No Solo Gaming: Black Jack de Osamu Tezuka

Si uno echa la vista atrás unos cuantos años, prácticamente a principios de los 90 cuando el Manga empezaba a llegarnos a nuestro país con esa distintiva nomenclatura que luce con orgullo el cómic japonés, y hace un repaso rápido por todo lo que ha dado de sí este tipo de arte llegando hasta nuestros días, podrá apreciar que hemos tenido la enorme fortuna (aunque hemos pasado por épocas realmente malas y otras en las que agoreras voces anunciaban que el fin de su publicación estaba cerca) de ver editado prácticamente todo lo que pedía el lector y de la forma en la que se requería. Hemos visto (y seguimos haciéndolo) cómo han ido llegando a lo largo de estos años todo tipo de géneros y prácticamente todos los autores de peso que debían ver la luz, al menos una vez, por estas fronteras.

Centrándonos en el apartado de autores, dentro de las obras editadas tenemos un listado de una calidad espectacular con nombres de la talla de Osamu Tezuka, Hayao Miyazaki, Katsuhiro Otomo, Satoshi Kon, Moto Hagio, Shôtaro Ishinomi, Rumiko Takahashi, Akira Toriyama o Takehiko Inoue, por nombrar sólo algunos de los mangakas más influyentes y de más calidad de la historia del manga. De todos ellos hoy vamos a destacar la figura de Osamu Tezuka, el bien denominado Dios del Manga, que ostenta el ser uno de los mangakas con mayor número de obras publicadas en nuestro país, estando curiosamente repartidas por distintas y variadas editoriales españolas como las ya desaparecidas OtakuLand y Glénat, y también por Astiberri, Ecc Cómics, Dolmen, DeBolsillo o Planeta Cómic, editorial que se ha propuesto rescatar en formato de lujo distintas de sus series más representativas.

Si ya hace unos meses tuvimos la suerte de poder releer Ayako, ahora es el turno de disfrutar de su Antología y de volver a encontrarnos con uno de los doctores más famosos del manga como es el inquietante Black Jack.

Black Jack… Acerca de él, nada se sabe aparte de su nacionalidad japonesa; su verdadero nombre y orígenes permanecen ocultos. ¡Sin embargo, su genial habilidad en el quirófano tiene fama de tener dimensiones divinas!

Un médico con manos de santo. La andadura de Black Jack en nuestro país ha tenido luces y sombras ya que comenzó con una edición de Glénat a finales de los 90, cuando todavía se pagaba en pesetas, que se vio cancelada en su tomo número 12 (de 17). Unos ocho años después la misma editorial pensó en rescatar la serie editándose esa vez sí de forma completa. Ahora es Planeta Cómic quien ha incluido en su catálogo la figura de Osamu Tezuka de forma rotunda ya que aunque en el pasado nos han ofrecido bajo su sello otros títulos de este autor como Buda, Fénix o Adolf, desde hace unos meses con la salida de Ayako se ha centrado en crear una línea autoral con este aclamado e importante autor editando sus series en formato de lujo, contando con voluminosos tomos y portadas en formato cartoné.

Además de la serie comentada en este artículo, Planeta Cómic tiene anunciadas para este formato las ediciones de Astro Boy, sin duda su serie más internacional, y de La Princesa Caballero, a la espera de que funcionen y se anuncien nuevos títulos en un futuro no muy lejano.

En Black Jack nos encontramos prácticamente todos los elementos que caracterizan el global de la obra creada por este sin par autor. Dentro de sus numerosas historias autoconclusivas vamos conociendo poco a poco la forma de proceder de este intrigante doctor y su misteriosa personalidad, toda una eminencia en el mundo de la medicina que a pesar de su reconocida destreza no acaba de contar con la bendición de sus compañeros de profesión por sus revolucionarios ideales y por el hecho de venderse al mejor postor.

Tezuka apoya toda la historia y todo lo que nos quiere contar (y criticar) en su personaje protagonista, dotándolo de una imagen tremendamente llamativa (esa cicatriz en la cara y su color de pelo son inconfundibles) y una personalidad inquebrantable. A través de distintas e imposibles operaciones a las que debe enfrentarse Black Jack, el bueno de Osamu Tezuka aprovecha nuevamente para atizar con dureza ciertos defectos del ser humano como la soberbia, el abuso de poder o la discriminación, entre muchos otros, para finalizar cada aventura de su afamado doctor con una moraleja que hará pensar al lector, con el añadido de poder tener además una doble lectura sobre la personalidad y el objetivo real del protagonista de esta serie.

El apartado visual es un elemento importantísimo dentro de la carrera de este autor, de hecho fue uno de los grandes influyentes para que el manga haya evolucionado como lo ha hecho hasta nuestros días, pero quizás en pocas series como en Black Jack tenga tanto peso específico, especialmente si hablamos de sus fondos y de la composición de sus viñetas. Con ese estilo tan característico de Tezuka, que mezcla con una calidad espectacular la caricatura, el detalle y la expresividad de sus personajes, nos muestra página a página y viñeta a viñeta cómo es capaz de convertir su propio estilo de dibujo en un personaje más de la historia, llegando incluso por momentos a fusionar los fondos con el dibujo principal, convirtiéndolo en un elemento fundamental a la hora de narrar las aventuras y desventuras de este mago del bisturí. 

El estilo narrativo que vuelve a demostrar el endiosado mangaka es simplemente maravilloso y de una destreza fascinante, ya que sabe manejar perfectamente los tiempos de narración eligiendo perfectamente esos momentos en los que debe añadir los elementos importantes de cada historia para que ésta sea interesante para el lector, consiguiendo que estemos deseosos de seguir leyendo. Black Jack es una serie que a pesar de sus años de creación (su primera aparición data de 1973), sigue siendo bastante actual por los temas a tratar y aunque sea capaz de mezclar ciertos aspectos demasiado inverosímiles o que puedan resultar incluso absurdos, la pericia del autor es capaz de controlar la historia hasta el punto de darle veracidad y empaque dentro de la trama que se nos cuenta.

Con Black Jack estamos ante uno de los pilares de la obra de Osamu Tezuka y sin duda, ante uno de los personajes más icónicos de la cultura popular japonesa. Un personaje protagonista con muchísimo peso que ha visto cómo a lo largo de los años han salido varias versiones animadas de su propia serie, incluso dando pie a distintos y numerosos homenajes y guiños por parte de otros mangakas, demostrando el incontestable valor de su creación.

Edición española. Un poco más arriba hemos comentado la fantástica edición que nos está ofreciendo Planeta Cómic en este regreso de Tezuka a su catálogo. La idea de la editorial es condensar cada serie en pocos volúmenes, con muchísimas páginas cada uno y que ofrezcan esa sensación que comentábamos antes de estar ante un tomo totalmente de lujo. En esta ocasión, con el primer tomo editado de los ocho que completará su serie, nos encontramos con un volumen de mas de 600 páginas, con portada en cartoné y muy buena calidad en la impresión de sus páginas, a un precio de 25€. Un tomo que deja a las claras la gran línea a seguir que se ha marcado la editorial con las series de este aclamado autor.

Finalizamos el artículo con la habitual ficha técnica y portada del primer tomo.

Ficha Técnica

  • Título original: Black Jack (
  • Guion y dibujo: Osamu Tezuka
  • Número de páginas: 632
  • Formato: 15 x 23 cm.
  • Tinta: Integradas en b/n
  • Presentación: Tapa dura sin s/cub. (cartoné)
  • Colección: Babel
  • Sentido de lectura: Oriental
  • PVP: 25€

Por Miguel A. Aguilar
También puedes escucharle en Freakytown

Cerrar