Los videojuegos con el apartado artístico más bonito

No llevamos ni una cuarta parte del año 2018 completada, pero la industria del videojuego ya ha empezado a dejarnos sus primeros títulos imprescindibles. Sin embargo, todo ello quedará en nada en comparación a todo lo que está por llegar. Por ejemplo, este mes de marzo aterriza Far Cry 5, pero también el esperado Ni No Kuni 2: El renacer de un reino (o Revenant Kingdom), que llegará a PlayStation 4 y PC.

Ya en el debut de la saga en PlayStation 3, Level 5 nos ofreció un videojuego increíblemente divertido, profundo y con una historia verdaderamente emotiva. Sin embargo la joya de la corona era un apartado artístico que recordaba en gran medida a los mejores anime de la actualidad. Pero Ni No Kuni no es el único videojuego con un apartado artístico que nos ha enamorado en los últimos años. Hay donde elegir.

De ello precisamente es de lo que queremos hablarte en el día de hoy. Y es que para celebrar el cercano estreno de Ni No Kuni 2: El renacer de un reino queremos repasar otros videojuegos de la presente generación de consolas y PCs que nos han deleitado con un apartado artístico sobrecogedor, diferente y preciosista. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas, más enfocadas a lo alternativo que a los grandes triples A que nos dejan boquiabiertos con bastante frecuencia.

Ni No Kuni 2: El renacer de un reino

Debemos comenzar por el protagonista de nuestro artículo. Ni No Kuni 2: El renacer de un reino llegará en poco más de una semana y nos ofrecerá otra aventura rolera con el apartado visual más increíble que alguien pueda imaginar: al estilo anime. Las cinemáticas lucen espectaculares, pero lo más impresionante es ver en movimiento un estilo artístico tan característico y diferente. Estamos deseando poder probarlo.

Sea of Thieves

Este mes de marzo también estamos esperando el lanzamiento de Sea of Thieves, lo nuevo de Rare. A pesar de que ha estado muchos años en desarrollo parece que al final todo va a llegar a buen puerto (no ha sido a propósito, de verdad) y vamos a poder disfrutar de un título muy divertido. Aparte de ello tenemos un apartado gráfico estilo cartoon que, pese a ello, está muy trabajado y ofrece grandes dosis de realismo.

Cuphead

Una de las grandes sorpresas del pasado año fue Cuphead, un videojuego del género run & gun y que se inspiraba en las películas de animación de principios del siglo XX. El sonido estaba cuidado hasta el más mínimo detalle, pero lo más increíble era ese apartado gráfico que parecía dibujado a mano y que nos recordaba completamente a esas películas de animación que todos hemos visto alguna vez. Verdaderamente inolvidable.

RiME

La única presencia española de esta lista no es una menor. Tequila Works tuvo que pasar un verdadero infierno para poder deleitarnos con RiME, pero al final valió la pena. El título era emotivo y divertido, pero su apartado artístico (y sonoro) destacaba por encima de todo lo demás. Esos paisajes contrastados y llenos de color nos enamoraron desde el primer segundo y consiguieron engancharnos hasta el mismo final.

Firewatch

Uno de los videojuegos independientes con más personalidad de los últimos tiempos es Firewatch, una preciosa aventura en la que encarnamos a un hombre cuya mujer está muy enferma y necesita alejarse un tiempo de su dura vida. Decide hacerse guardia forestal. Todo ello es increíble, pero más todavía lo es su estilo gráfico de tipo cartoon y el predominio de los tonos rojizos y anaranjados durante prácticamente toda la aventura.

Abzû

Algunos creadores del maravilloso Journey estuvieron implicados en el desarrollo de Abzû, de modo que es fácil entender por qué este videojuego es tan sumamente precioso. Toda la aventura se ambienta en un entorno submarino y los entornos, las criaturas y las pinturas que encontramos por algunas paredes son de lo más bonito que hemos visto en mucho tiempo. Tiene secuencias visuales que se te quedarán grabadas.

Unravel

El primer videojuego de EA Originals, Unravel, nos enamoró desde el primer segundo del primer tráiler que salió a la luz. Su protagonista era Yarny, un muñeco hecho de hilo que debía desenredarse para poder avanzar por diferentes escenarios. Cada una de las fases es una pequeña obra de arte, pero ver cómo se deshilacha nuestro héroe es el verdadero encanto de un título muy emotivo y que es muy difícil de olvidar.

Life is Strange

El videojuego de Dontnod Entertainment se ha consagrado como uno de los más queridos de la generación por su historia demoledora y maravillosa y por tratar temas que casi nadie se atreve a hacer en el ocio electrónico. Sin embargo no hay que desdeñar un apartado visual estupendo, con un pretendido efecto poco nítido que le aporta una personalidad increíble a un videojuego que ya forma parte de la historia de la industria.

Ori and the Blind Forest

Debutar con un primer videojuego no es nada sencillo, pero desde Moon Studios dieron en el clavo a la primera. Ori and the Blind Forest es un título de acción complicado, que requiere habilidad y esfuerzo. Pero lo mejor de todo es que audiovisualmente es una de las mejores cosas que hemos visto en toda nuestra vida. Su música es inolvidable y su apartado artístico es delicioso y sorprendente a cada paso que damos. Pelos de punta tan solo de recordarlo.

Child of Light

Todo en Child of Light es maravilloso. La historia, narrada de principio a fin en formato rima, es un cuento que nos pone en la piel de una heroína, de modo que el apartado artístico de la obra de Ubisoft debía ir en concordancia con todo ello. Encontramos una auténtica obra maestra que imita a la acuarela y que consigue dejarnos ojipláticos a cada nuevo paso que damos en la aventura. No te pierdas este juego por nada del mundo.

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