Made in Spain: Entropy Games, de U-tad, presenta Element 0

Made in Spain: Entropy Games, de U-tad, presenta Element 0

Una semana más te traemos un repaso más en profundidad por uno de los juegos que están desarrollando los alumnos y alumnas de U-Tad, el Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital. La pasada semana hacíamos hincapié en Greyfall: The Endless Dungeon, un título totalmente rejugable y con una gran mezcla de estilos, que promete no decepcionar. Y hoy, cogiendo el testigo de Therion Games, vamos a entrar más en detalle en Element 0, un título muy ambicioso que cuenta con el desarrollo de Entropy Games.
 
De nuevo son 15 los integrantes de Entropy Games, y de nuevo, el grupo se encuentra dividido en tres secciones distintas. Por un lado, entre los artistas, encontramos a Ana Belén Hernández Tornero, Uxia Doval Blanco, Martín Garcias Ticoulat y Belén Burgos Mérida. Los programadores de este juego son Inés Ruiz Rodríguez, Luis Miguel Sierra Rodríguez, Razvan Arato, Alberto Castaño Burgos, Carlos Guerrero Rodríguez y Marcos Arribas López. Y por último, los game designers de Element 0 son Gustavo Alurralde, Lucas Viudes Fernández, Ángela García Ruiz, Ismael Romero Cabezuela y Fernando Rubio Puerta.
 
 
Element 0 es un título que estará compuesto mayoritariamente por rompecabezas. Sin embargo, no serán unos rompecabezas normales y corrientes. Sino que para resolverlos tendremos explorar todas las opciones posibles que pueden ofrecernos tres universos totalmente distintos. Porque ese será uno de los puntos fuertes del juego; la posibilidad de poder explorar tres espacios relacionados entre sí, y al mismo tiempo, totalmente independientes.
 
Element 0 sería un shooter en primera persona, con unas mecánicas similares a las que hemos podido ver en juegos como Portal. Sin embargo, el hecho de poder explorar tres escenarios totalmente distintos, sin movernos del sitio y con tan solo mirar por una pantalla, es lo que convierte este juego en algo totalmente distinto a lo que estamos acostumbrados a ver y a jugar. Además, el realismo que desde Entropy Games quieren dar al juego servirá para poder apreciar aún mejor las diferencias entre estos tres entornos.
 
 
La historia principal de Element 0 gira en torno a una base secreta en la actualidad, donde un grupo de brillantes científicos se encuentra investigando la manera de poder viajar a otros multiversos o universos paralelos. Sin embargo, un accidente durante una prueba no solo logra hacer realidad este sueño. Sino que, además de que al fin el dispositivo creado con el propósito de viajar o, al menos explorar otras dimensiones se ponga en funcionamiento, se crean cantidades masivas de energía. Y es aquí cuando nuestro universo entra en contacto con otros, que no podían ser más diferentes.
 
 
 
Porque en la dimensión, digamos, real, donde al jugador le tocaría interpretar el rol del científico Erwin Penrose, encontramos un entorno centrado en la tecnología y en la investigación. Ya que no se trataría sino de la base secreta donde ha tenido lugar el experimento. Por otro lado, encontramos una dimensión orgánica, donde la vegetación se ha hecho con el rol dominante, cubriéndolo todo, al más puro estilo de una película pos-apocalíptica, o de juegos como The Last of Us. Sin embargo, aún se distinguirían los vestigios de civilización en las formas de los edificios, etc. Cosa que será algo más complicado en el tercer universo; la dimensión ceniza. Una zona totalmente desolada y en ruinas. Un lugar dominado por la muerte.
 
Y esto nos lleva al gran protagonista de Element 0, el prototipo que, tras el ya mencionado accidente, ha quedado totalmente funcional. El dispositivo en cuestión llevará el nombre de T-B13, y será gracias a él que podamos interactuar de diferentes maneras entre dimensiones.
 
 
Por una parte, este prototipo nos permitirá, no solo ver el resto de dimensiones, sino trasladar objetos entre ellas. Es decir, que si vemos que en un momento dado hay algún elemento que no acaba de encajar, porque sentimos que nos haría falta algo más, podemos, sin movernos de nuestra dimensión, consultar los otros dos universos restantes, y decidir si trasladar al nuestro algo de cualquiera de los dos. No obstante, también contaremos con la mecánica inversa; deshacernos de cualquier cosa que nos moleste en nuestro universo, llevándola a otro. Por ejemplo, si no podemos atravesar una puerta, qué mejor manera de superar este inconveniente que eliminarla de nuestro camino, y cambiar su lugar por el de uno de los restantes universos, que no cuente con ningún obstáculo en nuestro paso.
 
 
Sin embargo, Element 0 no solo nos pondrá este tipo de obstáculos en nuestro camino. Ya que, al tratarse de un shooter, tendremos que plantar cara a distintos enemigos. Y teniendo en cuanta que estos enemigos han aparecido a raíz del accidente multidimensional, no será tan sencillo deshacernos de ellos. Ya que puede que en ocasiones no sirva de nada enviarlos a otra dimensión puesto que ellos también pueden elegir pasar de un universo a otro. Por lo tanto, a veces la única solución posible a este dilema es retener a los enemigos de alguna manera. Puesto que ni siquiera disparándoles podremos acabar con ellos. Y aquí, como en el resto de puzles de Element 0, saldrá a escena la importancia, tanto de la dimensión ceniza, como la dimensión orgánica. Porque puede que en alguno de estos dos universos paralelos encontremos algo pensado para impedir el paso de nuestros enemigos de forma categórica.
 
Sin embargo, al contar con tres dimensiones, el jugador contará con una gran libertad a la hora de solucionar los rompecabezas, que podrán resolverse de distintas maneras. Por lo tanto, finalmente será el propio jugador el encargado de decidir qué camino tomar en todo momento, y cómo seguir adelante en el juego.

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