No Solo Gaming: Ping Pong de Taiyô Matsumoto

Taiyô Matsumoto es uno de esos autores japoneses que llegan a ofrecer un estilo artístico tan característico y particular que incluso rompen la barrera establecida para ser calificado de “manga”, estando más cerca del cómic europeo que del típico japonés aunque lo más certero sería calificarlo como un autor con estilo propio tremendamente marcado y palpable en todas y cada una de sus obras. Por lo general, las historias de este genial mangaka suelen estar protagonizadas por niños que desde una temprana edad y por distintas circunstancias, no se encuentran ubicados en el mejor lugar ni en el mejor ambiente para vivir mostrándonos su dura y constante lucha por encontrar su lugar, sus motivaciones, su vía de escape. Un típico punto de partida que solemos encontrar en distintos trabajos de Matsumoto como por ejemplo la exitosa Tekkon Kinkreet, la magnífica GoGo Monster o la exquisita Sunny, donde nos narra la vida de varios niños que conviven en un orfanato. Grandes títulos que debido a su estilo tan poco manga y sus historias tan profundas, personales y tristes, no llegan a elevar al título de superventas a este autor que, sin duda, por sus excelentes historias y magníficos personajes bien lo merece.

La extinta editorial Glénat/EDT fue la encargada del desembarco de este autor en nuestras fronteras con los títulos Tekkon Kinkreet (de la cual también se editó su anime en España) y la experimental Takemitsu Zamurái. Sus bajas ventas junto a la desaparición de dicha editorial parecían augurar que no volveríamos a ver editada en nuestro país ninguna obra más de Matsumoto… hasta que llegó ECC Ediciones. Esta joven editorial que intenta abordar prácticamente cualquier estilo artístico dentro del cómic japonés, desde un buen principio se ha centrado en rellenar esos huecos que injustamente seguían vacantes en el mercado español licenciando obras de autores tan grandiosos como el endiosado Osamu Tezuka, el genial Kazuo Kamimura o el propio Taiyô Matsumoto, dándonos la oportunidad de conocer más a este singular mangaka con un buen ramillete de títulos editados de los cuales hoy nos vamos a centrar en Ping Pong, la curiosa incursión de este autor en el spokon o manga deportivo que incluso cuenta con adaptación en imagen real y animación.

El deporte como motor de la vida. Atípico shonen deportivo que nos muestra el día a día de dos amigos de la infancia, Peko y Smile, amantes del tenis de mesa pero con distintas formas de entender el propio deporte y por supuesto, la vida.

Para los asiduos lectores de este autor que se imbuyeran de lleno en Ping Pong tras leer varias de sus otras obras, a buen seguro que se sorprendieron con lo que el bueno de Matsumoto es capaz de mostrarnos en este manga. Por supuesto, volvemos a tener el reconocible estilo de dibujo, su magnífica narración y sus personajes perfectamente bien construidos (tanto los protagonistas como los secundarios) que son el centro de la historia pero quizás lo que muchos no esperábamos era que a todo eso que hemos comentado, se sumara un excelente manga deportivo con unos partidos llenos de fuerza y emoción. Con Ping Pong, Taiyô Matsumoto vuelve a demostrar que es todo un genio en eso de contar historias ofreciendo unos partidos de tenis de mesa con una velocidad endiablada que hará que traspase esa cuarta pared haciendo partícipe al lector y consiguiendo que llegue a disfrutar una auténtica barbaridad sea aficionado de este deporte o no, llegando a sentir un efecto bastante parecido al logrado por Takehiko Inoue con Slam Dunk. Dos excelentes autores que demostraron que se desenvuelven en el género deportivo con una soltura inusitada consiguiendo dos magníficas obras tremendamente alabadas por la crítica.

Otro de los grandes aciertos del autor, como siempre, lo encontramos en la creación de los protagonistas de la historia. Aunque los secundarios como Kazama, Wenge Kong o Akuma (por nombrar sólo unos cuantos) tienen muchísimo peso dentro de la trama y colaboran a que ésta fluya en el sentido en el que el autor quiere, queda más que claro que Matsumoto quiere mostrar en sus dos protagonistas, Peko y Smile, dos formas contrapuestas de vivir un deporte y cómo pueden llegar a ser capaz de afrontarlo. Mientras que en Peko tenemos al típico chaval que es bastante bueno en una disciplina deportiva pero que su carácter le imposibilitan ser humilde, por otro lado tenemos a Smile que es mucho más disciplinado y que simplemente practica el deporte para compartir con su amigo dicha experiencia, y a pesar de que normalmente es Peko quien suele salir victorioso de sus duelos, Smile esconde mucho más talento del que normalmente muestra cuando juega contra su amigo.

El autor aprovecha este choque de caracteres y estilos de juego para enfrentarlos en torneos de más nivel y contra rivales más curtidos mostrándonos qué decisiones son capaces de tomar cada uno y de qué forma realmente afrontan los retos e incluso su propia amistad. Una evolución magnífica la que vamos viendo durante los cinco tomos que componen la obra completa que nos llevan a un final cargado de emoción pero que nos deja con ganas de más. De mucho más. Y es que Ping Pong es un excelente manga deportivo, con grandes encuentros, con muchísima emoción y emotividad que además, nos muestra una historia cargada de dobles lecturas, de lo duro que puede llegar a ser a veces tomar una simple decisión y de las vueltas que da la vida o nosotros alrededor de ella. Un manga cargado de simbolismo, excelentemente narrado y con grandísimos personajes que desde aquí recomendamos encarecidamente.

A pesar de todas las virtudes que es capaz de ofrecer Ping Pong, que son muchas, quizás a muchos lectores puede echar para atrás el estilo de dibujo del autor que por momentos puede resultar “feote” para ciertos lectores, aunque con Taiyô Matsumoto sería un tremendo error quedarse ahí ya que tiene una forma tan particular y tan genial de plasmar sus historias y de crear sus personajes que son capaces de atrapar al lector desde el inicio hasta el final haciendo olvidar si el dibujo es más preciosista o más perfecto. El encanto de Matsumoto va mucho más allá de eso y bien merece ser descubierto.

Edición española. Es ECC Ediciones la encargada de traernos una buena tanda de títulos de este autor que nos está llegando a ofrecer de forma completa en unas ediciones bastante buenas que cuentan con un papel de calidad y con una impresión y traducción de mucho nivel.

Con Ping Pong tenemos la obra completa en cinco tomos editados en rústica con sobrecubiertas, de unas 208 páginas, algunas de ellas a color, a un magnífico precio de 12,95€ cada uno. Por supuesto, el sentido de lectura es oriental y el tamaño de cada volumen es de 21 x 15 centímetros.

Para finalizar el artículo os mostramos las portadas de los cinco tomos en su edición española.

Por Miguel A. Aguilar
También puedes escucharle en Freakytown

Cerrar