Made in Spain: Desde U-Tad presentan Dimlands

Made in Spain: Desde U-Tad presentan Dimlands

Hace ya algunas semanas, hemos ido presentándote los distintos trabajos de Grado en los que se encuentran inmersos loa alumnos del Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital. Una serie de proyectos que nos están dejando lo que prometen convertirse en grandes promesas de los videojuegos. Y si bien, estos juegos no cuentan con la preparación que sí presentan los distintos proyectos de fin de Máster de los que ya te hablamos en su momento, tampoco se sitúan muy lejos de lo que podríamos considerar sus hermanos mayores. De hecho, hace algún tiempo ya te hablamos de Clean Up: Life of a Janitor, un juego que cuenta con tres años a sus espaldas, y que ha ido puliéndose poco a poco durante este tiempo, hasta convertirse en el título que ya te presentamos.

Por otra parte, aunque con un avance algo menor, también hemos podido echar un primer vistazo a los maravillosos Umbrella y Shackled. Dos títulos de plataformas que no podían ser más diferentes el uno del otro, y que, tal vez gracias a las distintas propuestas que plantean, nos han dejado tan buenas sensaciones.

En este caso, te venimos a hablar de otro juego que también está siendo desarrollado por alumnos de Grado de este centro universitario, pero que, a diferencia de Umbrella y Shackled, no se trata de ningún título de plataformas en 2D. Dimlands es una experiencia maravillosa y muy centrada en el detalle, que nos propone una idea muy simple a la par que divertida: explorar una pirámide para encontrar todos los tesoros que tiene que ofrecernos.

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El jugador tendrá que meterse en la piel de William, un explorador inglés, cuyo objetivo principal es atravesar la pirámide, para llegar hasta su centro, su núcleo, y descubrir el secreto que este esconde. Y para ello Dimlands nos presenta un planteamiento de lo más interesante, que destaca sobre todo por su curiosa apuesta por la luz. Porque, al tratarse del interior de una pirámide, esta se encontrará totalmente a oscuras, a excepción de algunos puntos iluminados por antorchas.

Y será precisamente esta herramienta la que nos acompañará durante todo el juego, abriéndonos camino e iluminando nuestro alrededor. Lo que la convertirá en el punto fuerte del juego. Ya que, pasado un tiempo, la antorcha empezará a “gastarse” y tendremos que llegar a distintas localizaciones donde podremos “recargar” nuestra herramienta lumínica. No obstante, esto no es algo para asustarse de primeras, ya que la duración de la antorcha no será tan reducida como la batería de las linternas o videocámaras de otros títulos de supervivencia o terror.

Aun así, será recomendable prestar atención al indicador que nos muestra cuánto tiempo de luz tenemos. Porque una vez que la antorcha se apague, aunque no moriremos directamente, sí que se complicará el juego, debido a que tendremos que guiarnos usando únicamente nuestro oído y confiando en conocer el camino hasta el punto de recarga. Además, una vez terminada esa cuenta atrás y nos hayamos quedado a oscuras, se activará otro contador distinto, que en este caso sí podrá finalizar nuestra partida; el indicador de histeria.

En cuanto al juego en sí, además de esta interesante propuesta de no ver más allá de lo que podamos alumbrar, también nos encontraremos ante un título plagado de trampas de todo tipo que, de nuevo, oiremos antes de ver. Lo que significa que el sonido en Dimlands será una de las características principales del juego a las que tendremos que estar más atentos. Por otra parte, además de las trampas típicamente sonoras, como pueden ser pinchos que salen del suelo, también encontramos otras que, además de sonido, nos permiten localizarlas sin necesidad de la luz de nuestra antorcha. Como por ejemplo, unas sierras que van desplazándose por el escenario, y presentan luz propia, debido a las chispas que sueltan al rozar contra el suelo. O, sino, elementos luminosos que podremos localizar sin necesidad de estar justo delante de ellos, y que nos facilitarán nuestro camino, como pueden ser los símbolos de las puertas, o una flecha de señalización en plataformas móviles.

En Dimlands, aunque en todo momento nos encontremos en una misma pirámide, esta irá cambiando y presentando variados escenarios de toda clase. Algo muy similar a lo que hayamos podido ver en títulos con un planteamiento Metroidvania, que nos llevan por un gran mapa lleno de todo tipo de secretos, que solo podremos resolver una vez hayamos encontrado la llave correspondiente una de las puertas bloqueadas, o una vez que hayamos avanzado lo suficiente.

En cuanto a la parte de tesoros, Dimlands nos permitirá acumular las riquezas que hallemos en nuestro camino para poder intercambiarlas en el momento indicado por mejoras en nuestro personaje. Pero además, habrá un tipo de tesoros escondidos por toda la pirámide a modo de coleccionables, las reliquias, que una vez los hayamos recogido, aparecerán en lo que podríamos llamar la sala de descanso del juego, y nos ofrecerán nuevas mecánicas.

Por último, Dimlands presenta toda clase de finales, ya hayamos muerto de una manera u otra, y teniendo en cuenta la cantidad de tesoros que hayamos acumulado. Sin embargo, lo mejor de esto es que descubriremos nuestro final con un pequeño texto en forma de poema y con un dibujo escenificando nuestra muerte de la forma más original.

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