Ninja, el streamer más famoso de Fortnite Battle Royale, se autocensura

Ya se ha convertido en una de las caras más populares no solo de Twitch, sino del mundo entero. El exjugador profesional de Halo y actual fenómeno del streaming, Tyler «Ninja» Blevins, es uno de los rostros que ha cobrado más fuerza en este último año. Tras haber hecho sus pinitos en la escena profesional del Shooter de Microsoft, decidió mudarse a la propuesta de Epic Games, Fortnite Battle Royale, y empezar a emitir sus partidas en directo para compartirlas con el mundo.

Entonces, pasó lo que suele pasar con la aleatoriedad y la magia de internet. Puede que fuera por su habilidad en el juego, realmente impactante, o por la naturalidad con la que se desenvuelve frente a la cámara durante las partidas; pero a día de hoy es el streamer más popular del mundo entero. Lo es a tal punto que ha llegado a compartir partida con cantantes famosos, destrozando por completo los récords de espectadores simultáneos en la plataforma.

Nadie ha conseguido superar lo de este chaval, salvo El Rubius con aquella iniciativa (aunque hablamos entonces de YouTube en lugar de Twitch, hábitat de Ninja) que reunió a 100 youtubers hispanos. Debido a su extensión, se acerca a todo tipo de públicos, algo que ha manifestado un problema del que él mismo es consciente. En numerosas ocasiones, Ninja ha expresado la sensación que tiene de que los streamers están influenciando al público.

Y razón no le falta. Personas de todas las edades acceden a sus teléfonos móviles para ver vídeos o emisiones en directo, ¿y a quién van a acudir si no es a la estrella del momento? Es eso lo que preocupa al streamer, que sabe que en cierto modo tanto él como otros tantos bastante populares «amoldan y dan forma» a las mentes de los más pequeños, que también los ven. Por eso mismo, ha decidido autocensurarse.

La idea de Ninja, tal y como él mismo la ha explicado, es convertir su Twitch en algo del estilo del «Bob Esponja clásico». Es decir, en primer lugar bajará la cantidad de insultos hasta el punto de eliminarlos por completo (habrá que ver cómo pasa de decir «¡jo***!» a «¡caracoles!» o «¡rayos!»), pero también pretende introducir esas típicas bromas que los padres entienden pero los hijos no. Algo al estilo no solo del popular show de Nickelodeon, sino también de otras series como Los Simpson.

La primera medida ya ha sido llevada a cabo. Desde ahora, sus contenidos están separados en función de las edades para las que son aptos. Todo lo que se puede ver de él en Youtube o Twitch a través de sus perfiles oficiales requiere de la comprobación previa de la edad del espectador. Y aquí es donde han comenzado a arder las redes.

Para muchos, el calificativo para definir al streamer de Fortnite Battle Royale no es otro más que «vendido»; para otros, el movimiento que planea llevar a cabo y su cambio de estrategia no son algo más que una idea brillante. Los principales defensores de Ninja, entre ellos varios expertos en materia de streaming, aseguran que el público medio del jugador se mueve entre los 11 y los 13 años y que, por tanto, la mejor forma de evitar inconvenientes es hacer justo lo que prepara. Mientras tanto, sus detractores juran y perjuran que lo único que quiere es convertirse en algo de moda, en algo «mainstream». ¿Acaso no lo es ya?

Habiendo pasado por entrevistas de todo tipo, recaudando las cifras que recauda e incluso protagonizando eventos destinados a su persona. Está claro que Ninja es plenamente consciente del poder de influencia que posee y de que debe hacer algo. Puede que esto le haga perder el toque natural que posee el streaming en directo y lo lleve a un camino más encasillado y cuadriculado. ¿El precio de la fama? 

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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