No Solo Gaming: Mibu – elBulli, el manga

Está meridianamente claro que la cocina japonesa ha llegado a nuestra cultura para expandirse y quedarse para siempre. Desde hace unos años la comida nipona se ha hecho tremendamente popular en nuestro país y es raro la persona española que no ha probado nunca sus platos más famosos como pueden ser el sushi o la exquisita sopa de miso. Se ha creado una corriente a favor de esta parte de la cultura japonesa que tanto miman y tanto cariño le profesan en su país de origen, que lógicamente se ha trasladado a muchísimos ámbitos y, lógicamente, el manga no podía quedarse fuera de esto. Varios son los títulos que giran en torno a la cocina japonesa que han sido licenciados en nuestro país como por ejemplo El Gourmet Solitario, la ya comentada en esta sección, Oishinbo o Mibu – elBulli, que es el título al que le dedicamos el artículo de hoy.

De qué va: En 2002 Ferrán Adriá, uno de los cocineros con más renombre mundial, visitó el exclusivo restaurante japonés Mibu, situado en el lujoso barrio tokiota de Ginza. Tras la formidable experiencia vivida Ferrán propuso a su cocinero, Hiroyoshi Ishida, que se trasladara con todo su equipo al restaurante regentado por el español en esos días, elBulli, para poder ofrecer la degustación de su maravillosa cocina en nuestro país.

Todo lo que rodeó a esa visita es lo que se narra en este manga.

Opinión Personal: Aunque no me sorprenda el tremendo éxito que acapara la espectacular cocina japonesa hoy en día, sí me sigue llamando la atención la cantidad de títulos que están llegando últimamente a través del manga enfocados en este tema. A falta de la actual y tremendamente exitosa Shokugeki no Soma, Norma Editorial ha querido indagar dentro de su línea editorial el hasta ahora (casi) inexplorado campo de la gastronomía japonesa ofreciéndonos en apenas unos meses títulos tan esperados y sorprendentes como Oishinbo y ahora este Mibu – elBulli.

La gastronomía es un tema que apasiona a los japoneses y se nota el trato excepcional que le dan en todas las vertientes en las que lo traten. Me encanta leer mangas culinarios porque creo que es con uno de los temas donde los japoneses vuelcan todo su ser, toda su disciplina y gran parte de su idiosincrasia. Los nipones son, en su gran mayoría, disciplinados y cuando cocinan eso se incrementa hasta el máximo nivel. Este manga es un clarísimo ejemplo de unas cuantas características que son inherentes a los japoneses como la ya nombrada disciplina o la pulcritud. Son celosos en su forma de hacer las cosas y demasiado cuadriculados en su camino al crear pero sin duda, guste más o guste menos, va con la personalidad de su gente y es lo que les ha llevado a ser lo que son hoy en día.

En Mibu – elBulli toda la diferencia cultural entre España y Japón es muy palpable desde la primera viñeta. La forma de enfocar los nuevos desafíos, de entender la vida, de disfrutar más del camino que de llegar a la meta… todos esos pequeños detalles, que a fin de cuentas son los que conforman gran parte de la personalidad, son tratados en este gran título y por lo tanto no estamos sólo ante una simpática aventura de un grupo de cocineros japoneses que se trasladan a España para hacer una demostración de su valía, no. Este manga es mucho más y aunque muestre grandes diferenciales culturales (las más evidentes) también es capaz de enseñarnos las cosas que nos unen, que nos acercan y, sin duda, una de ellas es la pasión. La pasión con la que nos dedicamos a lo que nos gusta, a lo que nos encandila. Quizás lo mostremos de forma muy distinta, pero ambos pueblos son de pasiones muy arraigadas.

En la parte gastronómica en sí, también se agradece el encontrarnos un nuevo manga instructivo que vuelve a enseñarnos algo más sobre la cocina tradicional japonesa, otro punto de vista distinto. Clásico pero distinto. Fascinante. Muy bueno también, el listado con los alimentos y utensilios que nos muestran en la parte final del manga para que nos familiaricemos aún más con todo lo mostrado durante el tomo.

El punto más negativo de este título quizás sea el del dibujo. No es que sea malo, ni mucho menos, pero tampoco es excesivamente bueno. Peca de ser a veces demasiado simple en los detalles y se nota demasiado el trazo novato del autor. De todas maneras cumple de sobras y destaca de forma positiva en la expresión de los personajes, pero nos queda ese regusto amargo de pensar qué hubiera pasado si hubiera contado con un dibujante un poco más experimentado.

La historia, te atraiga el tema central o no, es al menos interesante y simpática. No deja de sorprender, por mucho manga que ya lleve leído, lo virtuosos que son los japoneses como narradores ya que de cualquier anécdota o pequeño suceso son capaces de contarte toda una verdadera odisea con sus puntos de humor, de tensión, de incertidumbre… que hacen que el lector no pueda dejar de leer ni dejar de querer saber qué va a ser lo siguiente que pase. No tienes la sensación de perder el tiempo y siempre tienes algo que aprender, si ya encima te apasiona la cocina japonesa, ¿a qué esperas para empezar la aventura?

Edición Española: La edición de Norma Editorial vuelve a estar a un gran nivel con una reproducción sencillamente genial, con unos efectos de relieve del título japonés en la portada y en el lomo que embellecen la presentación de este tomo. No es el típico manga con sobrecubierta, ya que es rústica con solapas, pero para nada desmerece el conjunto final de la edición. Muy buenos todos los extras incluidos como son las firmas y dedicatorias que se hicieron mutuamente todos los cocineros y ayudantes (tanto japoneses como españoles), el prólogo de Ferrán Adriá, el epílogo de Hiroyoshi Ishida, el listado (dibujado) con los alimentos y utensilios y el epílogo de Roger Ortuño (del blog Comer Japonés), que complementan y engrandecen este simpático homenaje en forma de manga a un encuentro único.

El tamaño del tomo es de 13 x 18 cms. aproximadamente y lo completan unas 180 páginas. Su precio final es de 9€.

Os dejamos con la portada del propio tomo en cuestión:

Por Miguel A. Aguilar

También puedes escucharle en Freakytown

Publicaciones relacionadas

Cerrar