Mass Effect: Andromeda y su incierto futuro tras un final abierto

Mass Effect: Andromeda y su incierto futuro tras un final abierto

Atención, este artículo contiene SPOILERS de Mass Effect: Andromeda.

Hace tres meses llegaba, tras muchos años de espera, Mass Effect: Andromeda. El nuevo videojuego de BioWare era la esperada secuela de una de las trilogías más queridas no solo de la pasada generación, sino de toda la historia de los videojuegos. Andromeda lo tenía difícil para superar la aventura del comandante Shepard y los problemas técnicos lastraron un juego que, por otra parte, era más que notable.

El desastroso y precipitado desarrollo del videojuego y el consiguiente batacazo en la crítica y las ventas propiciaron que BioWare anunciara de forma oficiosa que la saga Mass Effect se encuentra paralizada y que tardaremos mucho en volver a ver un juego de la franquicia. Una auténtica lástima para los fans que sí disfrutaron (entre los que me incluyo) de Andromeda y que esperan como agua de mayo, al menos, algún DLC.

Y es que hoy venimos a hablaros de algunas de las incógnitas y los grandes misterios que dejó por resolver Mass Effect: Andromeda y que deberían tener continuidad en algún contenido adicional si BioWare no se anima a desarrollar una segunda parte. Uno secundario y que solo descubríamos si activábamos todos los módulos de SAM repartidos por el mundo del juego tenía que ver con la madre de Scott y Sara Ryder.

Como se nos revelaba al final del juego Ellen Ryder seguía en realidad viva y criogenizada en una de las cápsulas de la estación espacial Hyperion. La enfermedad seguía sin cura, pero era nuestro objetivo encontrar la forma de salvarla antes de volver a despertarla. Imaginamos un DLC investigando posibles curas buscando los materiales necesarios por toda Andrómeda y se nos pone el bello de punta, pues aunque Ellen aparecía poco durante el juego, lo cierto es que sus presencias en los flashbacks de Alec Ryder eran una de las mejores partes del título de BioWare.

La otra gran incógnita que podría ser resuelta vía DLC es la que se nos explicaba en el epílogo de Mass Effect: Andromeda. Escuchando un mensaje grabado nos enterábamos de que los quarianos estaban de camino a la nueva galaxia en una nave a la deriva en la que también estaban los hanar, los volus y muchas otras especies de la Vía Láctea que ya habíamos dado por perdidas tras la invasión de los segadores en la trilogía original.

Tal y como ya hicimos con las arcas asari, salariana y turiana durante el videojuego principal, sería tremendamente interesante dedicar un DLC al completo a buscar pistas sobre el arca de los quarianos y a volver a reencontrarnos con esta querida especie, gracias en gran medida a Tali’Zorah. El último de los grandes misterios sí necesitaría toda una secuela para ser respondido, pues nos estamos refiriendo al de los jaardan.

La gran revelación de Mass Effect: Andromeda era precisamente que los angara, la nueva especie que habíamos conocido, eran creaciones de los antiguos jaardan. Sin embargo, pese a que las razas de la Vía Láctea ya se han establecido en Andrómeda, concretamente en Meridian, todavía no sabemos casi nada sobre esta antigua raza alienígena. El descubrimiento de todo lo que eran debería ser la parte fundamental de una segunda entrega que tememos que jamás vea la luz.

Indudablemente Mass Effect: Andromeda tuvo sus fallos, pero también nos presentó un rico universo y un nuevo elenco de personajes secundarios de gran nivel. Estas son algunas de las incógnitas que queremos ver resueltas cuando antes y desde aquí pedimos a Electronic Arts que no mantenga mucho tiempo en la nevera a la saga, pues los aficionados a Mass Effect somos apasionados y siempre deseamos volver a vivir una nueva aventura espacial.

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