Metal Gear Solid 2, una aventura controvertida 16 años después

La saga Metal Gear es una de las más importantes y longevas que ha dado la industria del videojuego. Todo debemos agradecérselo al maestro Hideo Kojima, que nos permitió durante décadas vivir una historia con tintes políticos, tecnológicos, ficticios y thrillerianos en el que encarnábamos a diferentes personajes con unas habilidades comunes: infiltrarse en recintos para acabar con conspiraciones y ataques terroristas.

Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty es indudablemente un fantástico videojuego dentro de la franquicia numerada, pero en su momento creó una gran controversia. ¿El motivo? Solid Snake ya no era el protagonista y su lugar lo tomaba Raiden, un joven rubiales que (según las malas lenguas) fue creado para atraer al público femenino japonés hacia la saga. El pasado 29 de noviembre se cumplieron 16 años del lanzamiento del título en Japón y hoy queremos celebrarlo como es debido.

Si conoces mínimamente a Hideo Kojima sabrás que el nipón es un amante de los detalles, los secretos y los easter eggs más extravagantes. Y es precisamente por ello que Metal Gear Solid 2 no se libró de cosas así. Podíamos encontrar los primeros detalles ya durante la pantalla de título, pues presionando L2 (en PlayStation) la pantalla parpadeaba y sonaban algunos truenos. En PS Vita había que tocar la pantalla táctil.

Moviendo el stick analógico en esa misma pantalla de título el fondo se desplazaría y cambiaría de color. No hace referencia a nada ni es especialmente llamativo, pero son ese tipo de cosas las que hacen a un juego de Kojima ser un juego de Kojima. Ahora sí llegamos a una curiosidad de lo más divertida. En el episodio inicial en el que controlamos a Snake podemos encontrar un pentazemín en la cubierta del barco.

Si llamas a Otacon en ese momento este te dirá que te puede servir para quitarte el mareo de encima. Si acto seguido te lo tomas y vuelves a ponerte en contacto con Otacon, Snake dirá que ya se le ha pasado el mareo, mientras que Otacon se burlará de nosotros por haber caído en el efecto placebo. Lejos de quedar ahí, Hideo Kojima llevó la broma más lejos, y es que la podemos continuar más adelante en el videojuego.

Ya controlando a Raiden también podemos encontrar un pentazemín en el capítulo Plant. En ese momento podemos llamar a Snake, que nos dirá que no sirve para curar el mareo. Raiden no sabe de qué va el tema, así que insiste. “A veces la fe puede vencer a la ciencia médica”, dice Snake, pero tras un momento de desconcierto le dice a Raiden que olvide lo que ha dicho. Como ves, un detalle que se prolonga durante muchas horas.

Estas son algunas de las curiosidades de las que hacía gala Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty, que recientemente cumplió dieciséis años. No es demasiado, pero este artículo es nuestra forma de reconocer un videojuego que generalmente ha sido denostado por los fans sin motivo. Si te ha gustado el artículo te invitamos a que nos lo hagas saber, así como también te invitamos a que nos digas tus momentos favoritos del videojuego.

Cerrar