Mass Effect convertía en enemigos a algunos de tus aliados si te portabas mal con ellos

Aunque Mass Effect: Andromeda haya sido tan catastrófico que no ha funcionado bien ni a nivel de ventas ni a nivel de crítica, los fans de la saga de ciencia ficción de BioWare siguen recordando con gran cariño las tres entregas originales de la franquicia, en las que tomábamos el control del/la comandante Shepard. En esa trilogía inicial ocurrían muchas cosas, pero algunas nos siguen sorprendiendo incluso a día de hoy.

De ello precisamente es de lo que queremos hablarte en el día de hoy en las siguientes líneas. Pues a pesar de ser videojuegos lineales hasta cierto punto hay muchas cosas que cambian de una partida a otra dependiendo de tus decisiones. A veces podíamos acertar con ellas y otras podíamos equivocarnos, pero en la saga Mass Effect también hay otras decisiones que van mucho más allá: hablamos de decisiones caóticas y espeluznantes.

En este sentido, en Mass Effect 2 y Mass Effect 3 podíamos tomar decisiones tan erróneas que acababan convirtiendo a dos de nuestros aliados y personajes que pueden acompañarnos durante la aventura en enemigos. El primero de ellos es Legion, el geth parlante y consciente que se dirige a nosotros como Shepard Commander y que, solo por curiosidad, muchos ya quisieron quedarse en la tripulación para ver sus avances.

Sin embargo existía la posibilidad de rechazar su incorporación y de vendérselo a Cerberus, la corporación para la que estábamos trabajando. En ese caso, cuando lleguemos a los restos del protosegador humano en Mass Effect 3 nos encontramos con la ingrata sorpresa de un Legion Asesino que, como su propio nombre indica, tiene la única misión de acabar con nosotros. Es la forma de BioWare de vengarse de nosotros por rechazar a un personaje tan encantador.

En Mass Effect 2 también conocíamos a Jack, una joven con la que habían experimentado biótica y que se había convertido en una arma humana. Su carácter no era el más apacible, pero se hacía querer. Si sobrevivía a la misión suicida de la segunda entrega nos la encontraríamos en Mass Effect 3 en la Academia Grissom, un lugar en el que trabaja como profesora y guía de jóvenes con poderes bióticos, lo que nos demuestra que al fin ha sentado la cabeza.

No obstante podíamos hacer oídos sordos a la petición de ir a ayudar a la Academia, lo que haría que Cerberus capturase a Jack y a todos los estudiantes. Las consecuencias no se harían esperar. Cuando vayamos a la sede de Cerberus encontraremos grabaciones de cómo Jack ha sido torturada y reprogramada y después nos la encontraremos convertida en un fantasma de Cerberus que, sin saber ya quiénes somos, vendrá a matarnos.

Son tantas las decisiones que podíamos tomar en la trilogía original de Mass Effect que algunas de ellas siguen sorprendiéndonos incluso a día de hoy, que han pasado casi siete años desde el lanzamiento de la entrega original de la franquicia de BioWare. Si te ha gustado el artículo y quieres que hagamos otros del estilo te invitamos a que nos lo hagas saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para futuros textos.

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