Ya puedes ser un policía que pasa por un mal momento (Max Payne) o un piloto de coches tuneados (Need for Speed: Most Wanted), el caso es que, en ocasiones, el tiempo es un auténtico engorro que habría que poder manejar a nuestro antojo. Dicho y hecho.

 

 

 

Volver de la muerte

Todo un clásico de los videojuegos: da igual que la palmes, siempre tendrás alguna vida en reserva o la posibilidad de empezar de nuevo el escenario para seguir dando caña a los enemigos. Ya puede venir Muerte, de Darksiders II, a por ti, que lo tenéis tan fácil como decirle a la cara: “¡chúpate esa, pringado!”.

Mochilas sin fondo

No son pocos los juegos que nos proponen el reto de ser capaces de administrar bien nuestro inventario, sabiendo elegir qué es lo que queremos llevar y lo que no. Resident Evil, o el más reciente ZombiU son buena prueba de ello, pero aunque quieran dar cierto toque de realismo al asunto, nosotros nos preguntamos: ¿dónde narices se compran esas mochilas en las que te cabe un botiquín, dos escopetas, un rifle de asalto, granadas y munición? Y hablamos de mochilas de tamaño normal. Solo se nos ocurre que tengan doble fondo…

Munición ilimitada

Aunque hoy en día estén de moda los juegos en los que tengamos que usar prudentemente nuestros recursos armamentísticos (como en The Last of Us), en más de un shooter es fácil encontrarse que, aunque la inmensa mayoría de las armas tengan munición limitada y sea necesario buscar o comprar más, siempre podemos recurrir a la pistola básica con balas infinitas para situaciones extremas.

 

 

 

Doble salto

Una nueva forma de retar a la física. ¿Que con un simple salto no podemos llegar a nuestro objetivo? No hay problema, siempre podrás coger impulso en el aire y efectuar otro salto y conseguir, así, que Newton se revuelva en su tumba.

Puede que esto no esté tan extendido en los juegos modernos, pero sigue siendo esencial en títulos de corte arcade como Super Smash Bros.

Salud que se regenera

Un recurso más que explotado en los últimos años y por el cual bastará con escondernos tras un muro o parapeto de cualquier tipo para que se nos curen heridas de bala, quemaduras de tercer grado o un cáncer.

¿Para qué narices necesitamos a los médicos teniendo trincheras en las que curar todos nuestros males?

 

 

 

Nudillos de acero

No sabemos si alguna vez lo habréis intentado (esperamos que no), pero golpear a alguien no es solo doloroso para el que recibe, sino para los nudillos del que da. Pues bien, no nos queremos ni imaginar cómo debe ser la sensación tras golpear bloques de ladrillo como Mario o tras efectuar un súper golpe especial que consigue enviar a nuestro oponente a la luna. Auch.

Agilidad y fuerza inhumana

No nos explicamos como hay personajes como Altair o el Príncipe de Persia que no se han planteado representar a sus países en los Juegos Olímpicos, porque esa agilidad y fuerza para escalar edificios o correr por las paredes no deja de asombrarnos.

Y a nosotros que nos cuesta la vida completar un rocódromo de nivel medio…

¿Y a vosotros, socios? ¿Qué habilidad o superpoder os parece inexplicable?

Álvaro Barbado, colaborador de AlfaBetaJuega.

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