Max Payne, a tiros por Plaza Catalunya

No se prodigan mucho los amigos de Rockstar (siguen con su política de un lanzamiento al año) y tampoco se prodiga la firma en hacer eventos para enseñar al respetable sus pocas novedades. Por eso, cuando la gran R (¿se acepta el neologismo?) convoca a la prensa para mostrar las novedades de su bombazo anual, no queda otra que coger los bártulos y hacer ruta hasta el lugar indicado.

Esta vez la convocatoria ha sido en pleno centro de la capital catalana. El día, lluvioso, no acompañaba, pero el bueno de Max vive en un mundo mucho más colorido. No en vano, nuestro querido ex policía viste camisas de flores como las que popularizó Iván en GH1.

Pero vamos al juego, que es lo que nos interesa. Obviamente, Rockstar no ha desvelado ninguna primicia en Barcelona por nuestra cara bonita, pero nos ha dejado acercarnos un poquito más a esa realidad ya casi palpable que es Max Payne 3 y que podremos disfrutar el mes que viene. El resultado, como suele suceder con los avances que organiza la compañía, es más que satisfactorio.

La premisa del estudio con esta tercera entrega es conseguir el híbrido total entre los juegos de acción en tercera y en primera persona. Dice Rockstar que observa carencias en ambos, y no le falta razón, y que su intención es dar un paso más allá para conseguir una experiencia de juego apabullante. Y cuando dicen apabullante se refieren a que el ritmo va a ser tan trepidante que no habrá manera de distinguir entre cinemática y juego. Creednos, porque de lo que hemos visto, podemos dar la razón al estudio.

Pero volviendo a la concepción del juego, como decía, Rockstar se ha planteado dos objetivos. Conseguir la espectacularidad del shooter en primera persona y dotar al juego de la personalidad y el espíritu que la mayoría de estos carecen. Vamos, poner una buena historia de por medio. Del otro lado, quieren un juego de acción en tercera persona donde la acción cuente, donde la acción más espectacular esté en manos del jugador y no se vea a través de una cinemática.

¿Lo han conseguido? Hasta que no tengamos el producto final entre manos no podremos emitir un juicio en condiciones. Las sensaciones iniciales son buenas. Sobre todo en lo referente a hacer un juego de acción en tercera persona donde la acción se escriba con letras mayúsculas y ensangrentadas, muy ensangrentadas. Porque además de una acción frenética, creedme que la hay, Max Payne 3 es un título muy crudo, muy violento. No es una violencia autoparódica como podría ser la de The Darkness 2, esta es de la que duele cuando la ves.

¿Han conseguido dar con el espíritu que buscan para suplir las carencias de los shooters en primera persona? Es lo que nos queda por comprobar. Para no comernos spoilers nos hemos quedado sin ver gran parte de las cinemáticas que unen las escenas. Eso sí, durante el transcurso de las fases tendremos la insaciable voz en off de Max Payne.

No hemos podido ver el multijugador aunque el estudio apunta a un par de conceptos interesantes. El primero, el del tiempo bala, y que puede ser muy divertido en determinados momentos, ya que tendrá un efecto dominó en la partida. En el momento en el que un jugador lo active, este se activará para todos aquellos que vean a este jugador. Y así, sucesivamente, para todos los que lo tengan activado. Vamos, que si A lo activa y B le ve, lo activará. Si C no ve a A, pero si a B, también lo tendrá activado. Por cierto, camperos del mundo, Rockstar no os lo quiere poner fácil y va a intentar acabar con la práctica avisando con bengalas de aquellos jugadores que pasen más tiempo del debido en una posición determinada.

En definitiva, parece que Rockstar va por el buen camino con su primera entrega de Max Payne, la tercera de la franquicia. La idea es buena pero nos falta por saber si va a ser un juego de acción con alma u otro juego de tiros a lo bestia al estilo Gears of War. Mentiría si dijera que me ha quedado una ligera impresión a despiporre, pero también mentiría si no dijera que, sin las cinemáticas que no hemos podido ver, la demo quedaba claramente desequilibrada por el lado de la acción.

En todo caso, el juego pinta realmente bien. Una vez más, Rockstar apunta alto para conseguir uno de los mejores títulos de su género. ¿Lo conseguirá? Lo sabremos en unas semanas.

Jaume Esteve, colaborador de AlfaBetaJuega
 

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